LA CARTERA DE MÁS RIESGO, FEELCAPITAL 100, ACUMULA UNA RENTABILIDAD DEL 11,73%, SUPERANDO AL ÍNDICE DE REFERENCIA.
FEELCAPITAL CUENTA CON MÁS DE 1.700 MILLONES DE EUROS DE PATRIMONIO ASESORADO DE PARTICULARES E INSTITUCIONES.
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FEELCAPITAL CUENTA CON MÁS DE 1.700 MILLONES DE EUROS DE PATRIMONIO ASESORADO DE PARTICULARES E INSTITUCIONES.
Cada día las ‘fintech‘ suenan con más fuerza. Nadie que trabaje en el sector financiero puede decir que no conoce el término, y en el resto de sectores cada vez están teniendo más protagonismo. Por eso los bancos se están pasando cada vez más al ‘fintech’.
Hemos presenciado el nacimiento de pequeñas empresas capaces de discutirle el protagonismo a las más grandes. Empresas de crowdlending que ofrecen mejores condiciones que los bancos a la hora de dar y recibir crédito, agencias inmobiliarias que permiten a pequeños inversores comprar una pequeña participación de un inmueble y obtener una rentabilidad por ello; y por supuesto, Robo Advisor, capaces de gestionar carteras de inversiones usando un algoritmo matemático. Tanta ha sido la repercusión de las empresas que aplican tecnología en las finanzas, que grandes empresas financieras de distintos sectores están empezando a introducir esta tecnología en su estructura.
Openbank, el banco online del Banco Santander, es un claro ejemplo de ello. Además de ser un banco puramente online que no dispone de oficinas físicas, ha anunciado hace poco su intención de crear un Robo Advisor para gestionar las carteras de sus clientes. Este Robo Advisor seguramente funcionará con carteras modelos que irán asignando a distintos perfiles de riesgo, y aunque no sea un gran avance tecnológico, sí que les permitirá automatizar todo el proceso de la selección de activos para sus clientes.
Otro ejemplo de esta revolución podemos verlo en grandes gestoras como Blackrock y Goldman Sachs. Blackrock adquirió el año pasado un Robo Advisor americano (FutureAdvisor – 150M$), y hace poco acaba de adquirir uno anglo-alemán (Scalable Capital – 40M€). Estas adquisiciones nos demuestran la apuesta de futuro de Blackrock por introducir la tecnología en su negocio.
De igual modo, Goldman Sachs también está comenzando a introducir la tecnología en su operativa. El banco estadounidense utiliza Big Data en la toma de decisiones de inversión. El Big Data permite obtener gran cantidad de información sobre una empresa y sus predicciones de negocio futuras, lo que otorga una gran ventaja a la hora de valorar las inversiones.
Las empresas cada vez necesitan más de la tecnología para no quedarse atrás. En el sector financiero siempre va a ser necesario un factor humano que sepa analizar los datos y darle sentido en el entorno económico que se esté viviendo, por lo que esta tecnología no debemos considerarla como una amenaza que pueda quitarnos nuestra profesión, sino como una herramienta que nos ayudará a tomar mejores decisiones.
La empresa proveedora de índices de referencia o benchmarks MSCI (anteriormente Morgan Stanley Capital International) ha anunciado la inclusión de acciones chinas de clase A en su índice de emergentes MSCI Emerging Markets Index.
Jamie Dimon, CEO de JPMorgan Chase, el mayor de los cuatro grandes bancos americanos, ha encomendado a David Hudson la tarea de construir un departamento de innovación dentro del banco para protegerlo de amenazas externas y liderar la disrupción del mundo financiero.
Si hubiese que elegir a un ganador de la era post crisis financiera de entre los bancos, sería sin duda el gigante americano, que posee 2,55 billones de dólares (2.550.000.000.000 USD) en activos y operaciones en 60 países alrededor del mundo. El año pasado, en 2016, produjo un 16% de rentabilidad financiera (ROE), de las más altas entre sus competidores.
El negocio de los mercados financieros comparte muchos recursos, así que mantenerlos todos activos es una de las claves para que una empresa sea rentable. Esto significa que JPMorgan sería de las empresas que más perderían si el cliente decide cambiar su manera de operar, como por ejemplo si una start up crease una manera más barata o sencilla de conectar a compradores y a vendedores.
Hay una razón muy sencilla por la que los bancos de Wall Street están adoptando el discurso y las prácticas de las empresas de Silicon Valley. Las barreras que impedían a empresas externas “atacar” al mundo financiero se están viniendo abajo por la convergencia de nuevas tecnologías como el machine learning (aprendizaje computacional) y el cloud computing (cálculo en la nube). Durante décadas, 50 millones de dólares era la cifra que permitía a las start ups cubrir costes (según Marty Chavez, CFO de Goldman Sachs). Ese número se ha reducido hasta los 3 millones.
Nombrando al programador reconvertido en gerente, David Hudson, global head of markets execution, que vendría a ser algo así como responsable global de ejecución de mercados. Básicamente es el responsable de asegurarse que si hay nueva tecnología que revoluciona los mercados sea por culpa de JPMorgan.
Su primer proyecto, que está en construcción ahora mismo y que puede que vea la luz a finales de este año, es una plataforma de ejecución financiera para gestoras y bancos regionales que están sufriendo mientras los inversores se trasladan hacia los fondos de gestión pasiva y los costes regulatorios exprimen sus márgenes. Lo que van a buscar con esta nueva plataforma es desgranar las actividades de estas empresas y permitir que se centren en las actividades que ellas necesitan como la selección de activos; mientras un tercero, como JPMorgan, se encarga del resto de actividades tales como la ejecución de las órdenes o el trabajo de back office.