A la búsqueda del dividendo

Gestoras

A la hora de invertir en acciones, existen diferentes estrategias que el inversor puede llevar a cabo. Una de ellas es la inversión por dividendo, es decir, buscar compañías que ofrezcan una elevada remuneración al accionista. Se trata de un criterio de inversión enfocado a inversores de perfil conservador que buscan un complemento a su inversión y mayor estabilidad a la vez.

En Gesconsult, a la hora de gestionar nuestros fondos de inversión, también invertimos en compañías atendiendo a esta estrategia para la parte más conservadora de nuestras carteras sobre todo ante el entorno actual, en el que gracias a los banco centrales nos movemos en un entorno de tipos cercanos al 0%, lo que aumenta el atractivo de estas compañías que ofrecen un alto dividendo. Aquí consideramos clave analizar la sostenibilidad y estabilidad del dividendo, creemos que es importante estudiar la fortaleza financiera de la empresa, la solidez en generación de caja y su capacidad de mantener o incluso elevar el pago de estos dividendos en los próximos trimestres. Por otro lado, también resulta importante valorar si la compañía reparte dividendo en efectivo o si lo hace en forma de scrip dividend o dividendos flexibles, una forma alternativa de retribución que consiste en entregar a los accionistas el dividendo en forma de acciones, para lo que la empresa realiza una ampliación de capital liberada con derecho de suscripción preferente. De esta manera, la empresa evita distribuir beneficios y los accionistas, por otro lado, pueden vender los derechos y cobrar el efectivo correspondiente o utilizar los derechos para obtener acciones. Podríamos decir, que esta nueva modalidad de scrip dividend emergió entre las compañías cotizadas sobre todo a raíz de la crisis acontecida los últimos años; las empresas que se han acogido a este formato son casi todas compañías que han atravesado dificultades financieras y que han preferido conservar, al menos, este formato de retribución al accionista antes de tener que eliminar el pago de dividendo por completo, algo que sería mal acogido por el mercado y consecuentemente, les penalizaría. Sin embargo, no podemos obviar que un proceso de descapitalización para mantener un dividendo no nos parece la mejor opción para el accionista.

Por lo tanto, nos vamos a centrar en compañías con negocios y balances sostenibles, en las que no vemos peligrar la sostenibilidad de su rentabilidad por dividendo, obviando aquellas que lo reparten en forma de scrip dividend por su efecto dilutivo en el valor. Dentro de la primera categoría destacarían en el Ibex 35 compañías como Telefónica con una rentabilidad por dividendo del 6,99%, Endesa del 6,35%, Gas Natural del 5,10%, Enagás del 5,09% o Mediaset España del 4,76%.

En 2016 se estima se repartan cerca de 27.000 M€ en dividendos. Este año, algunas empresas han retomado el pago de dividendo (como Sacyr y Mediaset España) y otras han confirmado una subida sucesiva del mismo en los próximos ejercicios (como Gas Natural, Endesa o Red Eléctrica) todo ello apoyado en la recuperación de beneficios empresariales esperada, que a su vez se basa en una ligera aceleración global del crecimiento, los bajos precios del crudo, un euro debilitado frente al dólar y ante unas condiciones favorables propiciadas por la política económica expansiva del BCE.

Lo cierto es que en el entorno de tipos actual, ante las escasas oportunidades en renta fija por el escenario de tipos bajos en el que nos encontramos, son muchos los inversores conservadores o planes de pensiones que eligen invertir en valores con alta rentabilidad por dividendo como alternativa a la renta fija por los mayores retornos esperados.

Si nos fijamos en la bolsa europea, nuestros valores favoritos por rentabilidad por dividendo serían la francesa Vivendi con una rentabilidad por dividendo del 7,33%, la también francesa Engie del 6,21%, las italianas Eni del 5,82% e Intesa SanPaolo del 5,68% y la petrolera francesa Total del 5,39%.

Destacar, por último, que la bolsa española es una de las más rentables por dividendo del mundo, con un +4,5%, frente al CAC francés que ofrece una rentabilidad por dividendo del 3,22%, al Dax alemán del 2,76%, al EuroStoxx 50 que reparte un 3,58% y al S&P americano con un 2,18% de rentabilidad por dividendo.

En definitiva, si buscamos compañías en las que invertir por alta rentabilidad por dividendo en Gesconsult creemos importante elegir negocios con capacidad de generación de caja, para que la remuneración sea sostenible y que el pago sea en efectivo no en acciones. De la misma manera, buscaremos oportunidades en la bolsa española preferentemente, por ser la que mayor rentabilidad por dividendo ofrece, sin obviar oportunidades que encontramos dentro del EuroStoxx 50.

Silvia Merino

Analista de Renta Variable de Gesconsult, gestora de fondos de inversión

 

Fondos de inversión: ¿Qué nos deparará la renta variable europea?

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Tras las Navidades y con toda la incertidumbre en el terreno político después de las elecciones generales, toca hablar de 2016. Se presenta un año apasionante, con muchos retos pero también con muchas oportunidades en todos los mercados. Echando la vista atrás, hace doce meses, lo cierto es que el escenario global no ha cambiado mucho. A principios de 2015 nos encontrábamos con una rentabilidad de la renta fija en mínimos históricos. Unos tipos de interés a nivel global cercanos a cero y los estímulos monetarios de los bancos centrales habían disparado los precios de los bonos, situando sus rentabilidades en niveles nunca vistos. Hoy, esa situación se ha incluso agudizado, con muchos bonos gubernamentales ofreciendo rentabilidades negativos en plazos de hasta dos años. Por ello, al igual que hace un año, el activo más atractivo para los inversores sigue siendo la renta variable, especialmente la europea.

En Invesco tenemos claro que la clave para obtener una atractiva rentabilidad a largo plazo son las valoraciones. Y las valoraciones más atractivas de todos los mercados desarrollados de renta variable se encuentran en Europa. Nuestro análisis fundamental a largo plazo nos dice que cotiza con un descuento superior al 30% respecto a sus medias históricas ajustadas al ciclo. Ningún otro mercado de ninguna región geográfica mantiene un descuento de esa magnitud, que además es aún más significativo si nos centramos en la renta variable de la zona euro.

Desde el punto de vista macroeconómico, las buenas noticias se mantienen. Desde el punto de vista de la demanda interna, la actividad económica europea sigue avanzando a buen ritmo, acelerándose progresivamente. Pero además varios factores externos apoyan esta tendencia: un precio del petróleo en mínimos, la debilidad del euro y el mantenimiento de los estímulos de política monetaria por parte del Banco Central Europeo. Todo esto tiene un impacto positivo en los resultados empresariales y, por ende, en las valoraciones de las compañías europeas. Por si esto fuera poco, en 2016 es muy probable que veamos nuevas subidas de tipos en Estados Unidos, e históricamente la bolsa europea y más concretamente los sectores cíclicos han subido en este escenario.

Por otro lado, la renta fija seguirá siendo un activo difícil, aunque al ser una parte imprescindible de cualquier cartera diversificada, seguimos recomendando lo mismo: hay que apostar por fondos de renta fija muy flexibles y activos con gestores muy experimentados en todos los ciclos de mercado.

Qué nos deparará el 2016

Gestoras

Una vez pasados todos los eventos importantes de este mes de diciembre (discurso de Dragui sobre el QE en Europa, primera subida de tipos en USA y elecciones españolas), el panorama macro, geopolítico y de mercados se presenta con un alto grado de incertidumbre para el año 2016.

De entrada, y aunque las autoridades (políticas y monetarias) han tratado de transmitir tranquilidad y normalidad en todo el proceso de reconstrucción de las economías después de la gran recesión sufrida en el 2008-2009, la verdad es que todos tenemos la sensación de que algo no acaba de encajar en este mensaje tranquilizador. No entraré en el hecho de que Estados unidos y Europa están en fases diferentes de esta recuperación…..simplemente los americanos cogieron el toro por los cuernos antes que nosotros (como siempre) y decidieron hacer los diferentes programas de QE casi 5 años antes que nosotros, probablemente porque la FED tiene un mandato más amplio que el BCE . En cualquier caso, ellos tienen el mismo problema que Europa, ya que aunque decidieran pegar una patada hacia delante al problema, se lo van a acabar encontrando más tarde o más temprano. Y este no es otro que el excesivo apalancamiento que tiene el sistema y que como consecuencia estaremos limpiando durante bastante más tiempo. Las burbujas financieras tardan mucho en limpiarse (la de 1929 no se acabó de limpiar hasta 1952, con una guerra de por medio y los japoneses todavía están intentando salir de la suya de 1989 todavía). Está muy bien tratar de ayudar al crecimiento mediante políticas fiscales y monetarias expansivas, pero cuando arrastras una deuda (a todos los niveles descomunal) tan grande, el crecimiento se hace mucho más difícil. Yo siempre he pensado que la manera de solucionar el problema es hacer una quita generalizada del sistema, pero claro esto sería a costa de los ahorradores y pensionistas de los países desarrollados y fondos soberanos. Mientras eso no pase, tendremos que acostumbrarnos a vivir en una situación de economía asistida permanentemente y esperar a que pase el tiempo mientras vamos repagando poco a poco la deuda.

Más a corto plazo, el año 2016 se presenta rodeado de nubarrones de todo tipo. Geopolíticos (ISIS, Rusia, Venezuela), Riesgos macro, en la forma de dudas respecto a la fortaleza del crecimiento del GDP mundial (con China como gran incógnita), el petróleo y además ahora y para rematar un año muy complicado en España, con un panorama político tremendamente complicado y de difícil solución.

Por lo cual, me temo que al menos en  la primera parte del año, los activos de riesgo tendrán un entorno tremendamente difícil.

Alvaro Llanza Figueroa

Fidentiis Gestion

Gestor del Tordesillas FIL y IBERIA

Las perspectivas de mercado de Pioneer Investments para 2016: Alzas cíclicas en un contexto de menor crecimiento estructural

Gestoras
  • Enfoque prudente en un entorno marcado por los riesgos geopolíticos
  • Moderadamente positivos con respecto a los activos de riesgo, en especial la renta variable, pero con un riesgo creciente de que se produzcan sucesos extremos (eventos de cola)
  • Para generar valor será fundamental contar con ideas de alta convicción en un marco de una sólida gestión del riesgo

Pioneer Investments presenta hoy sus perspectivas globales para 2016 con un resumen de su visión principal sobre la economía y los mercados. La firma anticipa un contexto desafiante para el próximo año con un crecimiento todavía incipiente e inquietudes asociadas a riesgos geopolíticos y errores políticos, pues muchas economías hacen frente a transiciones junto a escasa liquidez.

«A pesar de este escenario menos halagüeño, somos optimistas para 2016», comenta Giordano Lombardo, Consejero delegado y Director de inversiones del grupo Pioneer Investments. «El conjunto de las economías, tanto de los mercados desarrollados como de los emergentes, experimenta profundos cambios estructurales. Si bien esperamos que el crecimiento y la inflación se mantengan en niveles bajos, la economía mundial puede evitar un estancamiento generalizado siempre y cuando las economías más importantes continúen introduciendo reformas estructurales, que es nuestro escenario más probable.»

Desde una perspectiva macroeconómica, la perspectiva general de Pioneer se enmarca en un entorno caracterizado por varios procesos de transición. En nuestra opinión, en la ralentización del crecimiento económico se combinan cuatro factores estructurales:

  • Tensiones para el desapalancamiento, con un largo recorrido todavía por delante
  • Una caída global del crecimiento de la productividad que ha socavado los beneficios futuros, tanto de las economías maduras como de las emergentes.
  • Decisiones relativas al aumento de las inversiones, componente vital para una recuperación sostenida, que se echan en falta prácticamente en todas partes
  • Los riesgos asociados a los bajos niveles de inflación, que han pasado de ser un fenómeno cíclico a plantear un problema estructural.

En este complejo contexto, las condiciones monetarias laxas y las políticas fiscales menos restrictivas favorecerán una tendencia al alza cíclica a lo largo de 2016. Esperamos una evolución más sólida en EE. UU. y Europa, mientras mantenemos una perspectiva más moderada pero positiva con respecto a los mercados emergentes.

En EE. UU., la inflación debería repuntar como resultado de la mejora del mercado laboral y el sólido crecimiento del gasto de los consumidores, que acabará presionando al alza los salarios y los precios. Esperamos una progresiva normalización de la política monetaria en EE. UU., que creemos será gradual y se centrará en mantener la inflación próxima al objetivo del 2 %.

En Europa, la perspectiva es positiva incluso a pesar de los riesgos presentes, especialmente por el lado externo. Sin embargo, los esfuerzos de reforma de muchos países están tornando la recuperación cíclica en una recuperación estructural y aumentando la fortaleza de la zona euro contra las crisis con respecto al pasado. La recuperación actual es una oportunidad importante, pero finita, para que todas las economías aborden sus problemas estructurales y avancen hacia un crecimiento más equilibrado y sostenible.

En los mercados emergentes, el panorama sigue siendo variopinto. Se espera un modesto aumento del crecimiento, favorecido por un repunte de los mercados desarrollados y cierta estabilización de los países que más contracciones experimentaron en 2015. Sin embargo, siguen presentes importantes riesgos, incluido el próximo ciclo de ajustes de la Fed (incluso en un entorno más sólido que en el pasado), la persistencia de los bajos precios de las materias primas y las presiones de desapalancamiento.

Y finalmente, con respecto a China, no esperamos una contracción. La actividad económica del gigante asiático muestra signos adicionales de estabilización y los puntos débiles se concentran en el sector público y las exportaciones. Las divergencias entre los distintos sectores sugieren que está en marcha una profunda transición estructural, con una reducción dolorosa de la capacidad sobrante en los sectores industriales, pero con un sector privado, unos servicios y un consumo más fuertes.

Sin embargo, varios factores podrían hacer descarrilar los positivos procesos estructurales de transición y las modestas previsiones de crecimiento, Los riesgos geopolíticos, que pueden debilitar la confianza y reducir el potencial de crecimiento de muchos países y regiones, plantean preocupaciones acuciantes. El riesgo asociado a los errores políticos es especialmente alto en un contexto en el que los bancos centrales siguen jugando un papel fundamental en la solución de las dinámicas de depresión. Asimismo, la puesta en marca de reformas estructurales en China es un factor clave al que estar atento.

En este contexto de crecimiento global moderado, Pioneer Investments mantiene una visión positiva con respecto a los activos de riesgo, pero las valoraciones siguen ajustadas. Se espera que la rentabilidad de las distintas clases de activo se mantenga en niveles bajos en 2016 y que la volatilidad siga alta.

«Desde nuestro punto de vista, una selección de ideas de alta convicción, de enfoques flexibles y sin restricciones, y de técnicas de inversión dirigidas a preservar el capital serán clave para generar valor para los clientes en 2016», concluye Giordano Lombardo.