Siete temáticas que marcan el futuro de la sociedad y la inversión

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La nanotecnología, la ecología, el bienestar, la Generación Z, la sociedad digital, la industria 4.0 y la seguridad son las siete tendencias que marcan el futuro global y que, debido a su trascendencia, los inversores deberían tener en su radar.

Convencidos de la importancia de estas tendencias, tenemos el fondo DPAM Invest B Equities NEWGEMS Sustainable, que permite a los inversores obtener exposición a estas temáticas de forma sostenible invirtiendo en empresas disruptivas e innovadoras. A continuación, analizamos algunas de las compañías presentes en nuestra cartera y que se enmarcan dentro de cada una de estas grandes tendencias:

Nanotecnología: La tecnología tiende a ser cada vez más pequeña y precisa y está presente en múltiples sectores de nuestra sociedad, como en los smartphones, ordenadores portátiles, semiconductores, etc. Por ello, las empresas fabricantes de nanotecnología serán actores presentes en el futuro, como Infineon, especializada en fabricar seminconductores que se colocan, por ejemplo, en frenos de automóviles.

Ecología: consideramos que esta es una tendencia mundial de futuro, apoyada en la concienciación y el compromiso creciente de la sociedad y los gobiernos por el medio ambiente. La sociedad se preocupa cada vez más por reducir sus niveles de contaminación, lo que está potenciando sectores como los coches eléctricos, baterías, energías renovables. Dentro de este campo, destacamos el ejemplo de Tomra, una compañía líder en máquinas de reciclaje de plástico.

Bienestar: esta temática abarca soluciones para la salud y todo lo relacionado con el bienestar de los seres humanos y los animales. En este sentido, destacamos la oportunidad de inversión que nos brinda DialDoc, una aplicación para poner en contacto a médicos y pacientes a través de dispositivos móviles, sin necesidad de que los pacientes se desplacen a las consultas.

Generación Z. Una generación que es global, social-virtual y tecnológica. Es la generación más conectada, educada y sofisticada de la historia. Son los primeros en adoptar tendencias, en convertirse en los influencers de marcas, los impulsores de las redes sociales, los líderes de la cultura popular. Comprenden casi 2.000 millones de personas en todo el mundo, y no solo representan el futuro, sino que lo están creando. Vemos oportunidades de inversión en empresas como Sony, muy relacionadas con sus hábitos de consumo, como el juego online o la música en streaming.

E-society: basado en las nuevas prácticas de consumo de la sociedad y cómo los consumidores interactúan entre sí a través de las nuevas tecnologías. En este sentido, las empresas de comercio electrónico, digitalización y pago online desempeñan un papel clave. Ejemplo de ello es IQVIA, una compañía revolucionaria gracias a la combinación de los servicios de tecnologías de información de salud e investigación clínica.

Industria 4.0: se podría calificar como la nueva revolución industrial basada en la robótica, la automatización, el internet de las cosas y la inteligencia artificia. Fanuc es una corporación que ofrecen productos y servicios de automatización industrial tales como robots y sistemas de control numérico.

Seguridad: en un mundo cada vez más conectado, la seguridad adquiere un papel protagonista en nuestras vidas, sobre todo a la hora de proteger datos personales y empresariales. En este sentido, apostamos por Splunk, una compañía estadounidense que ha desarrollado la aplicación de protección de datos Varonis. También tenemos exposición a empresas especialistas en seguridad física, como Secom.

Las empresas mencionadas son ejemplos de nuestra filosofía de inversión basada en la aproximación multitemática, eligiendo sólo a actores ganadores, empresas innovadoras y disruptivas, que tengan una gestión activa, sostenibles y preferiblemente de mediana capitalización, poco conocidas. Esto nos ha llevado a obtener en el fondo un alpha del 10.88% frente al MSCI World.

Quirien Lemey, gestor de renta variable sostenible de Degroof Petercam AM

 


Sobre Bank Degroof Petercam

Bank Degroof Petercam es una institución financiera independiente de referencia que ofrece sus servicios a inversores privados e institucionales, así como a organizaciones, desde 1871.

Con sede en Bruselas, emplea a 1.350 profesionales en las oficinas de Bélgica, Luxemburgo, Francia, España, Suiza, Países Bajos, Alemania e Italia.

Nuestros clientes se benefician de la mejor oferta posible gracias a una combinación única de banca privada, gestión de activos institucional, banca de inversión (corporate finance e intermediación financiera) y asset services. Gestionamos activos por valor de 50.000 millones de euros para inversores privados e institucionales.

 

¿Dónde están las oportunidades de inversión a futuro?

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Parte vital de todas las personas es tratar sus ahorros. Trabajamos porque el dinero es necesario para vivir. El ahorro nos da libertad y seguridad, y es precisamente ese ahorro lo que más tenemos que cuidar. ¿Cómo puede ser entonces que no eduquemos en cómo tratar ese dinero que ganamos?

Estamos acostumbrados a comparar cuando compramos cualquier cosa de nuestra vida cotidiana: un móvil, ropa e incluso un restaurante para cenar… Sin embargo, no lo hacemos cuando contratamos un fondo de inversión o un plan de pensiones, ¿Por qué? Probablemente por un problema de base, por una falta de educación financiera que permita tomar decisiones siendo conscientes de lo que se hace.

Normalmente a la hora de invertir, se miran rentabilidades  (enfocando generalmente de forma errónea el corto plazo) pero no se mira el riesgo, y ahí está el error. Debemos partir de la base de que no hay rentabilidad sin riesgo. El problema del riesgo es que, generalmente, solo se percibe cuando sucede. Para intentar comprender lo que va, o mejor dicho, lo que puede suceder en el futuro y evaluar así el riesgo, es bueno y necesario conocer el pasado. De hecho, casi todos los riesgos de los que hablamos a día de hoy, tienen su origen en la última década.

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Hace poco se ha cumplido el décimo aniversario de la caída de Lehman Brothers, quizás la pieza más mediática o comercial de todo lo que ha sido la crisis. Durante esta década, los Bancos, los Estados e incluso las familias han estado quebrados, ya que sus deudas valían más que sus activos a precios de mercado, lo que ha exigido unas políticas no convencionales por parte de los Bancos Centrales durante un periodo de tiempo muy largo.

Al final cuando la deuda apenas da rentabilidad y hay un intervencionismo relevante de los Bancos Centrales, , suceden dos cosas: no hay sensación de peligro (el riesgo) porque el Banco Central está siempre detrás para actuar si pasa algo, y los activos de riesgo suben significativamente porque en valor relativo tienen mucho más valor que la deuda (y además percibimos una sensación artificial de tranquilidad). Este largo proceso de tutela de los Bancos Centrales ha llevado a que la fase de recuperación de la economía haya sido la más larga de la historia y al mismo tiempo la más improductiva, produciéndose adicionalmente una mala distribución de la riqueza generada.

 

¿Qué grado de evolución a futuro podemos esperar de esta situación?

Oportunidades de inversión

La emocionalidad es consustancial al ser humano, y al igual que dirige muchas de nuestras actuaciones, también puede dirigir la toma de decisiones de inversión. Sin embargo, no suele ser lo más conveniente, y es algo de lo que tenemos que tomar conciencia para poder controlarlo. La adquisición de cultura financiera y el control de esta emocionalidad son claves para realizar inversiones adecuadas a nuestras necesidades y capacidades.

Asumir un poco de riesgo aún puede salir rentable, aún hay oportunidades, pero es importante que asumamos que, de cara a futuro, la rentabilidad que vamos a obtener por cada unidad de riesgo que asumamos va a ser cada vez menor. Además, probablemente en todos los tipos de activos. Cualquier inversor que quiera obtener los niveles de rentabilidad que ha obtenido en el pasado, va a tener que asumir mucho más riesgo y es probable que eso no le compense.

No debemos despreciar tener liquidez, aunque sea al 0% o un pequeño negativo, puede ser válido en las carteras e incluso ser de mucho valor de cara a futuro, ya que puede ser un activo que está esperando una oportunidad de inversión apropiada.

Si uno mira a largo plazo, y sin olvidar una adecuada diversificación, debe considerar la inversión temática, siendo conscientes de que hay una serie de tendencias cuyas expectativas de crecimiento son mejores que las de los índices globales.

En la última década hemos hablado de hombres ahora hablaremos de mujeres, hemos hablado de humanos ahora de robots, hemos hablado de ricos ahora de desigualdades…

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Seis factores que pueden llevar al Brent por encima de 100 dólares el barril

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El descenso en el precio del petróleo en los últimos días ha sorprendido a los inversores, pese a que existen razones que justifican este movimiento. Fundamentalmente las caídas se han producido por el aumento de la producción, que ha provocado un fuerte aumento de las reservas.

En la caída del precio también ha influido el temor de los mercados a una posible desaceleración económica que podría deprimir la demanda en los próximos meses.

Nuestro escenario base es que los precios muevan en el rango de 65-85 dólares el barril en los próximos meses. Sin embargo, si se dan algunas circunstancias podríamos volver a ver cómo el barril de Brent alcanza de nuevo la cota de 100 dólares, un precio que muchos actores del mercado habían descartado como posibilidad para el futuro en los momentos en los que el barril llegó a bajar de los 20 dólares hace unos años.

Desde nuestro punto de vista hay seis factores que podrían situar el Brent por encima de ese umbral.

  1. Las refinerías están incrementando la producción después de un periodo de un mantenimiento intenso en los últimos meses, lo que incrementa la demanda de petróleo.
  2. Ahora que las elecciones de mitad de mandato han terminado, es probable que Trump ya no esté interesado en presionar a la OPEP para que produzca a la máxima capacidad y en un intento de que baje el precio de la gasolina. En cambio, podría adoptar una postura más dura sobre las sanciones a la exportación de Irán y restringir las exenciones temporales que obligarían a China, India y la UE a reducir significativamente las importaciones iraníes en los próximos 180 días. Bajo este escenario, las exportaciones de crudo iraní caerían en aproximadamente -1,5 millones de barriles al día, lo que reduciría la oferta mundial.
  3. Con la reciente corrección de precios y el debilitamiento de la presión para frenar esta evolución del petróleo, la OPEP podría comenzar a discutir las cuotas nuevamente en su próxima reunión del seis de diciembre.
  4. Aunque los datos de creación de empleo no agrícola superaron las expectativas en noviembre y las ganancias promedio por hora en los EE. UU. aumentaron en un 3,1% interanual, la Fed podría ver cómo la concurrencia de varios factores (un dólar más fuerte, el debilitando del crecimiento mundial y los precios del petróleo) se convierten en motivos convincentes para modificar su política monetaria y hacerla más agresiva. Un escenario de subidas de tipos menos pronunciadas es negativo para el dólar y, por lo tanto, positivas para los productos básicos denominados en dólares, como el petróleo.
  5. Una solución potencial de la disputa comercial entre Estados Unidos y China en la reunión del G20 de noviembre y la implementación de medidas anticíclicas por parte del gobierno chino para impulsar la economía del país podrían ser positivos para la demanda y los precios del petróleo crudo.
  6. A nivel global, hemos alcanzado mínimos históricos en la capacidad de reserva de crudo, lo que hace que sus precios sean muy sensibles a las interrupciones.

Según nuestros análisis, el barril de Brent podría alcanzar los 100 dólares durante 2019. Eso sí, esto sólo ocurriría si se produce una interrupción de entre 0,5-1 millones de barriles del suministro global, ya que la capacidad de reserva mínima no podría compensar esta brecha.

Autor: Jon Anderson, Head of Commodities de Vontobel AM

El big data más allá de las grandes tecnológicas

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  • Las valoraciones de las acciones tecnológicas siguen presionadas
  • La creación de valor del Big Data va más allá del sector tecnológico
  • Lograr una ventaja competitiva puede beneficiar a todos los segmentos económicos

 

RETOS VITALES EN TODOS LOS SECTORES

Las acciones tecnológicas líderes han atravesado un periodo agitado en las últimas semanas debido al registro de beneficios. Las constantes caídas en las tasas de interés de EE. UU. entre 2006 y 2016 alentaron a los inversores a pasar a las acciones de crecimiento en la búsqueda del rendimiento. Estas acciones ofrecieron la promesa de disrupción y los inversores se lanzaron a por ellas. La abundante liquidez resultante de las bajas tasas de interés ayudó a financiar su crecimiento y la tendencia se volvió autosuficiente. Sin embargo, las valoraciones actuales aún están presionadas, y algunas son extremadamente altas, por lo que la turbulencia del sector podría persistir. Sin embargo, hay más datos importantes que las acciones de los denominados GAFA (Google, Apple, Facebook y Amazon). El sector de big data es el nuevo oro negro del siglo XXI para todos los sectores, incluso los más tradicionales.

Hace solo unos años, la importancia estratégica de los datos estaba todavía muy subestimada por muchos actores económicos. Pero el progreso en el poder computacional, el aprendizaje automático y el aumento de la conectividad ha creado un nuevo El Dorado con innumerables aplicaciones. El camino trazado por Google y Facebook hace más de diez años está siendo recorrido por miles de empresas de nueva creación. Los actores más ágiles en sectores establecidos como seguros y automóviles les pisan los talones. Éxitos icónicos como la victoria de la inteligencia artificial de Google contra el campeón mundial del juego chino Go; el rápido progreso en las técnicas de reconocimiento facial y vocal, y la conducción autónoma han terminado por convencer a los observadores más escépticos.

Sin embargo, esta masa de datos carece de valor si no se puede analizar, una situación que prevalecía hace solo unos años. Hoy en día, cualquier empresa que sepa aprovechar estos datos puede obtener una ventaja competitiva al utilizar una gama más amplia de parámetros para tomar mejores decisiones, elevar el rendimiento actual a través de la optimización/ reducción de costes y las ganancias de productividad, así como crear nuevos productos mejor orientados. Invertir en big data ahora es esencial para las empresas que desean proteger y hacer crecer sus negocios y revolucionar sus modelos de desarrollo.

Los primeros en sumergirse en el mar de los datos fueron, como era de esperar, las empresas de tecnología. Grupos líderes como IBM, Cisco y Microsoft han estado invirtiendo masivamente en centros de datos y soluciones de análisis de IT. Entonces comenzaron a ofrecer nuevas soluciones a grandes sectores de la economía.

Pero más allá del sector tecnológico, el procesamiento de datos también ha tenido un impacto en sectores más tradicionales como la banca y los seguros, el mantenimiento industrial, la eficiencia energética, los automóviles y la salud.

CONSTRUIR UNA CARTERA EQUILIBRADA

Creemos que el Big Data se ha establecido como un elemento en la inversión estratégica por derecho propio. Los directivos con capacidad de decisión saben que es crucial tener el big data en mente a la hora modernizar sus negocios. Los inversores conocen mejor las acciones tecnológicas y, en particular, las empresas GAFA, por lo que, naturalmente, han invertido masivamente en ellas. Pero creemos que es más fácil encontrar oportunidades de inversión en otros segmentos como en los proveedores de infraestructuras, que facilitan el acceso a estos datos, así como los usuarios de datos, compañías no tecnológicas que explotan los datos para lograr una ventaja estratégica. Sus valoraciones medias son aún más razonables.

Para Edmond de Rothschild AM, un vehículo de inversión que con una estrategia disciplinada y realista en torno al big data debería proporcionar rendimientos superiores a largo plazo. Desde su lanzamiento, en agosto de 2015, el Edmond de Rothschild Fund Big Data ofrece a los inversores posiciones en empresas inmersas en la revolución del big data o que pueden aprovecharla para transformar su modelo de negocio. El fondo ha reportado un 42% desde su lanzamiento, superando al índice MSCI World (NR) en casi un 13%.

Las empresas seleccionadas se valoran utilizando un prisma de big data. El fondo adopta un enfoque dual para identificar la capacidad de beneficiarse de este elemento. Primero, un enfoque transversal ayuda a construir una cartera que no está compuesta exclusivamente por acciones tecnológicas. Al mismo tiempo, las compañías hacen uso de los datos, que ya han incorporado el big data a su modelo de negocio para obtener una ventaja competitiva, pueden representar hasta el 50% del fondo. Pero también adoptamos un enfoque pragmático al esforzarnos por centrarnos en los líderes del sector, ya sean empresas tecnológicas o no.

Creemos que el enfoque correcto es tener una visión selectiva al valorar estas empresas y evaluar los productos y soluciones que ofrecen. Nuestras habilidades de selección de valores son la principal fuente de valor agregado del fondo.

 


PRINCIPALES RIESGOS DE INVERSION

El fondo tiene una calificación de 6 en una escala de 7, un perfil de fondo de alto riesgo / rendimiento que refleja su capacidad de estar expuesto al 100% a los mercados de acciones. Los riesgos que se describen a continuación no son exhaustivos: es responsabilidad de los inversores analizar el riesgo de cada inversión y llegar a su propia opinión. Riesgo de pérdida de capital: el fondo no garantiza ni protege el capital invertido; por lo tanto, es posible que los inversores no recuperen el monto total de su capital inicial invertido, incluso si mantienen sus unidades durante el período de inversión recomendado. Riesgo de capital: los precios de las acciones pueden fluctuar en base a factores específicos de la empresa emisora, pero también pueden reaccionar a factores políticos y económicos externos. Riesgo de invertir en pequeñas y medianas empresas: estas acciones tienen flotadores libres más pequeños. Los movimientos del mercado son, por lo tanto, más pronunciados, tanto al alza como a la baja, y más rápidos que con las acciones de gran capitalización. El valor liquidativo del Subfondo puede, como resultado, ver cambios más rápidos y más amplios. Riesgo de tipo de cambio: el capital puede estar expuesto al riesgo de tipo de cambio cuando los valores o inversiones de los que está compuesto están denominados en una moneda diferente a la de la SICAV. Riesgo de concentración: las inversiones en ciertos sectores específicos de la economía pueden tener consecuencias negativas en caso de devaluación de los sectores afectados.

Noviembre de 2018. Este documento es emitido por Edmond de Rothschild Asset Management (Francia). Este documento no es vinculante y su contenido está diseñado exclusivamente con fines informativos. Queda estrictamente prohibida cualquier reproducción, alteración, divulgación o difusión de este material en su totalidad o en parte sin el consentimiento previo por escrito del Grupo Edmond de Rothschild. La información proporcionada en este documento no debe ser considerada como una oferta, un incentivo o una solicitud de negociación por parte de cualquier jurisdicción en la que sea ilegal o donde la persona que la proporcione no esté calificada para hacerlo. No tiene el propósito de constituir, y no debe interpretarse como asesoramiento legal, fiscal o de inversiones, ni como una recomendación para comprar, vender o continuar reteniendo ninguna inversión. EdRAM no asumirá ninguna responsabilidad por las decisiones de inversión basadas en este documento. Cualquier inversión implica riesgos específicos. Recomendamos a los inversores que garanticen la idoneidad y / o la adecuación de cualquier inversión a su situación individual, utilizando el asesoramiento independiente apropiado, cuando sea necesario. Además, los inversores deben leer el documento de información clave para el inversor (KIID) y / o cualquier otra documentación legal solicitada por la regulación local, que se proporciona antes de cualquier suscripción y que está disponible en www.edmond-de-rothschild.com en la sección “Centro del Fondo”, o previa solicitud de forma gratuita. «Edmond de Rothschild Asset Management» o «EdRAM» se refiere a la división de Asset Management del Grupo Edmond de Rothschild

 

 SOBRE EL GRUPO EDMOND DE ROTHSCHILD

Edmond de Rothschild es una ambiciosa casa de inversiones independiente de gestión familiar que se especializa en banca privada y gestión de activos, fundada sobre la idea de que la riqueza debe servir para construir el mañana. En todas sus actividades, el Grupo da prioridad a innovadoras estrategias e inversiones a largo plazo, ancladas en la economía real: infraestructura, salud, biotecnología, inversiones de impacto, etc. Fundado en 1953, el Grupo está dirigido desde 2015 por la baronesa Ariane de Rothschild, en calidad de presidenta del comité ejecutivo. A 31 de diciembre de 2017, el grupo contaba con 156.000 millones de euros en activos gestionados, 2.600 empleados y 27 sedes en el mundo. Asimismo se dedica a las actividades de corporate finance, private equity y administración de fondos.

 

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Los factores ESG, un remedio contra el populismo

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Autor: Nicolas Forest, responsable de gestión de renta fija de Candriam Madrid.

Desde los años 30, nunca el mundo se había visto enfrentado a semejante auge del populismo. La crisis presupuestaria italiana de las últimas semanas no es ni un accidente ni una excepción; mal haría el inversor en subestimarla. A ocho meses de las elecciones europeas, los movimientos «populistas» viven un apogeo en Europa.

Agrupación Nacional y Francia Insumisa en Francia, La Liga Norte y el Movimiento 5 Estrellas en Italia, Alternativa para Alemania y Die Linke en Alemania, Ukip en el Reino Unido, Podemos en España, el PiS en Polonia, el Fidesz en Hungría, Syriza en Grecia, el FPO en Austria, el PVV en Países Bajos o Vlaams Belang en Bélgica son, todos ellos, partidos a las puertas del poder.

En Estados Unidos y Latinoamérica (como lo demuestra la reciente victoria de Jair Bolsonaro en Brasil), el populismo no deja de crecer. Según un estudio de Bloomberg1 , el 41 % del PIB de los países del G20 está hoy en manos de gobiernos populistas frente a solo un 4 % en 2007.

Según la agencia Freedom House, los derechos políticos y las libertades civiles sufrieron un fuerte deterioro en 2017. Volvemos a niveles de 2007. O, si sumamos el deterioro observado en 2018, a los que precedieron a la implosión del bloque soviético.

El populismo se ha vuelto popular. Se manifiesta en concreto en el cuestionamiento de la independencia de los bancos centrales, la crítica contra instituciones supranacionales y el auge del proteccionismo.

El gobierno de Trump brinda un perfecto ejemplo, como evidencian las críticas inéditas del presidente contra la Fed o la imposición de aranceles adicionales contra las mercancías procedentes de China. Pero si bien Donald Trump es un caso paradigmático del peligro populista que acecha las democracias, no es su causa. Solo es un síntoma, y su marcha —cuando concluya su mandato, o sus mandatos, o incluso antes, eso ya lo decidirá la Historia— no resolverá las causas, que son mucho más hondas.

Desigualdad

Según Oxfam, la desigualdad mundial ha crecido considerablemente durante la última década. No en vano, el 82 % de la riqueza creada el pasado año correspondió al 1 % más rico de la población mundial. Mientras que el número de multimillonarios experimentó su mayor alza de la historia en 2017, las clases medias y populares apenas experimentaron un escaso aumento de sus ingresos y los Estados tendieron a empobrecerse.

Pese a que la pobreza ha retrocedido en el mundo en líneas generales, la desigualdad ha aumentado considerablemente en la última década. La instauración de programas extraordinarios de compra de activos por los bancos centrales, ciertamente, ha salvado el sistema financiero, pero no ha corregido ni un ápice ese ascenso de la desigualdad, terreno abonado para los partidos populistas. Ahora que los mercados financieros vienen experimentando unos primeros signos de volatilidad en los últimos días, ¿cómo debe afrontar este contexto político el inversor en renta fija?

Impacto en la renta fija

En un momento en que muchos economistas debaten sobre el fin del ciclo estadounidense y una probable recesión, sería prudente preguntarse por el impacto del riesgo político —tan importante al menos como el económico— en los mercados y la economía. Para el inversor en renta fija, hay dos cuestiones cruciales para determinar los riesgos de su inversión.

En primer lugar, ¿podrá devolverle el dinero el emisor de la deuda (los Estados, en el caso que nos ocupa)? ¿Tendrá recursos suficientes? Y en segundo lugar, ¿tiene intención de hacerlo?.

La primera cuestión, obviamente, es el meollo del análisis de renta fija.

Matemáticamente, la capacidad de amortización se determina mediante el presupuesto primario, el crecimiento nominal y el coste de la deuda. Ahora bien, observamos que el populismo de nuestro tiempo fomenta la expansión presupuestaria.

En Estados Unidos, Italia o China, un movimiento masivo de gasto presupuestario está conduciendo a un desmán de los déficits. Este movimiento resulta inusual, más por la coyuntura que por su amplitud: para Estados Unidos, fomentar el gasto presupuestario con una tasa de desempleo tan baja (menos del 4 %) es un hecho inédito desde hace más de 50 años.

En cuanto a la salida de la austeridad para el gobierno italiano (cuyo endeudamiento ronda el 130 %), también es lo nunca visto desde la creación de la Unión Europea. Por lo tanto, el endeudamiento público dista de emprender una senda de disminución.

Cuando un país controla su moneda, siempre podrá amortizar su deuda tras una fuerte devaluación de su moneda. Pero hoy día esa solución resulta imposible para un país miembro de la zona euro como Italia.

La segunda cuestión es más complicada de tratar.

La voluntad que un Estado tenga de amortizar su deuda depende en gran medida de la calidad de su gobernanza y la capacidad para cumplir sus compromisos. El auge del populismo podría resquebrajar esa voluntad. La Historia nos enseña que el número de impagos estalló en Europa en los años 30 y 40, principalmente debido a cambios políticos. Así sucedió en Austria o Alemania con el advenimiento de los gobiernos fascistas. También en Rusia, donde en 1918 el gobierno bolchevique se negó (sin más ni más) a amortizar la deuda del régimen zarista. Más recientemente los desequilibrios financieros y una mala gobernanza han conducido a numerosos impagos en África y Latinoamérica.

Por consiguiente, la cuestión italiana es ante todo una cuestión de voluntad. ¿Quieren el gobierno y los italianos permanecer en la Unión Europea? Según un sondeo de Eurobarómetro / ASR solo el 30 % quiere salir de la Unión Europea, frente a menos del 10 % en Alemania. Parece poco, pero hay que recordar que según ciertos sondeos solo el 35 % de los británicos quería abandonar la UE en 2015. Al hilo de una nueva crisis financiera o una recesión, la adhesión de Italia podría resquebrajarse. Y ese es el discurso político al que habrá que permanecer atentos. Porque nos parece muy claro que la solvencia de Italia no resistiría una salida de la Unión Europea.

Para un inversor en renta fija, es más imprescindible hoy que nunca incorporar factores de gobernanza, sociales y ambientales en su análisis. Además del análisis de la sostenibilidad de la deuda, incorporamos a nuestro análisis el grado de corrupción de un país, el de libertad y el respeto a las libertades civiles, la independencia del banco central y el respeto a las instituciones. Para cumplir los objetivos establecidos por la ONU, es determinante analizar la protección social de un país o la distribución de su riqueza. Por último, los criterios medioambientales pesarán cada vez más en la deuda de los Estados. La gestión de los recursos naturales y de la contaminación son retos primordiales para los gobiernos. Todos los países, tanto los desarrollados como los emergentes, se ven confrontados a esos mismos desafíos.

Lamentablemente, el ascenso de la desigualdad, el auge del populismo, el deterioro de la gobernanza y los riesgos sistémicos que entraña el cambio climático acarrearán impagos en los próximos años. Por consiguiente, la incorporación de los criterios ESG en la gestión de la renta fija ya no es facultativa, sino una necesidad.

 


 

Acerca de CANDRIAM

CANDRIAM es una sociedad de gestión de activos europea multiespecialista, presente en el mercado desde hace veinte años. Está formada por un equipo de más de 500 profesionales, quienes, a 30 de septiembre de 2018, gestionaban 121.000 millones de activos2 . CANDRIAM cuenta con centros de gestión en Luxemburgo, Bruselas, París y Londres, cuenta con oficinas representativas en más de veinte países de Europa, Norteamérica y Oriente Medio. CANDRIAM propone soluciones de inversión en varias áreas fundamentales: renta fija, renta variable, estrategias de rentabilidad absoluta y asignación de activos. CANDRIAM es, además, pionera en inversión responsable y desde 1996 ha ido desarrollando una gama completa de soluciones innovadoras en todas las clases de activos.

CANDRIAM forma parte de New York Life. New York Life Investments3 clasificada entre las mayores gestoras de activos del mundo4 .

Puede consultar: www.candriam.com

“Los fundamentales de la economía española son buenos, especialmente en Madrid”

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fundamentales de la economía española

Pierre Toussain, gestor de Oddo BHF Immobilier

Pierre Toussain se incorporó hace casi 8 años a Oddo BHF como Equity Fund Manager, donde hoy es gestor de Oddo BHF Immobilier y Oddo BHF Valeurs Rendement. Recientemente, Toussain visitó Madrid, donde identifica oportunidades de inversión en el sector inmobiliario, especialmente en el segmento de oficinas.

1. ¿Cuáles son las principales posiciones del fondo Oddo BHF Immobilier?

La filosofía de inversión del fondo es proporcionar un acceso diversificado al sector del inmobiliario cotizado en Europa con exposición a compañías que gestionan carteras de centros comerciales, oficinas o propiedades residenciales. Es un sector que creemos que tiene una buena visibilidad por su estructura de ingresos (alquileres a largo plazo). Oddo BHF Immobilier se centra en las compañías inmobiliarias zona euro (mínimo 80%), con la posibilidad de invertir hasta el 20% en compañías fuera de la zona euro. Utiliza un enfoque basado en la convicción y combina un enfoque top-down (análisis macroeconómico) con un enfoque bottom-up (de análisis fundamental) para seleccionar los mejores jugadores en todas las geografías y segmentos. Es decir, segmentos como oficinas, comercial, retail, logística, etc. Actualmente, Oddo BHF Immobilier tiene cuatro ideas de convicción que son residencial alemán, con un rendimiento muy bueno en lo que va de año pero todavía tiene espacio para un mayor crecimiento; las propiedades nicho (sector hotelero, sanidad, residencias de estudiantes, logística); oficinas francesas y rehabilitación de inmuebles.

2. ¿Han invertido en alguna compañía españolas

Tenemos algunas compañías españolas en nuestras carteras. Creemos que los fundamentales de la economía española son buenos, y especialmente en Madrid: crecimiento del PIB, creación de empleo… Nos gusta especialmente el segmento de oficinas en Madrid. El stock de oficinas en Madrid está anticuado, con la demanda excediendo a la oferta de oficinas (especialmente para las construcciones de primer nivel), y Madrid tiene un mercado laboral cualificado con un coste relativamente más bajo comparado con otras ciudades europeas. Creemos en la recuperación del mercado y todavía esperamos potencial al alza en los alquileres, especialmente en Madrid. Actualmente invertimos por ejemplo en Merlin Properties.

3. ¿Estáis interesados en el proyecto Gran París?

Actualmente estamos positivos en las oficinas francesas, que es una de nuestras temáticas clave, ya que vemos unas buenas previsiones para el crecimiento de los alquileres especialmente para las localizaciones donde la oferta futura seguirá siendo razonable. Icade, actualmente una posición en Oddo BHF Immobilier, es una compañía francesa que se beneficiará del proyecto Gran París. Este proyecto a largo plazo que reconfigurará completamente el entorno en términos de infraestructuras y transportes. También tendrá impacto en la actividad residencial, especialmente en el Norte y el Este de París en un primer momento, donde Icade está bien posicionado.

4. ¿Qué otros segmentos del mercado están explorando?

También hay muchas oportunidades fuera del inmobiliario común. Me refiero a las inversiones alternativas: logística, hoteles, residencias de estudiantes, sanidad… Tienen una característica común: todas ellas se benefician de una demanda estructural y se están beneficiando de rendimientos más elevados con unos fundamentales subyacentes fuertes. Actualmente representan gran parte de Oddo BHF Inmobilier, en torno al 15%.

5. ¿Qué tipo de inversores puede estar interesado en este tipo de fondos? ¿Son este tipo de fondos apropiados para el mercado inmobiliario actual?

Actualmente observamos algunas turbulencias en los mercados (guerra comercial, Italia, etc.) pero las compañías inmobiliarias son una clase de activo claramente defensiva. Esta estrategia distribuye un buen dividendo para los inversores que buscan rentas. El fondo tiene un rendimiento por dividendo en torno al 4% previsto para 2019. Además, los fundamentales de las compañías inmobiliarias han mejorado durante los últimos años, respaldadas de nuevo por los últimos resultados, que siguen siendo muy sólidos. Algo importante que tener en cuenta es que la valoración de riesgo de la cartera de inmobiliario cotizado es conservadora con un rendimiento medio de sus carteras cercano al 4,8%, lo que la hace menos cara que el mercado inmobiliario directo europeo, valorado al 4%. Para los inversores retail es una buena oportunidad para obtener rentas y para los inversores institucionales, en este contexto de mercado, es una clase de activo defensiva en su asignación. Actualmente somos optimistas sobre las perspectivas para el sector inmobiliario y vemos un aumento significativo del NAV para los dos próximos años. Creemos que los inversores deberían reconsiderar el sector como una oportunidad alternativa.

El desmarque estadounidense: ¿un desarrollo duradero?

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Brendan Mulhern, estratega global en Newton, analiza la actual trayectoria de doble carril del crecimiento mundial. ¿Puede Estados Unidos continuar disparándose? ¿Y sufrirán nuevas caídas Europa y Asia?

En 2017, el mundo volvió a crecer de forma sincronizada por primera vez desde la crisis financiera, y las economías de todas las grandes regiones aceleraron su avance. También fue el primer año desde la crisis en que el mercado de renta variable estadounidense se rezagó frente a las acciones globales, como suele ocurrir en periodos de crecimiento mundial simultáneo.

La expectativa a comienzos de 2018 era que esta coyuntura se prolongaría, que las acciones globales prolongarían su fase alcista, y que la bolsa norteamericana continuaría rezagada, sobre todo frente a aquellos mercados que habían sufrido más tras la crisis. Sin embargo, transcurridos nueve meses del año, el mercado de renta variable estadounidense se ha anotado fuertes rentabilidades y vuelve a estar en cabeza, mientras que muchos otros mercados han perdido terreno.

De continuar su ritmo de avance, 2018 será su segundo mejor año en el calendario poscrisis (por detrás de 2011) en términos de rentabilidad excedente. ¿Qué desarrollos han beneficiado a Estados Unidos? ¿O acaso habría que preguntar qué ha perjudicado al resto del mundo?.

La economía estadounidense se ha beneficiado del impulso brindado por los recortes impositivos y el mayor gasto público a la renta de los hogares, que ha compensado con creces el impacto de las subidas de los tipos de interés implementadas por la Reserva Federal.

Por su parte, las acciones americanas también se han beneficiado del paquete de reformas fiscales, de forma tanto directa (a través de mayores márgenes de beneficio de las empresas) como indirecta (a través de recompras de acciones propias financiadas con beneficios extranjeros repatriados). Por consiguiente, ¿qué ha ido mal en el resto del mundo?

La combinación de política fiscal acomodaticia y política monetaria relativamente restrictiva en Estados Unidos se asemeja a la situación de comienzos de los años ochenta bajo el presidente Reagan.

Por aquel entonces, Henry Kaufman, economista jefe en Salomon Brothers, advirtió de que los déficits gubernamentales desplazarían a los prestatarios del sector privado. A diferencia de los años setenta –en que la Fed aplicaba una política de estímulo ampliando su balance y fomentando los déficits fiscales–, el gobierno estadounidense competía con los prestatarios privados por un capital financiero escaso, pero los primeros en verse desplazados fueron los prestatarios en dólares extranjeros.

La transferencia de capital financiero de Estados Unidos al sistema financiero extraterritorial en dólares se secó completamente, lo cual condujo a un endurecimiento de las condiciones financieras que perjudicó a los países que se habían financiado en el billete verde.

Hoy en día, Estados Unidos vuelve a aplicar políticas fiscales acomodaticias y políticas monetarias restrictivas, y los mercados financieros vuelven a enfrentarse a un endurecimiento de las condiciones financieras en el sistema financiero en dólares offshore, que está elevando el coste del capital y dañando a las economías con pasivos en dólares.

Esta presión no disminuirá hasta que la Fed deje de endurecer su política monetaria.

¿Una combinación tóxica?

Al mismo tiempo, 2018 ha sido escenario de una ralentización del crecimiento global, debido sobre todo a que las autoridades chinas redujeron sus medidas de estímulo en la segunda mitad de 2017. Esto ha supuesto un obstáculo especialmente para el gigante asiático y para aquellos mercados emergentes que dependen en gran medida de una fuerte demanda procedente de China. En nuestra opinión, la combinación de menor crecimiento global y coste creciente del capital es letal para los mercados emergentes.

China ya ha anunciado recientemente medidas para estimular a su economía, y los mercados están evaluando si esto bastará para encarrilarla nuevamente y brindar alivio al universo emergente.

En base a los datos disponibles a día de hoy, todo apunta a que la magnitud del estímulo no será ni mucho menos la de los paquetes de 2009/2011, 2012/2013 y 2015/2017, con lo que es poco probable que logre reflotar a la economía china, por no hablar de la economía global.

Si el entorno macroeconómico del gigante asiático se deteriora, es probable que sus autoridades opten por un esfuerzo de reflación más coordinado, pero con un superávit por cuenta corriente muy inferior, el desmesurado sistema financiero chino es cada vez más vulnerable a las condiciones financieras globales.

Hasta la fecha, la experiencia de 2015 quizá refleje la restricción cada vez más seria a la que se enfrentan los artífices de la política china. Cuando el Banco Popular de China comenzó a expandir su balance para proporcionar liquidez a los bancos comerciales del país, desencadenó salidas de capital y la depreciación del yuan, socavando con ello los esfuerzos para estimular la economía.

No fue hasta que la Fed dejó de endurecer su política que el gobierno de Beijing tuvo libertad para reflotar la economía china.

De momento, la Fed tiene todos los ases. A no ser que se ralentice el crecimiento global y que las condiciones financieras más duras a nivel mundial empiecen a hacer mella en los mercados financieros y la economía estadounidenses, es poco probable que la Fed interrumpa su programa de endurecimiento monetario.

A este respecto, el aparente “desmarque” de Estados Unidos no podrá sostenerse para siempre, y el resto del mundo representa una proporción de los ingresos y beneficios de las empresas estadounidenses que a comienzos de los ochenta.

Tarde o temprano, la deflación de la economía extranjera en dólares que está provocando la actual política estadounidense acabará infectando a los mercados y la economía estadounidenses, pero de momento parecen imperturbables. Nuestra expectativa es que la Fed continuará endureciendo su política monetaria, y que las cosas van a empeorar antes de mejorar para los mercados emergentes.

 


 

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Margen de seguridad

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margen de seguridad

Este año está resultando ser bastante inestable. El riesgo inflacionista, la guerra comercial, el ruido político y la crisis de las divisas emergentes son algunas de las variables que están azotando a los mercados en 2018.

En momentos como estos se nos viene a la cabeza uno de los conceptos más importantes que desarrolló Benjamin Graham, ampliado posteriormente por Seth Klarman en un magnífico libro que se ha convertido en una inversión en sí mismo (es uno de los libros más caros que puede encontrarse en Amazon): el margen de seguridad. Y el margen de seguridad “se encuentra en aquellas compañías con capacidad para generar beneficios” (B. Graham, El inversor Inteligente). Efectivamente, compañías con capacidad para generar beneficios es lo que necesitamos más que nunca.

Para ello debemos hacer hincapié en el análisis fundamental de las compañías. La mejor manera de conocer y comprender un negocio es mediante una investigación profunda del mismo. De esta forma, podremos entender cuáles son las oportunidades y riesgos a los que se enfrenta un negocio y cuáles son los recursos de los que dispone para aprovechar esas oportunidades y superar los riesgos. En definitiva, mediante el análisis fundamental entenderemos cuáles son las ventajas competitivas de las compañías y, por tanto, cuál es su capacidad para generar beneficios de forma sostenible a largo plazo.

Por supuesto, hay otra variable de ese margen de seguridad que tiene que ver con el precio que pagamos por esos negocios. De esta forma, cuanto mayor sea la calidad del negocio y menor sea el precio que pagamos por él, mayor será el margen de seguridad de nuestra inversión.

Históricamente, ambas variables (calidad y precio) mantienen una correlación positiva muy fuerte, es decir, a medida que la calidad del negocio aumenta, su precio sube, y viceversa. Ante esta situación, es complicado encontrar oportunidades que ofrezcan un margen de seguridad amplio. Pues bien, 2018 nos está permitiendo ampliar nuestro margen de seguridad.

Estamos asistiendo a un entorno de mercado en el que las compañías de calidad se quedan baratas simplemente por la miopía del señor mercado a la hora de diferenciar las compañías dentro de un mismo sector. Está ocurriendo, por ejemplo, en el sector del automóvil, donde los profit warnings comunicados por compañías como Daimler o Continental han arrastrado al resto de compañías del sector.

Algunas compañías de este sector son compañías de calidad, con crecimientos fuertes y muy bien gestionadas, como es el caso de Cie Automotive o Gestamp. Sin embargo, el mercado trata de la misma forma a estas compañías, que no han mostrado ningún deterioro de su negocio, que a aquellas que han comunicado un impacto relevante de los aranceles en sus cuentas de resultados, principalmente en ingresos y márgenes. Aunque también bien es cierto que estas compañías han podido aprovechar la excusa de los aranceles para sacar a flote problemas internos. En cualquier caso, el mercado nos brinda la oportunidad de comprar negocios excelentes a precios atractivos y, de esta forma, aumentar nuestro margen de seguridad.

El problema de estas oportunidades es que suelen aparecer en momentos de tensión, y como seres humanos nos cuesta aprovechar estas oportunidades cuando el sentimiento del mercado es negativo. El riesgo inflacionista, la guerra comercial, la crisis de las divisas emergentes y el recurrente ruido político no ayudan a calmar el sentimiento de mercado y poner la atención en lo que realmente importa: los fundamentales de las compañías. Creemos que vivimos tiempos inestables, pero como dijo recientemente Sir John Scarlett, caballero de la Orden del Imperio Británico, “ha devenido una perogrullada pensar, y comentar, que vivimos tiempos excepcionalmente inestables […].

El mundo siempre ha sido inestable y el futuro es impredecible por naturaleza”. En efecto, inestabilidad e incertidumbre hemos tenido y tendremos siempre. Solo cambian las variables que desatan la inestabilidad y generan nuevas incertidumbres. Por ello, una buena alternativa para capear la inestabilidad y la incertidumbre es invertir en activos de calidad. Y los negocios excelentes comprados a precios excelentes nos parecen la mejor inversión. Ahora más que nunca tenemos la oportunidad de aumentar nuestro margen de seguridad, así que aprovechémosla. Como dijo Warren Buffet, “sea temeroso cuando otros son codiciosos, y sea codicioso cuando otros son temerosos”.

 

Autor: Álvaro Jiménez, analista en Gesconsult.

 

Deuda de mercados emergentes: un activo que merece la pena mantener en el largo plazo

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deuda de mercados emergentes

La deuda de mercados emergentes comenzó el año con fuerza. A partir del segundo trimestre, la fortaleza del dólar llevó a los inversores a centrarse en ciertos problemas específicos de determinados países. Además, los rendimientos más elevados en Estados Unidos y los factores idiosincráticos en Argentina y Turquía (credibilidad de la política del banco central), Brasil (huelga de transportistas e incertidumbre política), Sudáfrica (reforma agraria y preocupaciones sobre los derechos de propiedad) han sido la principal causa del débil rendimiento de la deuda de mercados emergentes desde el comienzo del año.

En Degroof Petercam Asset Management mantenemos actualmente un posicionamiento cauteloso, dadas las valoraciones ajustadas que presentan algunos países, especialmente en África subsahariana y Latinoamérica, y a comienzos de año orientamos la cartera de DPAM L Bonds Emerging Markets Sustainable hacia mercados de beta baja. Esto ha dado como resultado un mejor rendimiento en lo que va de año (-4,01% para la clase F a 31 de agosto de 2018) en comparación con sus pares y con los índices Barclays Local Currency EMD y JP Morgan GBI EM, que han perdido en torno a un 10% y un 8%, respectivamente. El fondo tiene una rentabilidad a tres años anualizada del 4,67% y a cinco años anualizada del 5,45%.

Nuestro enfoque de sostenibilidad selecciona países con sólidos valores democráticos y excluye aquellos que no son regímenes democráticos (por ejemplo, nos abstenemos de invertir en Rusia, China…) y nuestra amplia diversificación es decisiva a la hora de reducir la volatilidad en términos absolutos. El análisis de sostenibilidad de los países hace posible identificar riesgos y oportunidades de inversión basándose en un enfoque holístico y fundamental que es independiente de los índices del mercado. En periodos de volatilidad, la contribución del filtro sostenible se vuelve más importante debido a su perfil defensivo.

La perspectiva para el crecimiento global sigue siendo sólida, la liquidez global sigue siendo abundante y los PMI globales son buenos. Además, la trayectoria futura de la Reserva Federal, con menos subidas de tipos, podría proporcionar cierto alivio para los mercados emergentes. A pesar de los riesgos de contagio al universo en general de los mercados emergentes, el riesgo de un aumento de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China y los posibles flujos de salida en la deuda de mercados emergentes, creemos que las valoraciones en los países que mantienen sus balances exteriores bajo control están ganando atractivo. Este es, entre otros, el caso de Indonesia, México, Colombia, India y Brasil.

La deuda de mercados emergentes es una clase de activo que merece la pena mantener en el largo plazo. Los países que forman parte de nuestra cartera tienen fundamentales sólidos y la clase de activo proporciona una buena diversificación dentro de una cartera tradicional de renta fija.

Autor: Michaël Vander Elst, gestor de Degroof Petercam AM

Levántate y huele el cappuccino

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La semana pasada intentamos proporcionar consuelo a los insomnes inversores de bonos soberanos italianos. Entre otras cuestiones, nos referíamos a las próximas revisiones de la agencia de rating sobre la deuda italiana, resaltando que algunas agencias podrían limitar sus acciones sólo a cambios en las perspectivas. El pasado viernes Fitch confirmó nuestra visión al mantener el rating de Italia a un intermedio BBB y sólo cambió su perspectiva desde “estable” a “negativa”.

No deje que la palabra “negativa” le engañe. Desde mayo, el mercado de CDS estaba anticipando un rating de Italia de BB+, algo que es demasiado riguroso. La decisión de Fitch sobre la perspectiva es una buena noticia y hace que una rebaja por debajo del grado de inversión sea un evento muy improbable. De hecho, Fitch prevé que el déficit se vaya hasta el 2,6% en 2016 (algo muy elevado), dando al país espacio para maniobrar. Como resultado, anticipamos que los diferenciales se reducirán en unos 80 puntos básicos con el tiempo, especialmente si se impone el cauto presupuesto del ministro de finanzas, Giovanni Tria.

Es más, incluso con una previsión de déficit más elevado, Fitch espera que Italia debería seguir reduciendo su ratio de deuda/ PIB, aunque a un ritmo más bajo.

Fitch ha reiterado que Italia es una economía diversificada de alto valor cuya renta per cápita es mucho más fuerte que la de muchos otros países de rating BBB. Su generación de superávit es sostenible y la deuda del sector privado es moderada (Italia tiene mucho ahorro privado). Nosotros realmente coincidimos con esas declaraciones.

Así que, después de unos meses muy volátiles en el mercado de bonos italiano, los inversores deberían enfrentarse ahora cada mañana a una atmósfera más relajada y tomarse su tiempo para disfrutar de un cappuccino y un croissant.


El presente documento se ofrece exclusivamente a título informativo y su información no constituye invitación, oferta o recomendación para comprar o vender instrumentos financieros, ni para realizar transacciones o cualquier otra operación. Aunque Vontobel Asset Management AG («Vontobel») considera que la información facilitada en este documento se basa en fuentes fiables, no puede asumir responsabilidad ninguna por la calidad, corrección, oportunidad o exhaustividad de la información contenida en este documento. Excepto en los casos permitidos por las leyes de derechos de autor vigentes, nada de esta información puede ser reproducido, adaptado, cargado a un tercero, enlazado, enmarcado, representado en público, distribuido o transmitido en ninguna forma ni por medio de ningún proceso sin el consentimiento específico por escrito de Vontobel. En la medida máxima permitida por la ley, Vontobel no será responsable de ninguna pérdida o daño que usted pudiera sufrir por utilizar o acceder a esta información, o porque Vontobel no hubiere suministrado esta información. Nuestra responsabilidad por negligencia, violación de contrato o contravención de cualquier ley que pudiera resultar de no haber suministrado esta información o alguna parte de ella, o de cualquier problema relacionado con esta información, que no pueda ser excluida conforme con la ley, se limita, a nuestra discreción y en la medida máxima permitida por la ley, a suministrarle a usted de nuevo esta información o alguna parte de ella, o a pagar por suministrarle a usted de nuevo esta información o alguna parte de ella. Ni este documento ni ninguna copia del mismo podrán ser distribuidos en ninguna jurisdicción donde su distribución pueda estar restringida por la ley. Las personas que reciban este documento deberían informarse al respecto y respetar cualquier restricción vigente. En particular, este documento no se distribuirá ni entregará a personas estadounidenses y no se distribuirá en Estados Unidos.

 

Autor: Mondher Bettaieb, director de crédito corporativo de Vontobel AM

Elecciones en Brasil: Una carrera frenética

Gestoras
Elecciones en Brasil

Apenas a un mes de las elecciones más inciertas en tres décadas, Brasil pasa las noches en vela. De cara a las dos rondas electorales de octubre, el equipo gestor de la estrategia de renta variable brasileña de ARX Investimentos1 analiza algunos de los escenarios posibles En las elecciones de octubre en Brasil todavía no hay nada decidido. Mientras el país se prepara para los comicios más inciertos desde 1989 –el inicio de su actual democracia–, las miradas están puestas en todos los partidos.

Las encuestas indican que un 40% de los votantes todavía no saben a quién van a votar, o si se abstendrán o votarán en blanco.Este porcentaje de indecisos es muchísimo mayor que en años previos, y marcará la diferencia si algún partido es capaz de persuadirlos para elegir un bando.

En cualquier caso, varios aspectos de estas elecciones han despertado el interés del equipo gestor de la estrategia de renta variable brasileña de ARX Investimentos.

A comienzos de año, un tribunal federal de apelación mantuvo la condena por corrupción del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva. Pese a ello, Lula decidió presentarse como candidato a la presidencia, y actualmente va en cabeza según el último sondeo de Datafolha.

No obstante, no es ni mucho menos seguro que se le permita hacer campaña. El Tribunal Superior Electoral (TSE) revisará su candidatura en septiembre, y se anticipa que la rechazará en base a la “Lei da Ficha Limpa” (ley de expediente limpio), diseñada para reducir los niveles de corrupción en el Congreso fomentando una mayor responsabilidad. En este escenario, la ley impide a cualquiera con una condena penal mantenida por un tribunal de apelación presentarse a unas elecciones.

Lula todavía puede apelar, pero es poco probable que este proceso se concluya a tiempo como para permitirle participar en las elecciones de octubre.

¿Saldrá ganando Lula de todos modos?

Dicho esto, Lula todavía podría ganar un premio de consolación por defecto “Incluso si se rechaza la candidatura de Lula, su gran popularidad de permite jugar un papel crucial en las elecciones”, afirma el equipo de renta variable brasileña.

“En 2010, el respaldo de Lula fue crucial para la victoria de la expresidenta Dilma Rousseff, aunque hay quien duda si tendría la misma fortaleza como para lograr la elección de su candidato a vicepresidente, Fernando Haddad”, añade. victoria de la expresidenta Dilma Rousseff, aunque hay quien duda si tendría la misma fortaleza como para lograr la elección de su candidato a vicepresidente, Fernando Haddad”, añade.

El equipo añade que los mercados prestarán menos atención a su estrategia de aplazar la decisión final de si presentarse o no y se concentrarán más en Haddad. Aunque este último podría ser favorito para liderar el Partido de los Trabajadores (PT) en ausencia de Lula y es uno de los tres candidatos con más posibilidades de imponerse en la segunda ronda, el consenso indica que su victoria sería el peor resultado para los mercados.

Los inversores preferirían que ganara el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB). Según el equipo: “Nuestro escenario básico es que la reactivación económica, las estructuras de partido y los tiempos de televisión asignados deberían beneficiar al candidato reformista Geraldo Alckmin, que respalda un marco de política económica favorable para los mercados. Esta también parece ser la opinión de consenso de los inversores.” El PSDB de Alckmin ha formado una coalición con el bloque centrista, lo cual le permitirá hacerse con casi la mitad de los tiempos asignados para spots televisivos. Con ello tendrá 30 veces más tiempo de emisión que Jair Bolsonaro y Marina Silva, que ocupan el primer y el segundo puesto en las encuestas tras Lula, según ARX. “La mayoría de los analistas políticos creen que esta enorme diferencia de exposición en los medios podría ser de crucial importancia para el auge de Alckmin. Marina se presenta por tercera vez, y en elecciones previas obtuvo un resultado decente, con un 20% de los votos totales. Este año, sin embargo, tendrá mucho menos tiempo en antena, lo cual podría reducir sus probabilidades de victoria”, añade el equipo.

No pierda de vista a la nueva hornada de candidatos.

Pero quizá la mayor sorpresa hasta la fecha ha sido el respaldo logrado por el Partido Social Liberal (PSL). Con su agenda nacionalista conservadora, su líder Jair Bolsonaro lidera la primera ronda si Lula queda fuera de juego.2 Según el equipo: “Bolsonaro lleva tiempo defendiendo una política conservadora, orientada a la seguridad; sus discursos se caracterizan por su retórica anti-LGBT y contra los grupos de derechos civiles, y a favor del derecho a la posesión de armas. Ha prometido políticas económicas liberales y ortodoxas, motivo por el que se ha ganado cierta confianza de los participantes del mercado.” ARX lo considera como la mayor sorpresa de estas elecciones, ya que –en línea con las recientes tendencias globales hacia el populismo– los votantes brasileños parecen inclinarse por candidatos con agendas diferentes a las de los partidos políticos establecidos. Así, en común con los electorados de los Estados Unidos y de Europa en los últimos años, el pueblo brasileño ha comenzado a respaldar a candidatos recién llegados.

Conclusiones clave: Para el equipo de inversión, el escenario más probable para la segunda ronda es que se enfrenten dos de tres posibles candidatos: Bolsonaro, Haddad o Alckmin.

Por orden de preferencia del mercado:

  1. Alckmin: “Si es elegido, anticipamos una fase alcista en los mercados.”
  2. Bolsonaro. “Su elección también suscitaría una respuesta positiva del mercado, pero con volatilidad adicional debido a la incertidumbre que lo rodea.”
  3. Haddad. “El candidato menos preferido por los inversores, se considera que representa un riesgo para la aprobación de reformas fiscales significativas.”

El valor de las inversiones puede caer y los inversores podrían no recuperar la suma invertida.

 


Información Importante Dirigido exclusivamente a Clientes Profesionales, y en Chile, a Inversores Cualificados. En México, Perú y Uruguay, dirigido exclusivamente a Clientes Institucionales. El presente material es una promoción financiera y no constituye consejo o asesoramiento de inversión. De no indicarse otra cosa, todos los pareceres y opiniones expresados corresponden al gestor de inversiones. Esta información no representa análisis de inversión ni es una recomendación basada en dicho análisis a efectos regulatorios. BNY Mellon es la marca corporativa de The Bank of New York Mellon Corporation y sus filiales. Este documento ha sido aprobado y emitido en el Reino Unido, la Europa continental (excepto Suiza), Chile, México, Perú y Uruguay por BNY Mellon Investment Management EMEA Limited, BNY Mellon Centre, 160 Queen Victoria Street, Londres EC4V 4LA, registrada en Inglaterra bajo el nº 1118580. Autorizada y regulada por la Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido (FCA). INV01407 Expira el 3 de diciembre de 2018.

Web : BNY Mellon

Esperando a los bancos centrales

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bancos centrales

Los mercados todavía descartan la normalización de la política monetaria. El Banco Central Europeo probablemente tendrá en cuenta las recientes turbulencias en Italia y el repunte de la inflación general y actuará de manera muy gradual en la normalización de la política monetaria. Tras probablemente subir la tasa de depósitos en septiembre de 2019, esperamos que el banco central esté a cero en primavera de 2020. El programa de compra de deuda corporativa (CSPP) forma parte del programa de compra de activos del BCE, que ha estado reduciéndose hasta un ritmo mensual de 30.000 millones de euros y se reducirá más, hasta 15.000 millones, a partir de octubre. Las reinversiones del CSPP deberían apoyar los diferenciales de crédito en el futuro.

Por su parte, la Reserva Federal ha preparado el terreno para llevar a cabo al menos dos subidas de tipos más en lo que queda de año, como muestran sus previsiones de subidas de tipos. Dado el impulso fiscal y el fin de los datos de inflación decepcionantes, las probabilidades apuntan a un mayor endurecimiento de la política monetaria. A partir de 2019, todavía hay una brecha entre las previsiones de tipos de interés y el mercado. No es probable que la tensión reciente en los mercados emergentes detenga a la Fed.

En este entorno, hemos visto una huida hacia la calidad que ha impulsado los bonos principales. Los rendimientos del Bund alemán a diez años se han reducido en este salto a la calidad. Por ahora, este sentimiento de aversión al riesgo parece mantener los rendimientos cerca de sus mínimos. Con los riesgos en retroceso y la continuidad en los datos de inflación, los rendimientos deberían retroceder hacia el rango superior anterior. No obstante, a corto plazo es improbable un repunte notable.

Los bonos estadounidenses están expuestos a unos mayores riesgos de inflación que los bonos alemanes pero están mucho más avanzados en el ciclo. En una base relativa, los treasuries están mejor valorados en un spread actual en torno a los 250 puntos básicos. El aplanamiento de la curva de tipos ha estado acentuándose dada la recalibración de la política, mientras el mercado todavía no compra el tema de la reflación. Esto podría cambiar y producir una fase temporal de inclinación para ambas curvas. Sin embargo, las curvas a medio plazo deberían aplanarse con mucho más potencial para la curva del Bund.

Los buenos tiempos para los diferenciales de crédito ya han pasado pero todavía hay carry que capturar. El crédito seguirá apoyado por las métricas positivas, el tapering asimétrico del BCE y el fuerte efecto de stock a través de las reinversiones de los balances. En los niveles actuales, los diferenciales todavía pueden reducirse pero no es probable que regresen a sus mínimos. Los bonos periféricos han sufrido las consecuencias del regreso del riesgo italiano, aunque la beta de los diferenciales de España, Portugal e Irlanda ha sido muy moderada. Los diferenciales italianos seguirán siendo volátiles y reaccionarán a las noticias pero es probable que se estabilicen y se reduzcan siempre y cuando la redenominación siga siendo un riesgo de cola muy pequeño.

Bastian Gries, responsable de Crédito Grado de Inversión de Oddo BHF AM

Un nuevo estudio resalta el avance de los criterios ESG en las estrategias de Smart Beta

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criterios ESG

Un nuevo estudio de Aberdeen Standard Investments (ASI), Sustainalytics, proveedor líder de análisis y ratings de criterios medioambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG) y la University of Oxford Smith School of Enterprise y Environment, ha puesto de manifiesto la importancia cada vez mayor del smart beta y de los criterios ESG entre los inversores, pero señala que la integración de los factores ESG en esas estrategias está todavía relativamente poco desarrollada.

La encuesta a 85 clientes de ASI y Sustainalytics ha revelado que la mayoría (54%) de las organizaciones usan estrategias de smart beta y que tres cuartas partes de los propietarios de activos (76%) tienen en cuenta la integración de los criterios ESG en el momento de otorgar mandatos. En cualquier caso, sólo un 24% de los encuestados afirmó que emplea una estrategia smart beta ESG.

De acuerdo con el estudio, los inversores están utilizando tres técnicas principales para combinar smart beta y ESG. La primera consiste en aplicar filtros negativos, como aquellos que excluyen las compañías relacionadas con el tabaco o la industria armamentística, a las estrategias de smart beta. Esta monitorización negativa representa alrededor de dos tercios (62%) de los ejemplos de smart beta ESG que el estudio ha mostrado.

En segundo lugar, los inversores están combinando métricas ESG con un impacto financiero material, entre las que se incluyen indicadores medioambientales, de carbono y de gobierno corporativo, junto con estrategias de factores tradicionales. Esta aproximación representa alrededor de un tercio de las estrategias de smart beta ESG en la encuesta.

Finalmente, una pequeña parte de los inversores (8%) ha afirmado que combina la información ESG y las estrategias smart beta mediante el uso de sesgos climáticos.

Boyan Fileve, co-director de renta variable cuantitativa, ha comentado: “Este estudio es una prueba de fuego sobre cómo los relativamente nuevos mundos de smart Beta y ESG se están combinando. Claramente muestra que la intersección entre dos tendencias todavía está poco estudiada. Dado que tanto las estrategias de smart beta como los factores ESG continúan ganando popularidad, cada vez será más importante para los gestores de activos ser capaces de incluir las consideraciones ESG en sus estrategias smart beta”.

Doug Morrow, director de análisis temáticos en Sustainalytics y uno de los autores del informe, ha añadido: “aunque puede que todavía estemos en una etapa incipiente en cuanto a smart beta ESG, nuestras conversaciones con inversores nos dicen que se está llevando a cabo mucho análisis cuantitativo que podría catalizar en el futuro en una integración más profunda de los criterios ESG dentro de las estrategias smart beta”.

Más allá de valorar cómo los inversores ponen en práctica las técnicas de smart beta, el estudio también refleja las motivaciones de los inversores para emplearlas. Casi dos tercios de los inversores de smart beta (62%) dijeron que el smart beta ofrece beneficios atractivos en su relación riesgo/ retorno (comparado con la gestión activa y la pasiva convencional). Sólo alrededor de la mitad (52%) citaron su estructura de bajo coste.

Los 85 inversores participantes tienen unos activos bajo gestión conjuntos de 5,8 billones de libras y proceden de 21 países. La mayor parte de ellos son fondos de pensiones públicos y privados, seguidos por gestores de fondos. Las entrevistas se realizaron entre diciembre de 2017 y marzo de 2018.


 

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  • Standard Life Aberdeen plc tiene su sede en Escocia. Cuenta con cerca de 1,2 millones de accionistas y cotiza en el London Stock Exchange. El grupo Standard Life Aberdeen se formó mediante la fusión de Standard Life plc y Aberdeen Asset Management PLC el pasado 14 de agosto de 2017.

*A 31 de Diciembre 2017

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El inversor inteligente

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inversor inteligente

Son muchas las teorías que han intentado explicar la fuente de alfa (exceso de rendimiento respecto al mercado) a lo largo de las últimas décadas. Desde que Harry Markowitz publicara su Portfolio Selection en el Journal of Finance en 1952, donde presentó su famoso modelo CAPM en el que argumentaba que el retorno de un activo (o cartera de activos) era una variable dependiente de la curva de rendimiento del mercado, las teorías sobre los factores que explican el exceso de retorno no han dejado de crecer.

La innovación financiera ha avanzado tanto que se han creado, incluso, estrategias de inversión que “apuestan” por cada uno de los distintos estilos de inversión (value, growth, size, momentum…), conocidas como smart beta. Pero no se dejen engañar, el éxito no lo determina el estilo o filosofía de inversión. El éxito o fracaso lo determina la calidad del análisis y, sobre todo, el control de las emociones.

El punto de partida de una inversión debe ser un exhaustivo análisis fundamental, con especial hincapié en los aspectos cualitativos del negocio, como el análisis de las ventajas competitivas, el conocimiento del sector y las fuentes de crecimiento futuro. Asimismo, es imprescindible valorar la capacidad para generar flujos de caja de manera estable y recurrente y la posibilidad para reinvertir el capital a unas tasas de retorno elevadas, sin olvidarnos de la estructura financiera de la compañía. La intención de este análisis no es más que valorar la capacidad del negocio para generar valor a largo plazo. Una vez que hemos determinado la calidad del negocio debemos tener en cuenta, por supuesto, el precio que estamos dispuestos a pagar, en caso contrario podemos caer en el error de pensar que una compañía excelente es siempre una inversión excelente, cuando es el precio el que determina si debe ser así.

Pero el análisis debe ir acompañado de un fuerte control de las emociones, en caso contrario perderá toda su validez.

Debemos ser conscientes de que nuestro cerebro está orientado a la supervivencia, por lo que las reacciones ante el dolor (pérdidas) son mayores que las reacciones ante el placer (ganancias).

Las bases de este fenómeno se encuentran en la Teoría Prospectiva que desarrollaron los economistas conductuales Daniel Kahneman y Amos Tversky, de la que se extrae que las pérdidas y las ganancias se distribuyen de manera asimétrica. Es esta asimetría la que nos conduce a tomar decisiones irracionales.

Y los mercados financieros no están exentos de esa irracionalidad. Podemos encontrar la máxima expresión de este comportamiento en momentos de pánico, cuando el miedo se apodera del estado de ánimo de los inversores.

Entonces vemos casos como la dramática caída del Ibex el 24 de junio de 2016, tras el brexit, o la caída de las acciones de Facebook tras el escándalo de Cambridge Analytica el pasado mes de marzo.

En casos como estos muchos inversores olvidan los fundamentales que sustentan las tesis de inversión y se dejan llevar por el miedo generalizado. Por ello, el principal motivo que, en mi opinión, tumba la famosa Hipótesis de Mercado Eficiente, es precisamente el carácter irracional del mercado.

No puede ser eficiente un mercado dominado por agentes irracionales. Por lo que, en este contexto, solo nos queda aislarnos del ruido del mercado y seguir confiando en los fundamentales mientras éstos no cambien.

En definitiva, el inversor inteligente no es aquel que sigue una filosofía o estilo de inversión en concreto, sino aquel que, simplemente, es capaz de realizar un profundo análisis de las compañías y, al mismo tiempo, es capaz de controlar sus emociones y no dejarse llevar por el maníaco-depresivo señor mercado.

Álvaro Jiménez, analista en Gesconsult.

Gesconsult

¿Cómo afecta la ansiedad en la toma de decisiones de inversión?

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Las tendencias de comportamiento pueden perjudicar nuestra capacidad para tomar decisiones de inversión acertadas. La ansiedad es un ejemplo de ello.

Entender mejor estos comportamientos puede facilitar el proceso de inversión.

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Cinco razones por las que la inversión ESG ha llegado para quedarse

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inversión ESG

Consulte nuestro glosario para una explicación de los términos de inversión empleados en este artículo.

En los últimos años hemos visto un interés creciente por la «inversión responsable» de inversores, reguladores y la sociedad en su conjunto. Este enfoque se ha visto respaldado por la incorporación de aspectos medioambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG, por sus siglas en inglés) en el proceso de inversión. El crecimiento de la inversión ESG se ve impulsado por varios factores, y es poco probable que cambie de rumbo.

Los factores ESG se han impuesto como marco dominante para evaluar la sostenibilidad a largo plazo de una organización. Según la compañía de servicios financieros Broadridge, a febrero de 2018 el volumen de inversión en estrategias ESG ascendía a 372.000 millones de euros en toda Europa (tanto a nivel nacional como transfronterizo), frente a 132.000 millones en 2010. Ante tal auge cabe preguntarse: ¿qué está impulsando esta rápida y creciente concentración en los aspectos ESG? ¿Se trata de una moda pasajera, o nos hallamos frente a la nueva normalidad en el pensamiento de inversión?

1. Nuevos riesgos y modelos de valoración tradicionales

Para entender y mitigar adecuadamente los riesgos no financieros, es necesario comprender los elementos ESG que afectan a una compañía. ¿Ha contribuido positiva o negativamente al cambio climático? ¿Tiene un plan efectivo de ciberseguridad en marcha? Y en el marco de la creciente globalización y unas cadenas de suministro más largas, ¿cómo asegura que su proceso de producción no implica mano de obra infantil o esclava? Estas cuestiones pueden dañar la reputación de una compañía y su licencia social para operar, de forma potencialmente irreparable. Y hoy en día, tal situación puede desbordarse y escapar al control de la empresa de formas que hace 20 años no eran posibles.

2. Redes sociales y actualidad ininterrumpida

Vivimos en un mundo permanentemente conectado, en el que los ciclos de noticias de 24 horas exigen un flujo de información constante. En el pasado, las irregularidades corporativas podían pasar fácilmente desapercibidas; a día de hoy, sin embargo, aparecen en las pantallas de millones de inversores y clientes potenciales y pueden desencadenar una oleada de indignación, represalias y boicots. Compañías como VW, Facebook y United Airlines han experimentado lo anterior hace poco, así como sus repercusiones negativas en la cotización de sus acciones.

3. Demografía

Según el informe Señales Sostenibles 2017 de Morgan Stanley, el creciente interés en la «inversión sostenible» procede de los millennials, de los cuales casi nueve de cada diez están «interesados en la inversión sostenible». El grupo que se declara muy interesado en el tema aumentó del 23% en 2015 al 38% el año pasado.
El informe también revela que los millennials son el doble de propensos que el conjunto de los inversores a invertir en compañías con objetivos sociales o medioambientales.

4. Consciencia creciente de que los factores ESG son rentables

A medida que la inversión ESG transciende el ámbito de la inversión «ética» y la gente se da plena cuenta de las ventajas de aplicar un enfoque ESG integrado, la creencia de que invertir de forma responsable implica aceptar una menor rentabilidad financiera debería comenzar a disiparse. Esto está respaldado por un corpus de investigación cada vez más voluminoso. Por ejemplo, un estudio reciente de la Universidad de Harvard (Corporate Sustainability: First Evidence on Materiality) concluye que las «compañías con buenos niveles de desempeño en cuestiones importantes de sostenibilidad generan una rentabilidad muy superior a las que obtienen puntuaciones bajas en dichas cuestiones, lo cual sugiere que las inversiones en sostenibilidad elevan el valor para el accionista».

5. Obligación fiduciaria

El informe elaborado en 2018 por el grupo de expertos de alto nivel de la Comisión Europea (HLEG) sobre finanzas sostenibles incluye medidas para «clarificar las obligaciones de las gestoras de activos y de los inversores institucionales en materia de sostenibilidad». Los planes futuros en esta área podrían incluir la codificación de obligaciones fiduciarias por parte de las gestoras, para integrar de forma explícita factores ESG clave y la sostenibilidad a largo plazo en sus procesos de inversión.

 

El valor de las inversiones fluctuará, por lo que el precio de los fondos puede subir o bajar, y es posible que no recupere la inversión inicial.

Los puntos de vista expresados en este documento no deben considerarse como una recomendación, asesoramiento o previsión. No podemos ofrecerle asesoramiento financiero. Si no está seguro de que su inversión sea apropiada, consúltelo con su asesor financiero.

Esta información no constituye una oferta ni un ofrecimiento para la adquisición de acciones de inversión en cualquiera de los fondos de M&G. Promoción financiera publicada por M&G Securities Limited. Domicilio social: Laurence Pountney Hill, Londres, EC4R 0HH, Reino Unido, autorizado y regulado por la Autoridad de Conducta Financiera en el Reino Unido.

El nuevo paradigma para las empresas

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paradigma

El mundo está revuelto y en transformación. La rapidez de los acontecimientos y el flujo de información en milisegundos ha hecho que el mercado se haya vuelto excesivamente cortoplacista e impaciente.

No podemos obviar el impacto inmediato que en los mercados causan la geopolítica, los datos macroeconómicos y las decisiones de política monetaria de los Bancos Centrales. Pero no podemos olvidar que nos encontramos en un mundo donde los países y las distintas economías y los individuos estamos en transformación y éste es un nuevo paradigma para las empresas.

Las corporaciones de hoy en día tienen que adoptar decisiones en un ambiente de incertidumbre elevado, con un entorno económico, político y regulatorio cambiante. Y desde nuestro punto de vista se enfrentan a tres retos muy importantes. El primero, es que tienen que conocer y adaptarse a un “nuevo consumidor” al que se le ha otorgado un poder absoluto y con el que tienen que interactuar. Un consumidor que debido a Internet y a las nuevas tecnologías ha adquirido nuevas formas de pensar, buscar y procesar la información, memorizar, sentir y consumir. Más aún, un consumidor, con incluso una nueva morfología física del cerebro tal y como algunas corrientes de neurología afirman.

El segundo reto, una de las grandes mega-tendencias actuales, si no, la más importante, es la demografía, EN MAYÚSCULAS, la migraña de muchos gobiernos. Las compañías no sólo se tienen que adaptar a una nueva longevidad sino también a una nueva estructura de sociedad que exigirá cambios, pero también ofrece nuevas oportunidades significativas.

El tercer reto y no por ello menos importante, cómo monetizar las fuertes inversiones que se están realizando en innovación, donde la inteligencia artificial tendrá mucho que decir en las nuevas políticas de fijación de precios, cómo serán de flexibles y sostenibles para el futuro, otorgándose más importancia a la “psicología de la fijación de precios”, ¿cómo será la elasticidad de precios ante estos nuevos modelos?.

Las corporaciones están viviendo una revolución interna que está cambiando los cimientos de las culturas corporativas, algunas de ellas centenarias. También están participando en movimientos de concentración, conviviendo con nuevos actores disruptivos. Están en una carrera de salto de obstáculos.

Y por todo esto sorprende la reacción de complacencia del mercado ante algunos acontecimientos geopolíticos, quizás porque lamentablemente forman parte de nuestro día a día y no constituyen ya sorpresa alguna y sin embargo muestra una actitud feroz ante cualquier mínima desviación en los resultados de las compañías frente a las expectativas, generando una volatilidad intradía, en muchos de los casos, irracional. Y en lo relativo a valoración, ¿Qué grado de validez tienen los múltiplos de valoración actuales? En especial, los referentes a las compañías en proceso de una profunda transformación o en aquellos casos afectados por operaciones corporativas en un entorno de barra libre de tipos de interés?, ¿de verdad tiene sentido fijarnos en medias históricas recientes como si se trataran de verdades absolutas con las políticas de diversificación y nuevos modelos de negocio en muchos de los casos?.

Tampoco se trata de dar cheques en blanco a las empresas por supuesto ni que dejar de creer en la relevancia de los múltiplos de valoración como una de las muchas herramientas de la inversión, pero sí, centrarnos demasiado en el corto plazo puede hacer que nos perdamos oportunidades interesantes al infravalorar el potencial de generación de valor de una empresa. Hay que ser selectivos y analizar caso por caso.

Hay que invertir en compañías de calidad, con buenos gobiernos corporativos, balances sólidos para acometer esta nueva transformación y capacidad de generar flujos de caja a futuro. El análisis estratégico de las compañías cobra fuerza más que nunca: La nueva estructura de la industria en la que las compañías operan, su nueva demanda, sus ventajas competitivas, su situación de poder de negociación, su estrategia a futuro y modelo de negocio, su nuevo mix de producto y el análisis de sus recursos económicos, técnicos y humanos, incluyendo la calidad de sus equipos directivos. El seguimiento activo de una inversión en cartera será también crítico, dada la fase de “prueba-error” que tienen que atravesar las empresas hasta dar con ese nuevo modelo de negocio de supervivencia y sostenible a futuro.

Baltasar Gracián decía que “Toda la vida debe consistir en pensar para acertar el rumbo” y acertar el rumbo es lo que tienen que hacer más que nunca los gobiernos, los Bancos Centrales, las corporaciones y los distintos intervinientes en el mercado.

María Cebollero, Gestora de Renta Variable Europa en Gesconsult

Cambio de momentum en las perspectivas globales

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perspectivas globales

Las previsiones de crecimiento del PIB mundial se están situando a un nivel elevado tras una serie de revisiones al alza durante más de 18 meses. Las previsiones del consenso para el crecimiento mundial se encuentran en torno al 4% en doce meses, mientras las del FMI se sitúan en el 3,9% para 2018 y 2019. Esto equivaldría aproximadamente a continuar con el ritmo de crecimiento que ya vimos en 2017. No hay más revisiones al alza a escala global, eliminando una de las causas del apetito de riesgo. En el caso de Europa, las previsiones de crecimiento están empezando a ser revisadas a la baja y, en nuestra opinión, se producirán nuevos recortes.

Las condiciones empresariales y el mercado laboral no están en una situación muy distinta respecto a hace seis meses, lo que ha cambiado es el balance de riesgos, que ha girado a la baja. En el primer trimestre, el crecimiento del PIB mundial se mantuvo en un 3,5% anualizado según nuestros cálculos, una cifra ligeramente más baja que en el mismo periodo de 2017 (3,8%) pero la diferencia se encuentra en el alcance del ruido de las estadísticas macroeconómicas. La confianza empresarial se mantiene firme con una expansión en todas las regiones incluida la zona euro, a pesar de la espectacular (y en cierta medida misteriosa) caída en los índices PMI. En este entorno, el grado de volatilidad en el mercado y la incertidumbre política han aumentado bruscamente.

Los mercados financieros han experimentado varios episodios de debilidad o volatilidad, a menudo muy breves. En general, sin embargo, el sentimiento ha regresado. En la primera mitad del año, vivimos varios episodios de tensión entre los que destacan aquellos relacionados con el ‘flash crash’ del VIX, las acciones tecnológicas, el Libor, las divisas emergentes y los diferenciales italianos. Todo esto ocurrió en un entorno financiero marcado por dos tendencias principales: las subidas de tipos de interés en Estados Unidos y la apreciación del dólar.

La narrativa del mercado se ha vuelto negativa, algo bastante habitual entre los bajistas. Así, se ha impuesto la percepción de sobrevaloración de los activos, inestabilidad en los mercados financieros, fragilidad de la zona euro y sobreendeudamiento global. Algo que, afortunadamente, está fuera de esta lista es un aterrizaje forzoso de China.

Además de la fragilidad de las condiciones financieras hay tres riesgos que podrían tener repercusiones a nivel macroeconómico: el populismo, el proteccionismo y el petróleo. Los dos primeros ya han causado episodios de volatilidad, como vimos con la formación del Gobierno italiano y la agitación por parte de Donald Trump de las cuestiones comerciales y geopolíticas. En el caso del petróleo, la visión predominante hace un año era un régimen de precios en torno a 50 dólares por barril sin volatilidad. Actualmente, el precio del petróleo ha aumentado 20-30 dólares y hay mucha más incertidumbre. Los precios del petróleo están en gran medida influidos por la manipulación del suministro (alianza OPEP-Rusia) y los factores geopolíticos (Venezuela e Irán) y es difícil predecir qué ocurrirá, ya que los efectos dependen de muchos parámetros.

Nicolas Chaput, CEO y co-CIO global de Oddo BHF AM

Deuda de mercados emergentes: la ventaja de combinar

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Los mercados emergentes contribuyen significativamente al crecimiento económico mundial, ya que continúan registrando una recuperación económica gradual. En general, los gobiernos de los países de mercados emergentes se han vuelto más estables, más centrados en el pago de la deuda, y la demanda de los consumidores ha seguido aumentando en paralelo a una creciente clase trabajadora. Mientras tanto, en el mundo desarrollado las perspectivas se han vuelto más inciertas debido a los acontecimientos políticos, el aumento de la deuda y la subida potencial de los tipos de interés. En consecuencia, muchos inversores han comenzado a descubrir el conjunto de oportunidades que los mercados emergentes pueden ofrecer.

La deuda de mercados emergentes tiene varios componentes que conforman la clase de activos general y, si bien cada uno de estos segmentos tiene grandes ventajas como clase de activos independiente, un enfoque combinado puede ser una forma efectiva de construir una cartera optima, diversificada entre diferentes países, instrumentos y divisas. Los inversores pueden descubrir que el conjunto es realmente mejor que la suma de las partes.

Una cartera combinada de varios tipos de deuda de mercados emergentes utiliza diferentes ponderaciones de cada tipo de deuda y los beneficios derivan de cómo se complementan entre sí a medida que los mercados evolucionan. Cada segmento de deuda de mercados emergentes exhibe diferentes calidades de crédito y composiciones regionales, a la vez que responde a distintos impulsores de la rentabilidad. Debido a que cada segmento tiene sus propias características y ventajas únicas, existen más posibilidades de que la cartera funcione bien en diferentes condiciones de mercado.

Los cuatro tipos principales de deuda de mercados emergentes son:

  • Deuda en divisa fuerte: la deuda de mercados emergentes en divisa fuerte es, en última instancia, un “producto de diferencial”, lo que significa que se compara con los yields de otros instrumentos de deuda soberana comparables. Las valoraciones actuales son cada vez más atractivas y existen muchas oportunidades para los inversores que son selectivos y adoptan un enfoque centrado en el análisis al tomar decisiones.
  • Deuda en divisa local: en términos de tamaño, la deuda de mercados emergentes en divisa local domina el mercado de deuda de mercados emergentes. La estabilización de las economías ha permitido a los gobiernos de los mercados emergentes obtener una proporción creciente de su financiación a través de la emisión de deuda en divisa local, lo que ayuda a reducir su vulnerabilidad a las conmociones externas. Este tipo de deuda tiene una exposición explícita a la divisa y a la dinámica de los tipos de interés.

Con una calificación crediticia media de BBB, el segmento de deuda de mercados emergentes en divisa local tiene la calificación crediticia media más alta del universo de deuda de mercados emergentes (que incluye deuda en divisa fuerte, bonos corporativos de mercados emergentes y bonos frontera) y sigue siendo un importante componente de las asignaciones a deuda de mercados emergentes.

  • Bonos corporativos: Anteriormente, los bonos corporativos de mercados emergentes se consideraban solo como una fuente especializada de rentabilidad para los inversores que buscaban alfa “con riesgo”. Sin embargo, el mercado de bonos corporativos de mercados emergentes es ahora uno de los segmentos de mayor crecimiento de la deuda de estos mercados, con un tamaño de casi 2 trillones de dólares estadounidenses. Ha superado al mercado de alta rentabilidad estadounidense en términos de emisión en circulación y duplica el tamaño de la emisión soberana externa de mercados emergentes.

El acceso a abundantes recursos naturales, una clase media emergente y una regulación y sistemas financieros más sólidos se han combinado con reformas fiscales y corporativas para mejorar significativamente los fundamentales económicos de las empresas de los mercados emergentes. Respaldadas por sistemas bancarios relativamente más fuertes, las empresas de los mercados emergentes generalmente han fortalecido sus balances y posiciones de capital. Además, la deuda corporativa de mercados emergentes se negocia con diferenciales más amplios en comparación con la homóloga estadounidense en la misma categoría de rating crediticio una vez tenido en cuenta el apalancamiento, a pesar de que generalmente tienen un apalancamiento menor en comparación con las americanas. Por lo tanto, los inversores suelen obtener una recompensa mucho mejor por mantener deuda corporativa de mercados emergentes.

  • Deuda frontera: los bonos frontera pueden emitirse en divisa fuerte o local. Una razón por la cual los bonos del mercado frontera son atractivos en este momento es que ofrecen mayores yields en comparación con los principales mercados emergentes y son casi comparables en yield a los bonos de alta rentabilidad estadounidense. Si bien el mercado de bonos frontera aún se encuentra en sus etapas iniciales, debería seguir creciendo a medida que mejore la liquidez y disminuyan las primas de riesgo, de forma similar a lo que sucedió cuando crecieron y se desarrollaron los principales mercados emergentes.

Es importante conocer los riesgos asociados con la inversión en mercados emergentes. El proteccionismo de Estados Unidos y las alzas de tipos más rápidas de lo esperado por parte de la Reserva Federal estadounidense podrían frenar el crecimiento y aumentar los costes de la deuda a corto plazo. Y las elecciones programadas en las tres regiones de los mercados emergentes –Europa/Oriente Medio/África, Asia y Latinoamérica– pueden generar incertidumbre para los inversores.

No obstante, la perspectiva para la deuda de mercados emergentes sigue siendo positiva por las expectativas de crecimiento y la estabilización continua de la situación política y económica. Un enfoque combinado hacia la clase de activos puede ayudar a los inversores a prepararse ante diferentes situaciones de mercado, ya que cada segmento de deuda de mercados emergentes tendrá previsiblemente un rendimiento diferente dependiendo de los cambios en el entorno económico y de mercado. Los inversores deben examinar sus carteras actuales y determinar si tienen una asignación diversificada adecuada a esta clase de activos.

Con mayor crecimiento previsto, yields relativamente atractivos y divisas infravaloradas dentro de los mercados emergentes, la deuda de mercados emergentes probablemente será una parte importante del universo de inversión global en los próximos años. Tener una cartera combinada de deuda de mercados emergentes ayuda a aprovechar el potencial de rentabilidades atractivas al tiempo que mejora la diversificación de la cartera general.

Brett Diment, Head of Emerging Market Debt


 

Las opiniones y conclusiones expresadas en esta comunicación se basan únicamente en el interés general y no deben tomarse como asesoramiento de inversiones o como una invitación a comprar o vender ningún título específico

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