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La influencia de las emociones humanas en los precios de los activos y en la evaluación del riesgo

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Juan Nevado, cogestor del fondo M&G Dynamic Allocation Fund

 

A algunas personas, el aplicar conceptos del campo de behavioural finance al mundo de la inversión podría sonarles como un enfoque excesivamente académico. En mi opinión, se reduce a un concepto muy sencillo que puede tener un valor inestimable a la hora de comprender cómo se mueven los mercados financieros y dónde pueden surgir riesgos y oportunidades. Esencialmente, el behavioural finance –o psicología del comportamiento financiero– reconoce un hecho vital: que los inversores son seres humanos. GG

Las teorías financieras «tradicionales», como por ejemplo la hipótesis del mercado eficiente (según la cual los mercados son plenamente eficientes y no se les puede ganar, ya que los precios de los activos reflejan toda la información relevante), asumen que los inversores siempre se comportan de forma lógica y racional. Como todos sabemos, este no es el caso de la naturaleza humana. Como seres humanos, todos somos vulnerables a la influencia de nuestras emociones a la hora de tomar decisiones. Esto significa que nuestras decisiones suelen basarse en impulsos irracionales, alimentados por características psicológicas del ser humano que conducen a varios tipos de sesgos cognitivos o emocionales. Esto puede ser muy peligroso al invertir, pues permite que la intuición y las emociones como el miedo o la avaricia nos distraigan de los hechos subyacentes o de los principios fundamentales que rodean a una inversión.

El behavioural finance identifica el hecho de que las personas cometen sistemáticamente errores de apreciación a la hora de tomar decisiones de inversión. Cuando estos errores los repite toda la comunidad inversora, provocan movimientos ilógicos en los precios de los activos. Estas ineficiencias pueden ofrecer una ventana de oportunidad a quienes reconocen cuáles son los motores de estos movimientos de precios y desarrollan estrategias para explotarlos.

Este concepto es la piedra angular de la filosofía de inversión del equipo Multi-Activos de M&G. En nuestra opinión, estas situaciones surgen con relativa frecuencia; de hecho, las emociones humanas y el «ruido» que conllevan determinan un porcentaje considerable de los movimientos bursátiles, imponiéndose a los atributos fundamentales de una inversión. Esto puede provocar periódicamente anomalías transitorias en los precios, que podrían ofrecer oportunidades de inversión: nuestra creencia es que los fundamentales son el principal motor del verdadero valor de un activo en el largo plazo, con lo que estas anomalías acabarán corrigiéndose. No obstante, aplicar un enfoque basado en el behavioural finance no es siempre tan fácil como suena.

Tomar decisiones opuestas a la visión de consenso puede ser difícil: a corto plazo puede dar la sensación de ser «erróneo», lo cual le resulta incómodo a cualquiera; pero si uno toma decisiones sobre la base de hechos fundamentales, no debería dejar que este malestar emocional le distraiga de sus convicciones. No obstante, hay que destacar que un enfoque basado en la psicología del comportamiento financiero no es lo mismo que un enfoque «contrarian». El behavioural finance no consiste en ir a contracorriente, ni en afirmar que uno sabe más que los demás sobre el futuro; más bien lo contrario: es crucial reconocer que sabemos muy poco sobre el futuro y así evitar predecir o pronosticar los movimientos del mercado. En lugar de ello, pensar en el behavioural finance nos anima a distinguir entre qué aspectos de nuestra visión inversora son atribuibles a hechos que podemos conocer, y cuáles se basan en nuestras emociones. De este modo, nos ayuda a evaluar en qué medida las emociones de las demás personas han distorsionado los precios, para a continuación integrar esta información en el proceso de toma de decisiones.

En última instancia, el behavioural finance no trata de ignorar el factor humano; de hecho pretende reconocerlo, confirmar su importante influencia, y a continuación eliminarlo del proceso analítico con el fin de tomar decisiones de inversión con éxito.

En mi opinión, el panorama de inversión actual ofrece un entorno fértil para quien sea capaz de reconocer el considerable efecto que las respuestas emocionales del ser humano pueden tener sobre los precios de los activos. Creo que las influencias conductuales siempre desempeñan un papel importante en los mercados financieros, pero cuando los inversores experimentan un golpe tan duro como la crisis financiera de 2008, recordamos lo potente que puede ser esta influencia.

Un factor emocional que ha sido particularmente evidente desde 2008 es el papel de la memoria en la evaluación del riesgo por parte de los inversores. Creo que las valoraciones actuales, tanto de la renta variable como de los bonos, sugieren que los inversores continúan traumatizados por su experiencia y que son excesivamente adversos al riesgo, comprando activos que perciben como «seguros» a cualquier precio. Por este motivo, la mayoría de los bonos soberanos me parecen caros; en cambio, y pese a las fuertes subidas experimentadas recientemente por las acciones, todavía existen mercados de renta variable que presentan valoraciones razonables.

Esto puede presentar oportunidades atractivas en un mundo post-crisis, a medida que estos recuerdos se difuminan y los activos de riesgo vuelven inevitablemente a subir de precio. No obstante, el camino puede ser muy accidentado y deberíamos anticipar periodos de considerable turbulencia en los precios de los activos. 

 

El valor de las inversiones fluctuará, por lo que el precio de los fondos puede subir o bajar, y es posible que no recupere la inversión inicial.

M&G Investment Funds están inscritos para su distribución pública en virtud del art. 15 de la Ley 35/2003 sobre instituciones de inversión colectiva del siguiente modo: M&G Dynamic Allocation Fund nº de inscripción 843. Esta información no constituye una oferta ni un ofrecimiento para la adquisición de acciones de inversión en alguno de los fondos mencionados en la presente. Las adquisiciones de un fondo deben basarse en el Folleto actual. La Escritura de Constitución, el Folleto, el Documento de Datos Fundamentales para el inversor (KIID), el Informe de Inversión anual o provisional y los Estados Financieros se pueden solicitar gratuitamente al DCA: M&G Securities Limited, Laurence Pountney Hill, Londres, EC4R 0HH, Reino Unido o Allfunds Bank, Calle Estafeta, nº 6, Complejo Plaza de la Fuente, La Moraleja, 28109, Alcobendas, Madrid. Antes de efectuar su suscripción, debe leer el Folleto que incluye los riesgos de inversión relativos a estos fondos. La información que aquí se incluye no sustituye al asesoramiento independiente. Promoción financiera publicada por M&G International Investments Ltd. Domicilio social: Laurence Pountney Hill, Londres, EC4R 0HH, Reino Unido, autorizado y regulado por la Autoridad de Conducta Financiera en el Reino Unido y su sucursal M&G International Investments Ltd., Sucursal en España con domicilio social en Plaza de Colón 2, Torre II, Planta 14, 28046, Madrid, inscrita en el Registro Mercantil de Madrid al Tomo 32.573, folio 30, hoja M-586297, inscripción 1ª con CIF W8264591B y con número de registro de la CNMV 79.

  

Glosario:

Riesgo: La posibilidad de que la rentabilidad de una inversión acabe siendo distinta de la esperada. El riesgo incluye la posibilidad de perder parte de la inversión original.

Activo: Cualquier elemento con valor comercial o de intercambio, que es propiedad de una empresa, una institución o una persona.

Valoración: El valor o la valía de un activo o una compañía en un momento dado.

Renta variable: instrumento financiero cuya rentabilidad no está definida de antemano, sino que depende de distintos factores entre los que destacan los beneficios obtenidos y las expectativas de negocio de la sociedad emisora.

Bono: Un bono es un título de deuda, con frecuencia a una empresa o gobierno, normalmente a un tipo de interés fijo por un plazo determinado, al final del cual es reembolsado.

Deuda pública (bonos soberanos): Títulos de deuda (letras, bonos y obligaciones) emitidos por un gobierno.

 

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