Por qué la guerra comercial de Trump no inquieta de momento a los fondos de inversión

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El gusto del presidente estadounidense Donald Trump por los aranceles todavía no inquieta a los gestores de fondos de inversión. Mientras que los políticos están confusos y frustrados por estas medidas, la mayoría de economistas apenas han modificado sus perspectivas sobre crecimiento para este año. Tan solo estiman unas modestas consecuencias en lo respectivo al comercio.

El problema es que esto puede ser solo el principio. Si el presidente Trump cumple con todas sus amenazas arancelarias, 475 mil millones de dólares en bienes se verían afectados y la inflación podría dispararse 15 puntos básicos, según cálculos de Goldman Sachs. No deja de ser un incremento pequeño pero podría ser suficiente para que la Reserva Federal (FED) adoptase un ajuste de su política monetaria más agresivo.

El impacto de los aranceles en 50 mil millones de dólares en algunos sectores es relativamente limitado para el global de la economía. El problema puede venir si las tensiones comerciales minan la confianza empresarial haciendo que los directivos pospongan el gasto de capital y otras decisiones de inversión.

Los costes de una guerra comercial

El gasto empresarial está rebotando desde los años posteriores a la crisis, donde se impuso la cautela y es una de las claves para mantener el crecimiento económico. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido que una guerra comercial podría debilitar el crecimiento global en tan solo siete años.

Bloomberg estima los costes para la economía global de una guerra comercial en 470 mil millones de dólares para 2020, aproximadamente toda la economía de Tailandia. Estas estimaciones asumen que EEUU subirá los costes de importación un diez por ciento y el resto del mundo tomará las mismas represalias.

Las condiciones para una guerra comercial real

Según los analistas, dos cosas tienen que pasar para que las hostilidades en el comercio alcancen las dimensiones de guerra comercial. La primera sería que Donald Trump ampliase sus medidas proteccionistas a otros sectores, una posibilidad real ya que el gobierno de Trump está estudiando si las importaciones de coche suponen un riesgo para la seguridad. La segunda sería si EEUU responde a las represalias de China aumentando aún más las tarifas impuestas.

El daño a los fondos de inversión llegaría si el miedo a una guerra comercial causa una venta fuerte de activos de riesgo haciendo que las condiciones financieras se estrechasen.

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