Cyrille Carrière nº1 en el ranking Citywire pequeñas y medianas capitalizaciones de la zona Euro a 5 años

Gestoras

Con una rentabilidad de más del 77% durante el periodo comprendido entre el 31 de diciembre de 2015 y el 31 de diciembre de 2020,
en comparación con una media del 39% del resto de gestores en el mismo período*, Cyrille Carrière ha sido elegido mejor gestor en su categoría. Esta categoría consta de 67 fondos distribuidos en Francia, gestionados por 68 gestores de pequeña y mediana capitalización, referenciados y supervisados por Citywire.

La estrategia de inversión recompensada es la que se implementa en el fondo Lonvia Avenir Mid-Cap Euro. Como recordatorio, dicha estrategia tiene como objetivo buscar empresas que creemos son capaces de incrementar su facturación, sus resultados y su generación de flujo de caja mediante el posicionamiento en mercados en crecimiento y estrategias de desarrollo relevantes en términos de productos, clientela y geografía. Estas compañías operan en un círculo virtuoso de crecimiento y utilizan los éxitos derivados de su correcto posicionamiento para invertir constantemente en su crecimiento futuro. Así, tienen la capacidad de
desarrollarse considerablemente en pocos años, pasando por ejemplo de un actor de nicho local a una empresa presente en varios continentes.


El proceso de selección de pequeñas y medianas capitalizaciones europeas desarrollado por Cyrille Carrière desde 2008 se aplica a
toda la gama de fondos de LONVIA Capital, compuesta por 3 compartimentos de su sicav luxemburguesa Lonvia:


• LONVIA Avenir Mid-Cap Euro: pequeñas y medianas capitalizaciones zona Euro;
• LONVIA Avenir Mid-Cap Europe: pequeñas y medianas capitalizaciones Europeas;
• LONVIA Avenir Small Cap Europe: pequeñas capitalizaciones Europeas.

LONVIA Capital
Fundada por iniciativa de Cyrille Carrière, LONVIA Capital es una gestora independiente que se basa en una filosofía de inversión única aplicada con éxito durante muchos años en acciones europeas de pequeña y mediana capitalización. Cada año, y como extensión natural de una visión de largo plazo, el 10% del beneficio neto se dedicará a proyectos relacionados con la investigación médica, la innovación tecnológica, la educación, la inclusión social y la preservación del medio ambiente.

Para más información visite nuestra página web: www.lonvia.es

Observando las altas valoraciones de la renta variable

Gestoras
mercados de valores

Autora: Johanna Kyrklund, directora global de inversiones multiactivos de Schroders

Las valoraciones de los mercados de renta variable están, por ahora, respaldadas por algunos factores, pero la historia puede cambiar en primavera.

El aumento de la participación de los inversores minoristas ha seguido una tendencia curiosa durante la pandemia, que culminó con la subida y bajada de las acciones de GameStop.

Como sector, nos preocupa la desconexión de los inversores particulares de los mercados financieros, los centros de creación de riqueza. La propiedad directa de acciones por parte de los particulares lleva décadas disminuyendo. Por ello, hay que celebrar el creciente fervor por la inversión en acciones que ha ido creciendo a lo largo de 2020. Sin embargo, el más reciente estímulo a los inversores novatos para que compren acciones disparatadamente infladas no debería serlo.

Para muchos, la adquisición de títulos de GameStop será la única vez que compren una acción, y sólo se quedarán con el recuerdo de su participación en la «burbuja furiosa» y con una dolorosa pérdida. Me preocupan los riesgos que se corren en un momento en que la economía y la salud son ya una preocupación acuciante.

Nuestra expectativa de que las vacunas proporcionarían una inyección para las acciones de recuperación ha demostrado ser así. Los mercados han subido bastante desde entonces y, como señalamos el mes pasado, las valoraciones de los principales mercados parecen caras en comparación con las bases históricas.

En el siguiente gráfico el color denota lo caro que está el mercado en comparación con su histórico de los últimos 15 años. Así, los cuadrados rojos más oscuro muestran que, según esa medida de valoración concreta, el mercado está un 20% más caro que la media de los últimos 15 años. El verde muestra los mercados que están entre un 0 y un 10% más baratos que la media de los últimos 15 años.

Pero no es motivo para dejar de creer en la renta variable

Mientras seguimos con restricciones y sin control del virus, es fácil sentirse abatido. Sin embargo, el trabajo de nuestra Data Insights Unit sugiere que deberíamos empezar a ver los beneficios de las vacunas en EE.UU. y Reino Unido a medida que nos acercamos a la primavera. Los brotes verdes están empezando a surgir y los bancos centrales no querrán pisotearlos con el endurecimiento de la política monetaria.

Sencillamente, la magnitud de la tensión económica creada por los cierres hace improbable la retirada de las medidas de estímulo, una opinión reforzada por la Reserva Federal el mes pasado.

Esto nos lleva a pensar en un escenario en el que las economías se recuperen y los rendimientos de los bonos se mantengan bajos, lo que contribuye a respaldar las valoraciones de las acciones. Los mercados parecen burbujear, pero las burbujas tienden a pincharse cuando suben los tipos y, por ahora, los banqueros centrales mantienen sus agujas a buen recaudo.

¿Qué pasa con la inflación? Se habla mucho de los locos años veinte y de la consiguiente presión sobre los precios. Pero es demasiado pronto para preocuparse. Hay pocos indicios de una peligrosa presión inflacionista. De hecho, un poco de inflación apoyaría la recuperación mundial, pero no sería suficiente para incitar a los bancos centrales a subir los tipos.

Cuando nos adentremos en la primavera, es posible que las noticias sobre el virus sigan mejorando. En ese momento podría ser el momento de tomar algunos beneficios y disfrutar un poco del sol.

Información importante

Los inversores deben ser cautelosos con la tentación de comparar simplemente una métrica de valoración de una región con la de otra. Las diferencias en las normas contables y la composición de los distintos mercados bursátiles hacen que algunos coticen siempre con valoraciones más caras que otros.

Esta información no constituye una oferta, solicitud o recomendación de compra o venta de ningún instrumento financiero ni de adopción de ninguna estrategia de inversión. Los inversores deben tener siempre presente que las rentabilidades pasadas y las pautas históricas del mercado no son una guía fiable para el futuro y que su dinero está en riesgo, como ocurre con cualquier inversión.

Adecuándonos a la revolución tecnológica

Gestoras
Logo BNY Mellon

La próxima era de la computación en la nube tiene implicaciones significativas no solo para las empresas, sino también a nivel geopolítico y medioambiental. Desde Walter Scott nos explican porqué.


El ciclo vital de la computación moderna consta de múltiples periodos de innovación en un plazo temporal relativamente corto. En el marco de su aceleración continuada, se divisa otro movimiento sísmico en el horizonte.
Según Matthew Gerlach, gestor en Walter Scott, las empresas se adaptarán o quedarán rezagadas a medida que la cantidad de datos, la urgencia con la cual se transmiten y los dispositivos que los producen cambian ante nuestros ojos.
La primera era de gran innovación tuvo lugar en los años sesenta y setenta, durante el cambio de grandes computadoras centrales a miniordenadores. El segundo, ocurrido en los ochenta y los noventa, fue la transición hacia los ordenadores personales. Y el más reciente —hace muy poco tiempo— fue la adopción de la computación móvil y en la nube. No obstante, Gerlach afirma que ya hemos comenzado el siguiente capítulo: el llamado edge computing.
El Internet de las cosas (IdC) representa una red de dispositivos tecnológicos modernos equipados con sensores y software para comunicarse a través de internet. En opinión de Gerlach, la mayor adopción de estos aparatos ha conducido al nacimiento del edge computing, una arquitectura que permite la conectividad masiva a niveles
inauditos.

En el componente de “actores secundarios” de la estrategia, las empresas pueden ser de capitalización mediana a grande: Novartis, Roche y Sanofi son ejemplos de grandes firmas europeas en este espacio, según Mellon.

En el caso de las grandes empresas, participar en la creación de un fármaco genético es tan solo una pequeña parte de su negocio total, aunque potencialmente la de mayor crecimiento, añade el gestor. Estos “actores secundarios” también pueden ser bastante proclives a comprar otras empresas, con lo que en esta área abundan las oportunidades de fusiones y adquisiciones.
En esencia, el edge computing trata de responder las necesidades de más datos de los dispositivos tecnológicos de vanguardia (de IdC), desde teléfonos inteligentes y coches autónomos hasta sensores y robots para la automatización de fábricas. Dado que estos dispositivos generan más y más datos de creciente complejidad, el edge computing (o la descentralización del almacenamiento de datos) aumenta las capacidades de computación acercando dicho almacenamiento al usuario final. “Lo logra mediante servidores locales que actúan como conducto entre la nube (grandes centros de datos centralizados) y el usuario final —explica Gerlach— y la tecnología 5G es crucial en esta transición.”

Adaptación

Por lo que respecta al paisaje cambiante de la computación, Gerlach piensa que las empresas pueden dividirse en dos categorías: “La primera corresponde a aquellas que se adaptan con éxito y continúan floreciendo en la nueva era de la computación, y la segunda abarca a las que no lo logran y preparan el camino para que nuevos proveedores de soluciones obtengan cuota de mercado. Estos ciclos de innovación suelen expresarse como curvas en forma de S. Su adopción es gradual, y en cualquier caso más lenta de lo que anticipa la gente inicialmente; no obstante, una vez ganan tracción son casi imparables.”

En aquellas empresas que eligen adaptarse, Gerlach explica que los equipos directivos. La primera gira entorno a cómo adaptar con éxito plataformas que ya han desarrollado, mientras que la otra intenta identificar qué tipos de productos y estrategias serán importantes en la próxima era. Actualmente, esta próxima era estará dominada por la creciente complejidad y urgencia del os datos, opina el gestor.

Evolución de los datos
De momento, los dispositivos “edge” tradicional es como smartphones , cámaras de seguridad y ordenadores portátiles representan la mayor parte del crecimiento en transmisión y almacenamiento de datos. No obstante, Gerlach piensa que será necesaria nueva innovación en cuanto a la manera de gestionar datos para una nueva ola de dispositivos, entre ellos coches autónomos, robots colaborativos y ascensores inteligentes. Los nuevos dispositivos IdC operan mediante sensores, software y equipamiento que emplean datos del mundo real, con lo que generan datos mucho más complejos(temperatura, presión, velocidad, aceleración, ubicación, etc.).
“En los orígenes dela creación de datos, la información constaba de largas series de texto y números. En el mundo actual del as redes sociales, incluye miles de millones (si no billones) de imágenes, audio e incluso vídeo”, explica.
Dicho esto, no solo está aumentando la complejidad de los datos, sino también su urgencia. “Si uno considera los requisitos de toma de decisiones de un vehículo conectado, una fábrica conectada o un sistema de monitorización de pacientes a distancia, el riesgo y el coste de eventuales errores es mucho mayor”, afirma el gestor. Dado que un error puede ser literalmente de vida o muerte, la ciber seguridad ha sido otro beneficiario del avance de los datos. Las empresas que juegan un papel en la facilitación, protección y transmisión de información estarán a la vanguardia de la transición. No obstante, la nube no basta para hacer realidad la visión de conectividad masiva entre un amplio rango de sectores, de ahí la necesidad del edge computing, opina Gerlach.
“En la práctica, esto se traduce en una densa red de torres de telefonía móvil, estaciones base y centros de microdatos —todos respaldados por 5G—que traslada las funciones de almacenamiento, computación y análisis, alejándolas de la nube y acercándolas a los dispositivos propiamente dichos”, explica. “Creemos que, a su vez, la nube se convierte en un almacén para los tipos de datos más valiosos y en un lugar donde la inteligencia artificial (IA) se implementará a escala.”
Aunque esto pueda sonar futurista, Gerlach opina que la transición es muy real y determinará el futuro de muchas compañías tecnológicas.

Áreas a seguir de cerca
Gerlach cree que cuatro tipos de empresas están especialmente bien posicionadas para beneficiarse de esta tendencia:
1 . Innovadoras de equipamiento de detección y visión artificial.
2 . Fabricantes de semiconductores/chips analógicos.
3 . Inteligencia artificial.
4 . Ciber seguridad.
En la primera categoría, el equipo de análisis de Walter Scott está siguiendo a dos fabricantes, uno japonés y otro estadounidense. Ambas empresas apuestan fuerte por la automatización de fábricas, pero también han encontrado otros canales de venta para sus productos, como la automatización de la logística, del comercio minorista y de las ciencias biológicas, explica Gerlach. “Cerca de un 70% delos productos dela japonesa son los primeros de su clase, mientras que la estadounidense se gasta de un 15% a un16% de sus ventas en investigación y desarrollo cada año. Así,
creemos que ambas compañías están bien posicionadas para beneficiarse de estas tendencias”, afirma.
La segunda área de interés, la fabricación de chips analógicos, está dominada por un actor clave estadounidense, opina el gestor. Esta empresa tiene el doble de cuota de mercado que su competidor más cercano.
Los chips analógicos son esenciales para la próxima era de la computación, porque convierten señales analógicas del mundo real en señales digitales, comprensibles para los dispositivos edge.

Últimamente, esta compañía ha gozado de una amplia adopción de sus chips, “desde aeroespacial y defensa hasta automoción (donde se beneficia especialmente de los vehículos eléctricos) y otros mercados como electrodomésticos, automatización de fábricas y mucho más. La empresa ha invertido de forma significativa en varias iniciativas directas al cliente, tratando de sacar partido a su escala sin precedentes para capturar cuota de mercado y mejorar tanto sus beneficios como su rentabilidad del capital invertido.”
La tercera área a seguir de cerca, en torno a la inteligencia artificial, ha obligado a muchas de las grandes tecnológicas a diseñar sus propios chips, al darse cuenta de la importancia estratégica de esta tecnología en el largo plazo. La competencia en este segmento también ha propiciado la llegada de varias empresas excepcionalmente bien capitalizadas.

“En una fase tan temprana del desarrollo de la IA y con una competencia tan intensa, es muy difícil identificar a los futuros ganadores, pero creemos que existen algunos candidatos probables”, afirma Gerlach.
“El futuro es muy excitante. Esta próxima era de la computación en la nube tiene implicaciones significativas no solo para las empresas, sino también para otras áreas como la geopolítica, el diseño de medidas y regulación, e incluso el medioambiente”, concluye.

El valor de las inversiones puede caer y los inversores podrían no recuperar la suma invertida.


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Inmobiliario cotizado: invertir en los futuros ganadores y contribuir a un planeta más sano

Gestoras
Elecciones en EEUU

Autor: Florent Griffon, especialista en inversión responsable y sostenible de DPAM

Durante la primera década del 2000, muchas gestoras involucradas en la inversión sostenible y responsable, seguían confiando en los enfoques mejor en su clase o mejor en el universo, que se basaban generalmente en las puntuaciones de criterios ASG obtenidas de agencias de calificación de ASG externas, y que simplemente excluían a las empresas con las peores puntuaciones.

Estos enfoques presentaban dos deficiencias principales: las puntuaciones de los criterios ASG a menudo no estaban disponibles para los emisores inmobiliarios más pequeños (las agencias de calificación ASG simplemente no los cubrían), y cuando estaban disponibles, a menudo sufrían sesgos importantes.

Normalmente, las más pequeñas tendían a obtener una mala puntuación, lo que les llevaba a ser excluidas de las carteras de inversión. Por el contrario, las empresas de inmobiliario cotizado más grandes solían ser las únicas que proporcionaban suficientes datos sobre los criterios ASG a las agencias de calificación para que las evaluaran, y por lo general obtenían las puntuaciones más altas.

Esto dificultaba la selección de acciones, privando a los gestores de oportunidades de inversión interesantes, y hacía menos atractivos las evaluaciones ASG. En consecuencia, muchas gestoras renunciaron a aplicar enfoques de sostenibilidad, y la oferta de estrategias de inmobiliario cotizado sostenibles siguió siendo limitada.

Sin embargo, desde hace unos años, las cosas han cambiado para este sector. Ante la creciente presión reguladora (normas de construcción de alto rendimiento energético, certificados de construcción ecológica…), y ante las preguntas más frecuentes de los inversores, la mayoría de estas empresas están mejorando sus informes extra financieros y ofrecen una mayor transparencia.

Esto está facilitando la labor de los analistas de criterios ASG dentro de las agencias de calificación de ASG y las gestoras, lo que facilita la consolidación de estas estrategias. A medida que aumenta la cantidad total de activos bajo gestión, se alienta cada vez más a estas compañías a que se ajusten a los requisitos de sostenibilidad. De esta manera, se está estableciendo progresivamente un círculo virtuoso, en beneficio del sector inmobiliario, de los inversores sostenibles y de nuestra sociedad en su conjunto.

Primero los pilares de Medio Ambiente y la Gobernanza, y finalmente el Social

Al principio, esta tendencia positiva impactó en el pilar del Medio Ambiente (A). Tras varias regulaciones nacionales sobre el rendimiento energético de los edificios durante los últimos quince años, cada empresa inmobiliaria ha tenido que mejorar el rendimiento energético de los edificios que gestiona o desarrolla. Además, cada vez se dispone más fácilmente de datos sobre la eficiencia energética y las emisiones de carbono, y ese indicador clave de rendimiento (KPI) de los criterios ASG puede utilizarse como base para la comparación entre empresas similares.

De la misma manera, se pueden utilizar medidas cuantitativas para evaluar la proporción de «edificios verdes» operados por una empresa inmobiliaria, la eficiencia energética de sus

activos, su consumo de agua, su generación de residuos, etc. A medida que mejora la disponibilidad de indicadores clave de rendimiento (KPIs) ambientales, los inversores orientados a los criterios ASG pueden identificar mejor las oportunidades de inversión sostenible y, por lo tanto, invertir en las empresas mejor posicionadas para un futuro con bajas emisiones de carbono.

Los aspectos de gobernanza (G) son importantes y potencialmente relevantes para las empresas inmobiliarias. En muchas de estas compañías, el fundador sigue siendo un accionista importante y a menudo también dirige la empresa. En este contexto, un inversor responsable debería prestar especial atención a la protección de los derechos de los accionistas minoritarios y, más concretamente, a la relación de independencia del consejo de administración y de sus comités, la estructura de la remuneración de los auditores, las normas que rigen la emisión de capital, por ejemplo.

De la misma manera, los inversores responsables pueden reducir los riesgos de multas y decisiones judiciales adversas exigiendo a las compañías políticas anticorrupción eficaces. Un sistema de denuncia bien diseñado, y algún esfuerzo de capacitación, pueden ayudar a mitigar estos riesgos legales. Al anticiparse correctamente a esos riesgos, un enfoque de sostenibilidad puede ayudar a reducir la volatilidad no deseada en la cartera.

El pilar social tiene la reputación de ser más difícil de analizar desde el punto de vista de la sostenibilidad, principalmente porque los indicadores clave de rendimiento (KPIs) cuantitativos están disponibles con menos frecuencia. Sin embargo, aspectos clave como la satisfacción de los clientes (por ejemplo, las relaciones con los inquilinos), las relaciones con las comunidades y autoridades locales o la gestión del capital humano son pertinentes y financieramente importantes. Por naturaleza, los activos inmobiliarios deben estar bien integrados en su entorno, tanto desde el punto de vista físico como en lo que respecta a las partes interesadas.

Las buenas relaciones con las autoridades locales y los inquilinos son necesarias para que estas compañías mantengan su «licencia de explotación» y prosigan su desarrollo futuro. Por consiguiente, las empresas que deseen tener éxito a largo plazo también deben cumplir con los criterios sociales. Al seleccionar empresas con fundamentales más sólidos de criterios ASG, los inversores sostenibles y responsables reducen los riesgos y preparan su cartera para el «Mundo del mañana».

Y este «Mundo del mañana» puede venir antes de lo que muchos creen. En Europa, las regulaciones sobre eficiencia energética ya son mucho más estrictas hoy que hace una década. Por ejemplo, siguiendo la Directiva de Rendimiento Energético de los Edificios, todos los nuevos edificios de la UE serán casi de «energía cero» a finales de 2020.

Sin embargo, estas regulaciones no son suficientes, y la industria inmobiliaria debería esperar normas e incentivos aún más fuertes en un futuro próximo. Hoy en día, los edificios son responsables de un 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero provocadas por el hombre, según la Agencia Internacional de la Energía. A pesar de los progresos realizados en la eficiencia de los edificios, las emisiones de gases de efecto invernadero de los edificios siguen aumentando a nivel mundial en un porcentaje bruto del 1% anual, siguiendo las tendencias demográficas mundiales y el aumento de la proporción de la población mundial que tiene acceso a una vivienda mejor.

Con el fin de lograr un crecimiento de la temperatura inferior a 2 grados a nivel mundial, el sector de la construcción debe reducir sus emisiones mundiales en un 85% para 2060 con

respecto a los niveles actuales, como indica también la Agencia Internacional de la Energía. La UE sigue actualmente una tendencia de -30% (según datos de europeanclimate.org), y otras regiones del mundo se están quedando atrás.

Además, en un «escenario de continuidad», las emisiones de gases de efecto invernadero de los edificios podrían duplicarse o triplicarse para 2050 (señala IPCC International Panel on Climate Change). Esto demuestra que el ritmo actual de los esfuerzos es claramente insuficiente para mitigar el impacto futuro del cambio climático. Evidentemente, es muy probable que haya una fuerte intervención gubernamental y se espera un mayor endurecimiento de las normas de eficiencia energética de los edificios en Europa y fuera de ella.

El sector inmobiliario tendrá que evolucionar a un ritmo forzado. Esta es una oportunidad para los actores más avanzados en el camino hacia la transición energética. Como resultado, las empresas que se retrasen y cuyos edificios muestren un rendimiento energético insuficiente, estarán asumiendo el riesgo de un deterioro del valor de sus activos, o incluso el riesgo de stranded assets, ya que las regulaciones futuras pueden simplemente prohibir el alquiler de edificios de baja eficiencia energética.

Del mismo modo, las empresas que no garanticen la adaptabilidad de sus edificios a los fenómenos climáticos (es decir, los riesgos naturales del cambio climático como las inundaciones, las olas de calor y las tormentas), pueden tener que hacer frente a un aumento de los costes de los seguros, a una disminución del atractivo de los edificios y, por consiguiente, a un deterioro de su valor.

En el pilar social, las empresas que garanticen un servicio de alta calidad, apliquen precios razonables y cuenten con un proceso sólido para atender las preocupaciones de los inquilinos, tienen más probabilidades de lograr altas tasas de ocupación y de salvaguardar su licencia de funcionamiento. En cuanto a la gobernanza, las empresas que mejor respeten los derechos de los accionistas minoritarios y apliquen paquetes de remuneración que incentiven el rendimiento a largo plazo pueden resultar más atractivas para los inversores.

A medida que se avecina una transformación en el sector inmobiliario impulsada por la presión reguladora, los criterios ASG se convertirán en aspectos altamente materiales… Las empresas que mejor hayan anticipado estas tendencias de sostenibilidad serán las ganadoras del mañana, y constituyen las oportunidades de inversión de hoy. Ciertamente, el futuro del inmobiliario cotizado será sostenible