¿Dónde están las oportunidades de inversión a futuro?

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oportunidades de inversión

Parte vital de todas las personas es tratar sus ahorros. Trabajamos porque el dinero es necesario para vivir. El ahorro nos da libertad y seguridad, y es precisamente ese ahorro lo que más tenemos que cuidar. ¿Cómo puede ser entonces que no eduquemos en cómo tratar ese dinero que ganamos?

Estamos acostumbrados a comparar cuando compramos cualquier cosa de nuestra vida cotidiana: un móvil, ropa e incluso un restaurante para cenar… Sin embargo, no lo hacemos cuando contratamos un fondo de inversión o un plan de pensiones, ¿Por qué? Probablemente por un problema de base, por una falta de educación financiera que permita tomar decisiones siendo conscientes de lo que se hace.

Normalmente a la hora de invertir, se miran rentabilidades  (enfocando generalmente de forma errónea el corto plazo) pero no se mira el riesgo, y ahí está el error. Debemos partir de la base de que no hay rentabilidad sin riesgo. El problema del riesgo es que, generalmente, solo se percibe cuando sucede. Para intentar comprender lo que va, o mejor dicho, lo que puede suceder en el futuro y evaluar así el riesgo, es bueno y necesario conocer el pasado. De hecho, casi todos los riesgos de los que hablamos a día de hoy, tienen su origen en la última década.

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Hace poco se ha cumplido el décimo aniversario de la caída de Lehman Brothers, quizás la pieza más mediática o comercial de todo lo que ha sido la crisis. Durante esta década, los Bancos, los Estados e incluso las familias han estado quebrados, ya que sus deudas valían más que sus activos a precios de mercado, lo que ha exigido unas políticas no convencionales por parte de los Bancos Centrales durante un periodo de tiempo muy largo.

Al final cuando la deuda apenas da rentabilidad y hay un intervencionismo relevante de los Bancos Centrales, , suceden dos cosas: no hay sensación de peligro (el riesgo) porque el Banco Central está siempre detrás para actuar si pasa algo, y los activos de riesgo suben significativamente porque en valor relativo tienen mucho más valor que la deuda (y además percibimos una sensación artificial de tranquilidad). Este largo proceso de tutela de los Bancos Centrales ha llevado a que la fase de recuperación de la economía haya sido la más larga de la historia y al mismo tiempo la más improductiva, produciéndose adicionalmente una mala distribución de la riqueza generada.

 

¿Qué grado de evolución a futuro podemos esperar de esta situación?

Oportunidades de inversión

La emocionalidad es consustancial al ser humano, y al igual que dirige muchas de nuestras actuaciones, también puede dirigir la toma de decisiones de inversión. Sin embargo, no suele ser lo más conveniente, y es algo de lo que tenemos que tomar conciencia para poder controlarlo. La adquisición de cultura financiera y el control de esta emocionalidad son claves para realizar inversiones adecuadas a nuestras necesidades y capacidades.

Asumir un poco de riesgo aún puede salir rentable, aún hay oportunidades, pero es importante que asumamos que, de cara a futuro, la rentabilidad que vamos a obtener por cada unidad de riesgo que asumamos va a ser cada vez menor. Además, probablemente en todos los tipos de activos. Cualquier inversor que quiera obtener los niveles de rentabilidad que ha obtenido en el pasado, va a tener que asumir mucho más riesgo y es probable que eso no le compense.

No debemos despreciar tener liquidez, aunque sea al 0% o un pequeño negativo, puede ser válido en las carteras e incluso ser de mucho valor de cara a futuro, ya que puede ser un activo que está esperando una oportunidad de inversión apropiada.

Si uno mira a largo plazo, y sin olvidar una adecuada diversificación, debe considerar la inversión temática, siendo conscientes de que hay una serie de tendencias cuyas expectativas de crecimiento son mejores que las de los índices globales.

En la última década hemos hablado de hombres ahora hablaremos de mujeres, hemos hablado de humanos ahora de robots, hemos hablado de ricos ahora de desigualdades…

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Seis factores que pueden llevar al Brent por encima de 100 dólares el barril

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El descenso en el precio del petróleo en los últimos días ha sorprendido a los inversores, pese a que existen razones que justifican este movimiento. Fundamentalmente las caídas se han producido por el aumento de la producción, que ha provocado un fuerte aumento de las reservas.

En la caída del precio también ha influido el temor de los mercados a una posible desaceleración económica que podría deprimir la demanda en los próximos meses.

Nuestro escenario base es que los precios muevan en el rango de 65-85 dólares el barril en los próximos meses. Sin embargo, si se dan algunas circunstancias podríamos volver a ver cómo el barril de Brent alcanza de nuevo la cota de 100 dólares, un precio que muchos actores del mercado habían descartado como posibilidad para el futuro en los momentos en los que el barril llegó a bajar de los 20 dólares hace unos años.

Desde nuestro punto de vista hay seis factores que podrían situar el Brent por encima de ese umbral.

  1. Las refinerías están incrementando la producción después de un periodo de un mantenimiento intenso en los últimos meses, lo que incrementa la demanda de petróleo.
  2. Ahora que las elecciones de mitad de mandato han terminado, es probable que Trump ya no esté interesado en presionar a la OPEP para que produzca a la máxima capacidad y en un intento de que baje el precio de la gasolina. En cambio, podría adoptar una postura más dura sobre las sanciones a la exportación de Irán y restringir las exenciones temporales que obligarían a China, India y la UE a reducir significativamente las importaciones iraníes en los próximos 180 días. Bajo este escenario, las exportaciones de crudo iraní caerían en aproximadamente -1,5 millones de barriles al día, lo que reduciría la oferta mundial.
  3. Con la reciente corrección de precios y el debilitamiento de la presión para frenar esta evolución del petróleo, la OPEP podría comenzar a discutir las cuotas nuevamente en su próxima reunión del seis de diciembre.
  4. Aunque los datos de creación de empleo no agrícola superaron las expectativas en noviembre y las ganancias promedio por hora en los EE. UU. aumentaron en un 3,1% interanual, la Fed podría ver cómo la concurrencia de varios factores (un dólar más fuerte, el debilitando del crecimiento mundial y los precios del petróleo) se convierten en motivos convincentes para modificar su política monetaria y hacerla más agresiva. Un escenario de subidas de tipos menos pronunciadas es negativo para el dólar y, por lo tanto, positivas para los productos básicos denominados en dólares, como el petróleo.
  5. Una solución potencial de la disputa comercial entre Estados Unidos y China en la reunión del G20 de noviembre y la implementación de medidas anticíclicas por parte del gobierno chino para impulsar la economía del país podrían ser positivos para la demanda y los precios del petróleo crudo.
  6. A nivel global, hemos alcanzado mínimos históricos en la capacidad de reserva de crudo, lo que hace que sus precios sean muy sensibles a las interrupciones.

Según nuestros análisis, el barril de Brent podría alcanzar los 100 dólares durante 2019. Eso sí, esto sólo ocurriría si se produce una interrupción de entre 0,5-1 millones de barriles del suministro global, ya que la capacidad de reserva mínima no podría compensar esta brecha.

Autor: Jon Anderson, Head of Commodities de Vontobel AM

El big data más allá de las grandes tecnológicas

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  • Las valoraciones de las acciones tecnológicas siguen presionadas
  • La creación de valor del Big Data va más allá del sector tecnológico
  • Lograr una ventaja competitiva puede beneficiar a todos los segmentos económicos

 

RETOS VITALES EN TODOS LOS SECTORES

Las acciones tecnológicas líderes han atravesado un periodo agitado en las últimas semanas debido al registro de beneficios. Las constantes caídas en las tasas de interés de EE. UU. entre 2006 y 2016 alentaron a los inversores a pasar a las acciones de crecimiento en la búsqueda del rendimiento. Estas acciones ofrecieron la promesa de disrupción y los inversores se lanzaron a por ellas. La abundante liquidez resultante de las bajas tasas de interés ayudó a financiar su crecimiento y la tendencia se volvió autosuficiente. Sin embargo, las valoraciones actuales aún están presionadas, y algunas son extremadamente altas, por lo que la turbulencia del sector podría persistir. Sin embargo, hay más datos importantes que las acciones de los denominados GAFA (Google, Apple, Facebook y Amazon). El sector de big data es el nuevo oro negro del siglo XXI para todos los sectores, incluso los más tradicionales.

Hace solo unos años, la importancia estratégica de los datos estaba todavía muy subestimada por muchos actores económicos. Pero el progreso en el poder computacional, el aprendizaje automático y el aumento de la conectividad ha creado un nuevo El Dorado con innumerables aplicaciones. El camino trazado por Google y Facebook hace más de diez años está siendo recorrido por miles de empresas de nueva creación. Los actores más ágiles en sectores establecidos como seguros y automóviles les pisan los talones. Éxitos icónicos como la victoria de la inteligencia artificial de Google contra el campeón mundial del juego chino Go; el rápido progreso en las técnicas de reconocimiento facial y vocal, y la conducción autónoma han terminado por convencer a los observadores más escépticos.

Sin embargo, esta masa de datos carece de valor si no se puede analizar, una situación que prevalecía hace solo unos años. Hoy en día, cualquier empresa que sepa aprovechar estos datos puede obtener una ventaja competitiva al utilizar una gama más amplia de parámetros para tomar mejores decisiones, elevar el rendimiento actual a través de la optimización/ reducción de costes y las ganancias de productividad, así como crear nuevos productos mejor orientados. Invertir en big data ahora es esencial para las empresas que desean proteger y hacer crecer sus negocios y revolucionar sus modelos de desarrollo.

Los primeros en sumergirse en el mar de los datos fueron, como era de esperar, las empresas de tecnología. Grupos líderes como IBM, Cisco y Microsoft han estado invirtiendo masivamente en centros de datos y soluciones de análisis de IT. Entonces comenzaron a ofrecer nuevas soluciones a grandes sectores de la economía.

Pero más allá del sector tecnológico, el procesamiento de datos también ha tenido un impacto en sectores más tradicionales como la banca y los seguros, el mantenimiento industrial, la eficiencia energética, los automóviles y la salud.

CONSTRUIR UNA CARTERA EQUILIBRADA

Creemos que el Big Data se ha establecido como un elemento en la inversión estratégica por derecho propio. Los directivos con capacidad de decisión saben que es crucial tener el big data en mente a la hora modernizar sus negocios. Los inversores conocen mejor las acciones tecnológicas y, en particular, las empresas GAFA, por lo que, naturalmente, han invertido masivamente en ellas. Pero creemos que es más fácil encontrar oportunidades de inversión en otros segmentos como en los proveedores de infraestructuras, que facilitan el acceso a estos datos, así como los usuarios de datos, compañías no tecnológicas que explotan los datos para lograr una ventaja estratégica. Sus valoraciones medias son aún más razonables.

Para Edmond de Rothschild AM, un vehículo de inversión que con una estrategia disciplinada y realista en torno al big data debería proporcionar rendimientos superiores a largo plazo. Desde su lanzamiento, en agosto de 2015, el Edmond de Rothschild Fund Big Data ofrece a los inversores posiciones en empresas inmersas en la revolución del big data o que pueden aprovecharla para transformar su modelo de negocio. El fondo ha reportado un 42% desde su lanzamiento, superando al índice MSCI World (NR) en casi un 13%.

Las empresas seleccionadas se valoran utilizando un prisma de big data. El fondo adopta un enfoque dual para identificar la capacidad de beneficiarse de este elemento. Primero, un enfoque transversal ayuda a construir una cartera que no está compuesta exclusivamente por acciones tecnológicas. Al mismo tiempo, las compañías hacen uso de los datos, que ya han incorporado el big data a su modelo de negocio para obtener una ventaja competitiva, pueden representar hasta el 50% del fondo. Pero también adoptamos un enfoque pragmático al esforzarnos por centrarnos en los líderes del sector, ya sean empresas tecnológicas o no.

Creemos que el enfoque correcto es tener una visión selectiva al valorar estas empresas y evaluar los productos y soluciones que ofrecen. Nuestras habilidades de selección de valores son la principal fuente de valor agregado del fondo.

 


PRINCIPALES RIESGOS DE INVERSION

El fondo tiene una calificación de 6 en una escala de 7, un perfil de fondo de alto riesgo / rendimiento que refleja su capacidad de estar expuesto al 100% a los mercados de acciones. Los riesgos que se describen a continuación no son exhaustivos: es responsabilidad de los inversores analizar el riesgo de cada inversión y llegar a su propia opinión. Riesgo de pérdida de capital: el fondo no garantiza ni protege el capital invertido; por lo tanto, es posible que los inversores no recuperen el monto total de su capital inicial invertido, incluso si mantienen sus unidades durante el período de inversión recomendado. Riesgo de capital: los precios de las acciones pueden fluctuar en base a factores específicos de la empresa emisora, pero también pueden reaccionar a factores políticos y económicos externos. Riesgo de invertir en pequeñas y medianas empresas: estas acciones tienen flotadores libres más pequeños. Los movimientos del mercado son, por lo tanto, más pronunciados, tanto al alza como a la baja, y más rápidos que con las acciones de gran capitalización. El valor liquidativo del Subfondo puede, como resultado, ver cambios más rápidos y más amplios. Riesgo de tipo de cambio: el capital puede estar expuesto al riesgo de tipo de cambio cuando los valores o inversiones de los que está compuesto están denominados en una moneda diferente a la de la SICAV. Riesgo de concentración: las inversiones en ciertos sectores específicos de la economía pueden tener consecuencias negativas en caso de devaluación de los sectores afectados.

Noviembre de 2018. Este documento es emitido por Edmond de Rothschild Asset Management (Francia). Este documento no es vinculante y su contenido está diseñado exclusivamente con fines informativos. Queda estrictamente prohibida cualquier reproducción, alteración, divulgación o difusión de este material en su totalidad o en parte sin el consentimiento previo por escrito del Grupo Edmond de Rothschild. La información proporcionada en este documento no debe ser considerada como una oferta, un incentivo o una solicitud de negociación por parte de cualquier jurisdicción en la que sea ilegal o donde la persona que la proporcione no esté calificada para hacerlo. No tiene el propósito de constituir, y no debe interpretarse como asesoramiento legal, fiscal o de inversiones, ni como una recomendación para comprar, vender o continuar reteniendo ninguna inversión. EdRAM no asumirá ninguna responsabilidad por las decisiones de inversión basadas en este documento. Cualquier inversión implica riesgos específicos. Recomendamos a los inversores que garanticen la idoneidad y / o la adecuación de cualquier inversión a su situación individual, utilizando el asesoramiento independiente apropiado, cuando sea necesario. Además, los inversores deben leer el documento de información clave para el inversor (KIID) y / o cualquier otra documentación legal solicitada por la regulación local, que se proporciona antes de cualquier suscripción y que está disponible en www.edmond-de-rothschild.com en la sección «Centro del Fondo», o previa solicitud de forma gratuita. «Edmond de Rothschild Asset Management» o «EdRAM» se refiere a la división de Asset Management del Grupo Edmond de Rothschild

 

 SOBRE EL GRUPO EDMOND DE ROTHSCHILD

Edmond de Rothschild es una ambiciosa casa de inversiones independiente de gestión familiar que se especializa en banca privada y gestión de activos, fundada sobre la idea de que la riqueza debe servir para construir el mañana. En todas sus actividades, el Grupo da prioridad a innovadoras estrategias e inversiones a largo plazo, ancladas en la economía real: infraestructura, salud, biotecnología, inversiones de impacto, etc. Fundado en 1953, el Grupo está dirigido desde 2015 por la baronesa Ariane de Rothschild, en calidad de presidenta del comité ejecutivo. A 31 de diciembre de 2017, el grupo contaba con 156.000 millones de euros en activos gestionados, 2.600 empleados y 27 sedes en el mundo. Asimismo se dedica a las actividades de corporate finance, private equity y administración de fondos.

 

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Los factores ESG, un remedio contra el populismo

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Autor: Nicolas Forest, responsable de gestión de renta fija de Candriam Madrid.

Desde los años 30, nunca el mundo se había visto enfrentado a semejante auge del populismo. La crisis presupuestaria italiana de las últimas semanas no es ni un accidente ni una excepción; mal haría el inversor en subestimarla. A ocho meses de las elecciones europeas, los movimientos «populistas» viven un apogeo en Europa.

Agrupación Nacional y Francia Insumisa en Francia, La Liga Norte y el Movimiento 5 Estrellas en Italia, Alternativa para Alemania y Die Linke en Alemania, Ukip en el Reino Unido, Podemos en España, el PiS en Polonia, el Fidesz en Hungría, Syriza en Grecia, el FPO en Austria, el PVV en Países Bajos o Vlaams Belang en Bélgica son, todos ellos, partidos a las puertas del poder.

En Estados Unidos y Latinoamérica (como lo demuestra la reciente victoria de Jair Bolsonaro en Brasil), el populismo no deja de crecer. Según un estudio de Bloomberg1 , el 41 % del PIB de los países del G20 está hoy en manos de gobiernos populistas frente a solo un 4 % en 2007.

Según la agencia Freedom House, los derechos políticos y las libertades civiles sufrieron un fuerte deterioro en 2017. Volvemos a niveles de 2007. O, si sumamos el deterioro observado en 2018, a los que precedieron a la implosión del bloque soviético.

El populismo se ha vuelto popular. Se manifiesta en concreto en el cuestionamiento de la independencia de los bancos centrales, la crítica contra instituciones supranacionales y el auge del proteccionismo.

El gobierno de Trump brinda un perfecto ejemplo, como evidencian las críticas inéditas del presidente contra la Fed o la imposición de aranceles adicionales contra las mercancías procedentes de China. Pero si bien Donald Trump es un caso paradigmático del peligro populista que acecha las democracias, no es su causa. Solo es un síntoma, y su marcha —cuando concluya su mandato, o sus mandatos, o incluso antes, eso ya lo decidirá la Historia— no resolverá las causas, que son mucho más hondas.

Desigualdad

Según Oxfam, la desigualdad mundial ha crecido considerablemente durante la última década. No en vano, el 82 % de la riqueza creada el pasado año correspondió al 1 % más rico de la población mundial. Mientras que el número de multimillonarios experimentó su mayor alza de la historia en 2017, las clases medias y populares apenas experimentaron un escaso aumento de sus ingresos y los Estados tendieron a empobrecerse.

Pese a que la pobreza ha retrocedido en el mundo en líneas generales, la desigualdad ha aumentado considerablemente en la última década. La instauración de programas extraordinarios de compra de activos por los bancos centrales, ciertamente, ha salvado el sistema financiero, pero no ha corregido ni un ápice ese ascenso de la desigualdad, terreno abonado para los partidos populistas. Ahora que los mercados financieros vienen experimentando unos primeros signos de volatilidad en los últimos días, ¿cómo debe afrontar este contexto político el inversor en renta fija?

Impacto en la renta fija

En un momento en que muchos economistas debaten sobre el fin del ciclo estadounidense y una probable recesión, sería prudente preguntarse por el impacto del riesgo político —tan importante al menos como el económico— en los mercados y la economía. Para el inversor en renta fija, hay dos cuestiones cruciales para determinar los riesgos de su inversión.

En primer lugar, ¿podrá devolverle el dinero el emisor de la deuda (los Estados, en el caso que nos ocupa)? ¿Tendrá recursos suficientes? Y en segundo lugar, ¿tiene intención de hacerlo?.

La primera cuestión, obviamente, es el meollo del análisis de renta fija.

Matemáticamente, la capacidad de amortización se determina mediante el presupuesto primario, el crecimiento nominal y el coste de la deuda. Ahora bien, observamos que el populismo de nuestro tiempo fomenta la expansión presupuestaria.

En Estados Unidos, Italia o China, un movimiento masivo de gasto presupuestario está conduciendo a un desmán de los déficits. Este movimiento resulta inusual, más por la coyuntura que por su amplitud: para Estados Unidos, fomentar el gasto presupuestario con una tasa de desempleo tan baja (menos del 4 %) es un hecho inédito desde hace más de 50 años.

En cuanto a la salida de la austeridad para el gobierno italiano (cuyo endeudamiento ronda el 130 %), también es lo nunca visto desde la creación de la Unión Europea. Por lo tanto, el endeudamiento público dista de emprender una senda de disminución.

Cuando un país controla su moneda, siempre podrá amortizar su deuda tras una fuerte devaluación de su moneda. Pero hoy día esa solución resulta imposible para un país miembro de la zona euro como Italia.

La segunda cuestión es más complicada de tratar.

La voluntad que un Estado tenga de amortizar su deuda depende en gran medida de la calidad de su gobernanza y la capacidad para cumplir sus compromisos. El auge del populismo podría resquebrajar esa voluntad. La Historia nos enseña que el número de impagos estalló en Europa en los años 30 y 40, principalmente debido a cambios políticos. Así sucedió en Austria o Alemania con el advenimiento de los gobiernos fascistas. También en Rusia, donde en 1918 el gobierno bolchevique se negó (sin más ni más) a amortizar la deuda del régimen zarista. Más recientemente los desequilibrios financieros y una mala gobernanza han conducido a numerosos impagos en África y Latinoamérica.

Por consiguiente, la cuestión italiana es ante todo una cuestión de voluntad. ¿Quieren el gobierno y los italianos permanecer en la Unión Europea? Según un sondeo de Eurobarómetro / ASR solo el 30 % quiere salir de la Unión Europea, frente a menos del 10 % en Alemania. Parece poco, pero hay que recordar que según ciertos sondeos solo el 35 % de los británicos quería abandonar la UE en 2015. Al hilo de una nueva crisis financiera o una recesión, la adhesión de Italia podría resquebrajarse. Y ese es el discurso político al que habrá que permanecer atentos. Porque nos parece muy claro que la solvencia de Italia no resistiría una salida de la Unión Europea.

Para un inversor en renta fija, es más imprescindible hoy que nunca incorporar factores de gobernanza, sociales y ambientales en su análisis. Además del análisis de la sostenibilidad de la deuda, incorporamos a nuestro análisis el grado de corrupción de un país, el de libertad y el respeto a las libertades civiles, la independencia del banco central y el respeto a las instituciones. Para cumplir los objetivos establecidos por la ONU, es determinante analizar la protección social de un país o la distribución de su riqueza. Por último, los criterios medioambientales pesarán cada vez más en la deuda de los Estados. La gestión de los recursos naturales y de la contaminación son retos primordiales para los gobiernos. Todos los países, tanto los desarrollados como los emergentes, se ven confrontados a esos mismos desafíos.

Lamentablemente, el ascenso de la desigualdad, el auge del populismo, el deterioro de la gobernanza y los riesgos sistémicos que entraña el cambio climático acarrearán impagos en los próximos años. Por consiguiente, la incorporación de los criterios ESG en la gestión de la renta fija ya no es facultativa, sino una necesidad.

 


 

Acerca de CANDRIAM

CANDRIAM es una sociedad de gestión de activos europea multiespecialista, presente en el mercado desde hace veinte años. Está formada por un equipo de más de 500 profesionales, quienes, a 30 de septiembre de 2018, gestionaban 121.000 millones de activos2 . CANDRIAM cuenta con centros de gestión en Luxemburgo, Bruselas, París y Londres, cuenta con oficinas representativas en más de veinte países de Europa, Norteamérica y Oriente Medio. CANDRIAM propone soluciones de inversión en varias áreas fundamentales: renta fija, renta variable, estrategias de rentabilidad absoluta y asignación de activos. CANDRIAM es, además, pionera en inversión responsable y desde 1996 ha ido desarrollando una gama completa de soluciones innovadoras en todas las clases de activos.

CANDRIAM forma parte de New York Life. New York Life Investments3 clasificada entre las mayores gestoras de activos del mundo4 .

Puede consultar: www.candriam.com