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Economía: Repensando la política fiscal

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De vez en cuando los expertos en economía hacen saltar las alarmas sobre el estado deplorable de las cuentas públicas de alguna economía relevante, en este caso la de EEUU.

Actualmente la deuda de Estados Unidos se sitúa en el 78% del PIB, lo que no es poca cosa, y debido a los recortes fiscales el déficit se prevé que supere el 4% del PIB en 2019. Estos niveles son más propios de un país que acaba de salir de una recesión que de un país que lleva reportando buenos datos económicos los últimos años (el paro de EEUU está al 3,6%).

El problema que predicen estos expertos en economía viene que, salvo que se suban los impuestos o que el gasto en pensiones y sanidad para la población adulta se controle, la deuda podría alcanzar el 92% del PIB en 2029 (niveles de 1947).

Estos cálculos se hacen en circunstancias “normales” y basándose en datos de pasado pero lo cierto es que los tipos de interés están muy bajos para los estándares históricos y no se espera que reboten en ningún momento en el futuro próximo; por lo que, pese a que la deuda como porcentaje de PIB de EEUU crezca, el pago de los intereses de esa deuda se encuentra dentro del promedio histórico.

Lo que es más curioso es que al estar los tipos por debajo del crecimiento nominal de la economía estadounidense (antes de ser ajustada por la inflación), la deuda como porcentaje del PIB disminuiría con el tiempo siempre que se mantengan estas circunstancias. De hecho, si la economía crece más rápido de lo que puedan subir los tipos de interés, el gobierno de EEUU podría vivir tranquilamente con un pequeño déficit por siempre.

Estas afirmaciones de algunos expertos en economía de EEUU casan con una cada vez mayor querencia por la Teoría Monetaria Moderna, o MMT por sus siglas en inglés, que defiende que los ratios de deuda en porcentaje sobre el PIB resultan irrelevantes en países capaces de emitir su propia moneda y cuya única restricción para el gasto es la inflación.

Lo cierto es que si los tipos están bajos el Banco Central, en este caso la FED, no tendría margen de maniobra en caso de una crisis económica.

La teoría clásica dice que los presupuestos deben equilibrarse a largo plazo pero los tipos de interés bajos podrían significar que el rendimiento de capital ajustado al riesgo (para entendernos, lo que gana la economía por más inversión privada) también es bajo.

4 opiniones en “Economía: Repensando la política fiscal”

    1. Hola Carlos,
      La fiscalidad sobre fondos tiene garantizada sus ventajas hasta el 2020. Posteriormente, le corresponderá al Gobierno de turno decidir si la mantiene o decide aplicar otra distinta. Desde el punto de vista de Feelcapital, creemos que la mantendrá y que incluso la puede aumentar debido a las presiones europeas para fomentar el ahorro. Un saludo.

    1. Hola Ángel, la gran ventaja de los fondos de inversión en España es la fiscalidad cero. Esto es, los fondos se pueden traspasar sin que ello suponga un gasto fiscal: el partícipe de un fondo puede pasarse a otro sin pagar nada a Hacienda. Solo se tributará en el momento de reembolso final. Siempre es positivo para el inversor diferir en el tiempo la carga fiscal. Un saludo.

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