Covid-19: Por qué las gigantes tecnológicas resurgirán con más fuerza

Gestoras
gigantes tecnológicas

Mientras que muchas empresas luchan por sobrevivir ante el confinamiento global, las mayores empresas de tecnología se mantienen a flote y en algunos casos, incluso están prosperando.

Por ejemplo, Microsoft ha reportado un fuerte aumento en el uso de su servicio de nube Azure, ya que millones de personas trabajan desde casa.

Amazon, por su parte, está contratando a 75.000 trabajadores más, además de los 100.000 que contrató el mes pasado, para hacer frente al aumento de la demanda de su servicio online de entregas.

El número de videollamadas y mensajes en Facebook se ha disparado, mientras que un número récord de aplicaciones de juegos se han descargado en China en la tienda de aplicaciones de Apple.

Asimismo, YouTube Kids, propiedad de Google, ha sido la aplicación más utilizada en el primer trimestre de 2020 según un informe de Apptopia y Braze, tras el cierre de la mayoría de las guarderías y escuelas.

Las restricciones para viajar y las normas de distanciamiento social han incrementado nuestra dependencia de estas plataformas digitales para atender necesidades básicas, entretenernos y mantenernos conectados con amigos y compañeros de trabajo.

Sin embargo, hay ciertas sombras en su creciente control sobre la sociedad. A medida que las pequeñas empresas y las nuevas empresas se tambalean, esta pandemia probablemente hará que las empresas tecnológicas más grandes sean mucho más poderosas.

Las tendencias de las que ya se estaban beneficiando se están acelerando, como los efectos de red, las altas barreras de entrada y la creciente concentración del mercado.

La tecnología se ha mantenido mucho mejor que el resto del mercado

No es de extrañar que las acciones de «FAMAG» -Facebook, Amazon, Microsoft, Apple y Google- hayan superado ampliamente los índices de mercado como resultado de los pedidos del «quédate en casa». El acrónimo más común de «FAANG» incluye a Netflix pero no a Microsoft. Utilizamos una agrupación alternativa porque Microsoft es la empresa cotizada estadounidense de mayor valor – el total de sus acciones (su capitalización de mercado) la hace siete veces más grande que Netflix.

Cuando escribimos estas líneas, Amazon y Microsoft acumulaban una subida del 28,5% y del 13,3% respectivamente, mientras que el índice S&P 500 baja un 10%. Pero como el S&P 500 está fuertemente influenciado por las acciones FAMAG (constituyen el 20% del índice), es ligeramente circular comparar su rentabilidad con este índice de referencia (si tienen un mejor comportamiento, el S&P 500 tendrá una mayor rentabilidad).

Para comparar mejor la rentabilidad podríamos usar el índice S&P 500 equiponderado, que refleja la rentabilidad media de las empresas estadounidenses. Este ha caído un 19,4%, casi el doble que el índice ponderado por capitalización de mercado. Esto indica que las acciones más grandes registraron mayor rentabilidad que empresas más pequeñas. De hecho, aunque Facebook tuvo una rentabilidad inferior al resto de valores FAMAG y al S&P 500, superó, al promedio del resto de compañías.

El efectivo es el rey

Para muchos negocios que se han visto obligados a cerrar, las ventas se han desplomado hasta, literalmente, cero. Por tanto, lo que importa ahora no son tanto los ingresos, sino si una empresa ha acumulado suficiente efectivo para superar el parón global. En esta medida, los FAMAG son ganadores relativos – la mayoría de ellos tienen reservas de caja superiores a la media, pocos pasivos a corto plazo y una fuerte capacidad de generación de efectivo. Esto es cierto tanto en relación con el mercado amplio como con el resto del sector tecnológico.

Tomemos el ejemplo de Microsoft: dispone de 134.000 millones de dólares de efectivo y equivalentes de efectivo, lo que es suficiente para financiar 2 años y 4 meses de sus compromisos actuales (por ejemplo, deuda a corto plazo, salarios y otros pagos pendientes). Esto es significativamente superior a la media de 6.000 millones de dólares de saldo de caja y colchón de efectivo a 10,5 meses que tienen las empresas del S&P 500. Además, Microsoft cuenta con mayor capacidad para transformar sus ventas en efectivo que otras empresas. Por ejemplo, su flujo de caja operativo en relación con las ventas fue de 38, lo que significa que recaudó 38 dólares de efectivo por cada 100 dólares de ventas. Esto se compara con sólo 22 dólares de media de las empresas del S&P 500.

En cambio, aunque Amazon tiene una cantidad sustancial de efectivo a su disposición, se ve empequeñecida por sus costes operativos, que son relativamente altos y sus pasivos a corto plazo. Pero dada la revalorización de sus acciones este año, los inversores no le están dando demasiada importancia. Además, se espera que las ventas se mantengan estables en comparación con la mayoría de empresas; asimismo, también puede recurrir fácilmente a otras fuentes de liquidez si es necesario, como los préstamos a corto plazo.

Sin embargo, los balances de otras empresas no están en tan buena forma. Una consecuencia es que las compañías vulnerables, pero prometedoras, que de otro modo podrían haber montado la competencia contra las grandes firmas dominantes del sector tecnológico podrían ser sacadas del mercado o compradas. Esto afianzaría aún más su dominio del mercado. La noticia de que el organismo de control de la competencia del Reino Unido haya aprobado la inversión de Amazon en Deliveroo para evitar el riesgo de su colapso sólo sirve para confirmarlo.

¿Son realmente inmunes las grandes tecnológicas?

Para nada, sin embargo, significa que las principales empresas tecnológicas están completamente protegidas de los efectos económicos del bloqueo global.

Por ejemplo, a pesar del aumento del tráfico en las plataformas de medios sociales, muchos anunciantes han recortado el gasto, ya que el hecho de que más gente esté en sus casas, se traduce en que no están gastando en productos y servicios que normalmente tendrían. Esto ha sido un problema para Google y Facebook porque generan el 83% y el 98% de sus ingresos por publicidad, respectivamente.

Apple también ha sufrido un duro golpe por su dependencia de la demanda del iPhone de los consumidores chinos y del suministro de las fábricas chinas, muchas de las cuales han sido cerradas temporalmente.

Las compañías tecnológicas podrían resurgir con más fuerza

Pero una vez que se levante el confinamiento y la economía global mejore, los FAMAG podrían beneficiarse de los cambios en el comportamiento de los consumidores adquiridos durante la crisis.

Las plataformas de medios sociales están ganando nuevas audiencias, la gente pasa más tiempo pendientes del teléfono y los compradores se están acostumbrando a pedir comida a domicilio. Estos cambios en las tendencias de consumo digital podrían dar lugar a disrupciones permanentes en los hábitos de consumo.

Para protegerse contra futuras paralizaciones y recortes de gastos, las empresas también están tratando de trasladar su carga de trabajo informático online para que los empleados puedan acceder a sus datos desde sus casas. Esto sería una gran ayuda para los principales proveedores de servidores en la nube, como Microsoft y Amazon.

Además, Apple y Google están desarrollando aplicaciones de rastreo de contactos, un sistema por el cual se puede alertar a aquellos que han entrado en contacto con una persona que ha dado positivo en el test de Covid-19. Juntos tienen acceso a alrededor de 1.500 millones de dispositivos en todo el mundo que son compatibles con el software de rastreo.

Aunque los gobiernos de China e Israel ya están utilizando los datos personales de los móviles para rastrear a las personas infectadas y sus interacciones, existe la preocupación de que estos datos puedan ser aprovechados una vez que la pandemia haya terminado.

Los mercados dependen cada vez más de las mayores existencias de tecnología

Sobre todo, lo más alarmante es la medida en que la rentabilidad de las acciones de EE.UU. se han vuelto tan dependientes de las grandes empresas tecnológicas. No obstante, esto ha beneficiado a muchos inversores. Entre 2015 y 2019, el índice S&P 500 subió un 74%, de los cuales las acciones de FAMAG – sólo cinco compañías de 500 – contribuyeron con un 22%, o alrededor de un tercio del rendimiento total. Estas compañías se han hecho tan grandes que están impulsando el mercado.

Sin embargo, desde el brote del virus, la mayoría de los precios de las acciones se han desplomado, mientras que FAMAG han resistido mucho mejor. Como consecuencia, su peso combinado de capitalización de mercado se ha más que duplicado, pasando de aproximadamente el 8% del índice S&P 500 en 2015 a casi el 20% en la actualidad. Las cinco acciones más grandes de EE.UU. representan ahora una porción mayor del mercado que en el pico de la burbuja de las puntocom en 1999.

Para poner esto en contexto, supongamos que, hipotéticamente, los FAMAGs cayeran un 10%. Eso significaría que las 455 acciones restantes en el S&P 500 tendrían que aumentar al menos un 2,5% sólo para que el nivel de todo el índice se mantenga igual. Así de importantes se han vuelto las acciones tecnológicas de las grandes compañías del sector.

Teniendo este contexto en cuenta, un mercado tan dependiente debería ser motivo de preocupación. De hecho, los inversores creen estas compañías son imparables. Pero, ¿qué ocurrirá cuando dejen de funcionar tan bien? Quizá, las ganancias excesivas lleven a pérdidas excesivas.

Eventualmente, la regulación podría adaptarse a los gigantes de la tecnología

La disminución en ingresos por publicidad y la interrupción de la cadena de suministro son hechos negativos a corto plazo para los FAMAG, pero también se enfrentan a una serie de presiones que podrían tener un impacto disruptivo a largo plazo en sus modelos de negocio. La preocupación regulatoria sobre su creciente poder está en el epicentro.

En los últimos 18 meses, los FAMAGs ya han enfrentado un aluvión de críticas por su comportamiento anticompetitivo. Cuanto más grande sea el sector, es más probable que sea más estrictamente regulado. La historia está repleta de estos ejemplos. En algún momento, esto podría tener serias implicaciones para sus perspectivas de crecimiento.

Dado que varios gobiernos recurren a las empresas de tecnología para que ayuden a gestionar el brote del virus, una posibilidad es que las principales plataformas digitales se regulen como los servicios públicos, dado su creciente tamaño e influencia. En el pasado, los gobiernos no dudaron en regular los servicios que se consideraban bienes públicos esenciales, como los ferrocarriles y los proveedores de energía. Podrían imponerse nuevas reglamentaciones que limiten la forma en que esas empresas monetizan los datos y los mercados en los que pueden participar.

Los organismos reguladores estadounidenses ya han señalado que les gustaría ampliar su escrutinio antimonopolio de los FAMAG y ya están en marcha muchas investigaciones sobre el comportamiento anticompetitivo. Aunque es poco probable a corto plazo, un mayor escrutinio podría frenar la futura expansión de las fusiones y adquisiciones, que ha sido un ingrediente importante para su éxito.

La creciente concentración del mercado debería hacer sonar las alarmas

A pesar de la conmoción que la pandemia ha causado en el mundo de los negocios, las acciones de FAMAG han surgido como ganadoras en este contexto. Sus sólidos balances, combinados con el aumento de la demanda de sus servicios, se ha reflejado claramente en el precio de sus acciones.  

Los cambios en el estilo de vida podrían mantenerse después de la crisis, mientras que los negocios en crisis podrían abrir oportunidades de expansión. Si eso sucede, los FAMAG podrían resurgir con más fuerza que antes.

Esto, sin embargo, no significa que los reguladores vayan a mirar hacia otro lado. En todo caso, aumenta la probabilidad de que se tomen medidas en algún momento para reducir su control del mercado. 

También está el precario historial de las empresas dominantes que mantienen su posición de liderazgo con el paso del tiempo. Según el Instituto Global McKinsey, casi el 50% de todos los líderes del mercado dejan de estar entre el 10% más fuerte de su sector durante el ciclo de actividad. Las empresas dominantes de hoy podrían ser las Nokia o Blackberry de mañana.

Dadas sus altas ponderaciones de referencia, podría arrastrar a todo el mercado si la confianza en ellas se derrumba por cualquier razón. Cuanto más se acerquen las ponderaciones de una cartera al índice de referencia, mayor será el riesgo. Las estrategias pasivas son las más expuestas. Como mínimo, los inversores deberían ser conscientes del riesgo que corren en una cartera, de si se sienten cómodos corriendo esos riesgos e, idealmente, de si se les está recompensando por asumir esos riesgos.

Autor: Sean Marlowicz, Strategist, Research and Analytics Schroders


Información importante: Los puntos de vista y opiniones aquí contenidos son los Johanna Kyrklund, CIO y responsable de Inversiones Multiactivo de Schroders, y no necesariamente representan puntos de vista expresados o reflejados en otras comunicaciones, estrategias o fondos de Schroders. Este material tiene la intención de ser sólo para fines informativos y no tiene la intención de ser material promocional en ningún sentido. El material no pretende ser una oferta o solicitud de compra o venta de ningún instrumento financiero. El material no tiene la intención de proporcionar y no se debe confiar en él para la contabilidad, asesoramiento jurídico o fiscal, o recomendaciones de inversión. No se debe confiar en las opiniones y la información de este documento cuando se toman decisiones individuales de inversión y/o estratégicas. Las rentabilidades pasadas no son una guía para las rentabilidades futuras y es posible que no se repitan. El valor de las inversiones y los ingresos de las mismas pueden disminuir o aumentar, y los inversores pueden no recuperar las cantidades invertidas originalmente. Todas las inversiones implican riesgos, incluido el riesgo de una posible pérdida de capital. Se cree que la información aquí contenida es fiable, pero Schroders no garantiza su integridad o exactitud. No se debe confiar en las opiniones y la información de este documento cuando se toman decisiones individuales de inversión y/o estratégicas. Los dictámenes de este documento incluyen algunos pronósticos. Creemos que estamos basando nuestras expectativas y creencias en suposiciones razonables dentro de los límites de lo que sabemos actualmente. Sin embargo, no hay garantía de que se vayan a realizar previsiones u opiniones. Estos puntos de vista y opiniones pueden cambiar.

Paralelismos con la crisis financiera, ¿será diferente esta vez?

Gestoras
crisis financiera

En las últimas semanas, los mercados de renta variable han sufrido las caídas más pronunciadas desde 2008. Esto ha dado lugar a comparaciones con la crisis financiera mundial, el acontecimiento que ha definido los últimos 12 años. ¿Es válida la comparación? ¿Qué es diferente esta vez, y cómo se podría reconfigurar a la economía mundial una vez que la pandemia haya pasado?

¿Similitudes?

Históricamente, los períodos de reducción del gasto de los consumidores o de recesión han estado precedidos por una combinación de factores: una política monetaria restrictiva, la debilidad de los balances de las empresas o un aumento de la aversión al riesgo que impulsaba a los hogares a ahorrar más. Los orígenes y los motores de la actual conmoción mundial son en cierto modo únicos. No obstante, es probable que tenga un calibre similar al menos a la crisis financiera mundial de 2008, por lo que sigue siendo útil comparar los factores causantes y las vulnerabilidades existentes al comienzo de cada uno de estos episodios.

Como regla general, las recesiones profundas suelen provocar que se pongan de manifiesto los grandes desequilibrios. Estos pueden ser, por ejemplo, un mercado inmobiliario sobrecalentado o niveles excesivos de deuda doméstica o corporativa. A su vez, esto limita la velocidad de cualquier recuperación una vez que la conmoción inicial ha pasado. A este respecto, hay varias diferencias claras entre los dos últimos períodos de crisis.

Los hogares están menos endeudados

En todo el mundo, la deuda de los hogares es por lo general menor que en 2007, incluido Estados Unidos y la zona euro, las dos economías más importantes desde un punto de vista sistémico. Por el contrario, el mayor aumento de la deuda se ha producido en las economías de mercado desarrolladas más pequeñas como Australia, Canadá, los países nórdicos y Suiza. Estas regiones sufrieron menos durante la gran crisis financiera y posteriormente aprovecharon  la barata y abundante oferta mundial de dinero durante los años siguientes.

Dentro de la zona euro, Francia sobresale ahora como una de las economías más vulnerables: el endeudamiento de los hogares se ha disparado, mientras que en muchos otros países ha disminuido o se ha estabilizado desde la crisis financiera mundial.

Los préstamos bancarios se están reduciendo

Es interesante observar que las condiciones de los préstamos (según las encuestas realizadas a los proveedores de préstamos) habían empezado a deteriorarse en varios países en 2007. En el caso de España, donde los desequilibrios relacionados con la burbuja inmobiliaria fueron especialmente importantes en 2007, tanto la oferta como la demanda de préstamos se habían deteriorado de forma considerable. De hecho, la economía española había empezado a entrar en recesión antes que otras economías de mercados desarrollados, y los datos relativos a ingresos y empleo ya se habían contraído con anterioridad al resto del ciclo mundial. España sufrió entonces una profunda y prolongada recesión de doble caída.

El endeudamiento de los hogares en España ha mejorado drásticamente desde esa fecha y no había grandes desequilibrios evidentes en el momento en el que ha emergido el brote de Covid-19. Ahora, al ser uno de los epicentros de la pandemia, probablemente experimentará una severa recesión. La esperanza es que el mejor estado de las finanzas domésticas permita una recuperación más fuerte de esta crisis actual.

Para la mayoría de los países, las condiciones de concesión de préstamos estaban en niveles neutrales durante el primer trimestre de 2020. Sin embargo, se espera que durante el próximo mes se deterioren, ya que los bancos reaccionan al descenso de la actividad y la demanda de préstamos se contrae. Esto ocurre a pesar de las medidas destinadas a alentar a los bancos a que apoyen más a las empresas y los particulares.

Cabe señalar que estas encuestas sobre las condiciones de los préstamos han actuado en el pasado como indicador principal del gasto de los hogares. Por lo tanto, vale la pena vigilarlas durante la futura fase de recuperación.

Patrimonio – ¿Fuerza o debilidad?

Así como clasificamos el exceso de deuda como un factor negativo para el consumo, tendemos a tratar la riqueza como un motor positivo. Sin embargo, como aprendimos durante la crisis financiera, cuando hay una sobrevaloración de los activos (y por lo tanto una sobreestimación de la riqueza), este catalizador positivo puede convertirse rápidamente en una vulnerabilidad.

De hecho, la posición de riqueza de los hogares era en general mejor antes de la crisis del coronavirus que antes de la gran crisis financiera. Esto es evidente tanto en términos de la tasa de crecimiento de la riqueza como de la relación entre riqueza y producción económica.

La reciente caída  en los precios de los activos (véase el gráfico 1) cambiará fundamentalmente ese panorama en los próximos meses, en particular en países como Estados Unidos y Reino Unido, donde la exposición al mercado de acciones es especialmente elevada.

Se avecinan tiempos más difíciles para el mercado laboral

A pesar de las tasas de desempleo históricamente bajas de las economías desarrolladas, el crecimiento del empleo y los salarios ya era más moderado en el primer trimestre de 2020 que en 2007. Aunque todavía es pronto, los datos recientes apuntan a un aumento del desempleo en las economías en las que es más fácil prescindir de los trabajados (por lo general, los países de habla inglesa). Sin embargo, la duración de la actual crisis y sus efectos más duraderos determinarán en qué medida dicho aumento del desempleo se revertirá y con qué rapidez. Incluso aunque sea posible retirar de forma rápida las medidas de contención, la reactivación del mercado laboral puede llevar algún tiempo. Además, es posible que muchos de los que recuperen el empleo no lo hagan con el salario que ganaban antes de la crisis.

En muchos países europeos -incluida Alemania- los esquemas de trabajo temporal facilitan a las empresas la absorción de las disrupciones de corta duración de la actividad sin necesidad de despedir a los trabajadores. Sin embargo, estos esquemas son más difíciles de mantener durante períodos de tiempo más largos. El desempleo también puede aumentar dado que las tasas de vacantes y de contratación también están descendiendo. Por lo tanto, parece poco probable que se vaya a producir un rápido regreso a los bajos niveles de desempleo de los últimos años.

Los bancos centrales cuentan con menos arsenal

Otra diferencia llamativa entre los dos episodios es la política monetaria de los bancos centrales. Antes de la gran crisis financiera mundial, los tipos de interés reales («reales», es decir, después de tener en cuenta la inflación) estaban en niveles restrictivos. Cuando ha surgido la actual crisis, la postura de los bancos centrales era bastante más neutral. Pero, incluso con el paquete de medidas monetarias no convencionales que se está poniendo en marcha y que cada vez es más amplio, la capacidad de los bancos centrales para amortiguar la crisis del Covid-19 se verá muy limitada. Con los tipos de interés mundiales ya en niveles  muy bajos  – negativos en algunos países – la munición restante es escasa.

Salvavidas procedentes de los gobiernos

Todo esto sirve para subrayar la importancia de los programas fiscales que los gobiernos y las autoridades están poniendo en práctica. Con el fin de atenuar el impacto de las medidas de contención, están poniendo en marcha  una serie de programas. Éstos van desde inyecciones de efectivo, ampliación de las prestaciones por desempleo y subsidios salariales hasta moratorias en las deudas para los ciudadanos. El objetivo es mantener a flote a las empresas y los hogares mientras duren las disrupciones en el mercado de trabajo, para que puedan reanudar fácilmente la actividad una vez que se levante el confinamiento.

Es probable que los países que más intensifiquen estas políticas y que las mantengan en vigor el tiempo necesario, salgan de la crisis actual más fuertes en términos relativos, especialmente en los casos en que el sector doméstico ya era fuerte antes de la crisis.

Autor: Sree Kochugovindan, Senior Research economist de Aberdeen Standard Investments

El peligro de conducir mirando por el espejo retrovisor

Gestoras
recesión

Los efectos de la recesión comienzan a hacer mella en EE.UU. Charles Hepworth, de GAM Investments, analiza algunos de los hechos y cifras.

Estados Unidos anunció el dato definitivo de PIB correspondiente al último trimestre de 2019, periodo que se antoja muy lejano después de todos los cambios acaecidos este año. Su tasa de crecimiento anualizada del 2,1% es prácticamente irrelevante: no es más que una vieja fotografía de hace 85 días, antes de que el mundo sufriera su actual shock de demanda por el confinamiento. 

Al mismo tiempo, de forma más reveladora sobre las actuales dificultades de la economía estadounidense, las solicitudes de subsidio por desempleo de la semana pasada registraron un repunte récord «nunca antes visto» (empleando una expresión muy utilizada por Trump, aunque seguro que en este caso no va a presumir al respecto). 

Los intensos efectos recesivos para la economía que todo el mundo temía comienzan a verse corroborados por los datos.  Para contextualizar este dato, apuntar que el máximo anterior de solicitudes semanales fue algo inferior a 700 000, y se remonta a la recesión de 1982; ni siquiera en el peor momento de la crisis financiera de hace 10 años vimos una cifra muy superior a las 650000 peticiones. 

Además, es probable que el número de personas que efectivamente solicitaron subsidio por desempleo durante la semana pasada sea superior a los 3.283 millones registrados, ya que muchos estados del país sufrieron una demanda desbordante de peticiones. Esto apunta a un continuado tensionamiento del mercado laboral en las próximas referencias semanales. Así, no extraña que el presidente Trump esté tan empeñado en que Estados Unidos vuelva a trabajar, aparentemente a cualquier precio.

Advertencias legales importantes

Los datos contenidos en este documento tienen simplemente el objetivo de la información y no constituyen asesoramiento de inversión. Por la veracidad y exactitud del contenido de esta información se declina toda responsabilidad. Cualquier recomendación u opinión contenida en este documento puede cambiar y refleja el punto de vista de GAM en las actuales condiciones económicas. Se declina toda responsabilidad por la veracidad y exactitud de los datos. La rentabilidad pasada no es un indicador de la rentabilidad actual o futura.

La conformación de un nuevo modelo

Gestoras

CONTEXTO

  • Los mercados de bonos del Estado de EE.UU. y de la UEM fueron los que más se beneficiaron al cierre de las operaciones el 27 de marzo de 2020. El bund alemán a 10 años terminó aproximadamente con -50 puntos básicos (pb). Los pagarés a 10 años de EE.UU. terminaron a 67 pb. La volatilidad de los bonos sigue siendo elevada. Mantenemos nuestro escenario base, que predice que la pandemia disminuirá en Europa y EE.UU. en abril/mayo. También esperamos una disminución gradual de la volatilidad de los tipos de interés centralesen abril, a medida que los participantes del mercado se ajusten a los programas de compra actuales del banco central. 
  • Los programas del banco central están en marcha. Su flexibilidad refuerza el adagio: «No pelees con el banco central». La presencia activa de un poder adquisitivo casi ilimitado del banco central podría haber puesto un suelo a corto plazo debajo de los tipos y los diferenciales del crédito con grado de inversión (IG) en la Eurozona y EE.UU. 
  • El alto rendimiento (HY) desafortunadamente no se ha beneficiado tanto de estos programas. La incertidumbre y el debate sobre la forma y la fuerza del próximo ciclo de quiebras han aumentado. Esperamos una descompresión entre los diferenciales de crédito IG y HY. 
  • Curiosamente, los inversores y los programas de flexibilización cuantitativa del banco central se canalizaron hacia los bonos ligados a la inflación. De hecho, el aumento de las expectativas de inflación provocaron un fuerte retorno el  Treasury Inflation-Protect Securities market de Estados Unidos. Dentro del mercado de bonos ligados a la inflación de la UEM observamos un repunte tentativo. 
  • Evaluando los tipos en los mercados desarrollados (DM) frente a los mercados emergentes (EM) y los diferenciales de crédito de IG frente a HY, las expectativas de inflación o el atractivo de la moneda en un entorno de alta volatilidad persistente, es probable que nos lleve a una decepción a corto plazo. Sin embargo, evaluar la solidez de la construcción de la cartera a largo plazo y la calidad subyacente de la selección de valores debería ser la prioridad número uno para los inversores (de bonos). Los gestores de fondos de bonos y los analistas de crédito de DPAM confían en que ambas características estén presentes. 

VALORACIONES

  • A largo plazo, esperamos que los tipos nominales de EE.UU. a 10 años aumenten en comparación con los tipos reales de EE.UU. a 10 años. Uno de los resultados inesperados a largo plazo de esta crisis sanitaria y económica será el aumento de las expectativas de inflación. 
  • El bono alemán a 10 años cerró con cerca de -50bp, subiendo de los -25 bp una semana antes. El inicio del Programa de Compras de Emergencia para Pandemias del BCE no falló en su objetivo, ya que observamos agresivas subidas de los tipos de interés en los mercados de bonos del gobierno de la UEM. Nos atenemos a nuestro escenario de caso base, que prevé una continua convergencia de tipos dentro de la UEM. La decisión del BCE de reducir los límites de emisores y emisión marca un cambio radical en su capacidad para difundir las condiciones óptimas de financiación en los países de la eurozona. 
  • En el aspecto político, un número creciente de jefes de Estado de la UEM están convencidos de la necesidad de mutualizar la deuda de la UEM. En estos tiempos de dificultades sociales, la falta de voluntad de Hansa y otros jefes de Estado para siquiera discutir tales opciones es nada menos que vergonzosa. La financiación del Mecanismo Europeo de Estabilidad tiene demasiadas condiciones. No se puede culpar a ningún país de una crisis sanitaria. La solidaridad no debe venir con condiciones. Aún así, mantenemos la esperanza. 
  • El día en que se alcance una mayoría cualificada que pueda hacer cumplir la emisión de bonos europeos (corona), esperamos una aceleración considerable de la convergencia de los tipos de la UEM. Se debería esperar que, dentro de una UME respaldada fiscalmente, un activo seguro de Bonos Europeos conlleve una mayor prima de riesgo. 
  • Los bonos corporativos con grado de inversión EUR y de EE.UU. tuvieron una recuperación prometedora la semana pasada. Estimamos que el apoyo crediticio del BCE y la FED evitará una crisis crediticia. El apoyo de la línea de crédito a través del Fondo Europeo de Estabilización (hasta el 2% del PIB para los Estados miembros) podría suponer un respaldo final. La confluencia de la mejora de las condiciones de liquidez y la fuerte emisión primaria proporcionó la tan necesaria confianza a los participantes del mercado. Apoyados por el BCE y la FED, pensamos que los mercados de bonos con grado se despejarán mejor. No obstante, la presencia de mercados primarios abiertos ejercerá tensiones que se extenderán a medida que las concesiones de la prima de nueva emisión -entre 40 y 70 pb- repercutan en las valoraciones de los mercados secundarios. Estas atractivas ofertas atraerán a los inversores de valor «una vez cada diez años». 
  • La reapertura de los mercados primarios ha llevado a los diferenciales de crédito con grado de inversión EUR a un rango atractivo de 240 a 260 pb. Como este canal primario es persistente, ajustamos nuestra estimación del diferencial de crédito con grado de inversión EUR a 225 pb-275 pb para el resto de 2020. Los diferenciales corporativos de crédito con grado de inversión de EE.UU. terminaron la semana a 300 pb. Detectamos valor en el crédito empresarial de alta calidad de EE.UU. ya que la FED ha sido habilitada para comprar hasta 550 mil millones de dólares. 
  • La experiencia y un conocimiento sólido del análisis de crédito de HY y la construcción de carteras son factores clave de supervivencia. Los participantes en el mercado de HY se centran en las estimaciones de un próximo ciclo de defaults y su posterior recuperación. La capacidad de selección separará a los fuertes de los débiles.
  • La semana pasada, los mercados de bonos emergentes se estabilizaron. Los diferenciales de los bonos gubernamentales de países emergentes en divisa local se ajustaron 25 pb (a 490 pb). Los bonos con grado de inversión en divisa fuerte bajaron 40 pb (a 360 pb). La  totalidad de la deuda emergente en divisa local (Emerging Markets Bond Index Global) se redujo en 60 pb (a 640 pb) y los márgenes de la deuda en divisa fuerte de África subsahariana en 85 pb (a 975 pb). 
  • El rendimiento del índice en divisa local de Mercados Emergentes se sitúa en un 5,50%. A pesar de la venta de divisas de los mercados emergentes, que afectó especialmente a los países exportadores de productos básicos y petróleo, los bancos centrales han seguido el camino fácil. Optaron por una bajada agresiva de los tipos de interés, en un rango de 50 a 150 pb. Además, redujeron el incentivo para proteger el valor de la moneda, debido a la falta de una amenaza inmediata de inflación. 

De cara al futuro, es una preocupación en un entorno de financiación en dólares y de tipos de cambio reales positivos en Estados Unidos. A pesar del bazuca de la FED, la depreciación del dólar estadounidense (que suele ser una buena noticia para el EM FX) es limitada. Los países que dependen en gran medida de las corrientes de capital basadas en el dólar se enfrentan a un dilema. Tienen que elegir entre facilitar más las condiciones internas o retener las corrientes de capital extranjero necesarias. Algunos bancos centrales de países emergentes incluso han anunciado, o ya han comenzado, el QE (por ejemplo, Sudáfrica o Rumanía). Mantenemos una posición defensiva y seguimos favoreciendo a los países que son lo suficientemente fuertes como para capear la tormenta: es decir, los países que tienen espacio para el estímulo fiscal y que es poco probable que se vean afectados por vulnerabilidades externas.

CONCLUSIÓN

  • Hace ya un mes desde el primer trastorno en los mercados en 2020. Debido a la incertidumbre elevada que estamos viviendo, la continuidad de altos niveles de volatilidad está garantizada.
  • Comenzamos a vislumbrar la conformación de un nuevo modelo que combina palancas de política monetaria y fiscal. Estudiaremos y aprenderemos cómo la cooperación y la interacción entre ambas tendrá un impacto en los horizontes de inversión a corto, medio y largo plazo. La mayoría de las iniciativas de política fiscal están proporcionando impulsos económicos básicos keynesianos del lado de la demanda. Otros ofrecen garantías de crédito en el lado de la oferta. La política monetaria actúa principalmente como un respaldo de los mercados financieros mundiales. Los bancos centrales quieren evitar una crisis de crédito o una crisis de liquidez total. 
  • Este nuevo modelo tiene el potencial de aumentar la inflación. La inflación por demanda podría hacerse visible a través del apoyo fiscal a las poblaciones afectadas por la crisis sanitaria y que se ven afectadas por cadenas de suministro altamente disfuncionales. 
  • La próxima ola de desempleo será severa, pero solo debería durar un máximo de dos años. Los resultados de la remuneración justa adquirida y las ambiciones persistentes continuarán presionando los costes salariales generales y el coste más amplio de los ingresos. Las empresas serán más rápidas en adoptar nuevas (léase superiores) políticas de precios para bienes y servicios. Florecerán las compañías con poder de fijación de precios.
  • El laberinto geopolítico ha aumentado la incertidumbre energética y ha causado importantes perturbaciones en las cadenas de suministro. La regionalización resultante reforzará los impulsores de la inflación que no existían después de la Gran Crisis Financiera de 2008.

Aviso legal

La información contenida en el presente documento y sus anexos (en adelante, los «documentos») se proporciona únicamente a título informativo.

Estos documentos no representan un asesoramiento en materia de inversiones y no forman parte de una oferta o solicitud de acciones, bonos o fondos de inversión, ni de una invitación a comprar o vender los productos o instrumentos a los que se hace referencia en el presente documento.

Las solicitudes de inversión en cualquiera de los fondos a los que se hace referencia en el presente documento solo pueden hacerse válidamente sobre la base del documento de información clave para el inversor (KIID), el prospecto y los últimos informes anuales o semestrales disponibles. Esos documentos pueden obtenerse gratuitamente en Degroof Petercam Asset Management S.A., el proveedor de servicios financieros y en el sitio web del subfondo: www.dpamfunds.com.

Todas las opiniones y estimaciones financieras que figuran en el presente documento reflejan una situación en la fecha de preparación de estos documentos y, por lo tanto, están sujetas a cambios en cualquier momento sin previo aviso. En concreto, los resultados del pasado no son necesariamente indicativos de los resultados futuros y no hay garantía de que se repitan.

Degroof Petercam Asset Management S.A. (DPAM), con domicilio social en Rue Guimard 18, 1040 Bruselas, autor del presente documento, ha hecho todo lo posible en la preparación de este documento y está actuando en el interés de sus clientes, pero sin conllevar ninguna obligación de lograr ningún resultado o rendimiento. La información proporcionada proviene de fuentes que el DPAM considera fiables. Sin embargo, el DPAM no garantiza que la información sea exacta o completa.

Estos documentos no pueden ser duplicados, en su totalidad o en parte, ni distribuidos a otras personas sin el consentimiento previo por escrito de la DPAM. Estos documentos no pueden distribuirse a los inversores minoristas y se limitan únicamente a los inversores institucionales.