¿Qué implica para el inversor MiFID II?

Asesoramiento en Inversiones, Diario
Qué implica MiFID II para el inversor

¿Qué implica para el inversor MiFID II?

Empecemos por aclarar que MiFID II es una Directiva europea que persigue una serie de premisas como son la eficacia, la protección del inversor y, sobre todo, la transparencia. Es por tanto una continuación de su antecesora, MiFid I, aunque con novedades.

Uno de los puntos más importantes es la obligación por parte de las entidades financieras de indicar si se declaran como independientes o si, por el contrario, se declaran no independientes, forzando así a estas a informar a sus clientes de las retrocesiones que les vayan a cobrar y facilitando de este modo que los clientes sepan en cada momento cuánto pagan por qué servicio.

Esta Directiva pretende promover una mayor intervención de los órganos supervisores, dotándoles de la autoridad necesaria para prohibir determinados productos. El organismo regulador a nivel europeo es el ESMA, que busca una supervisión armonizada entre los organismos de los distintos países. En España el órgano encargado es la CNMV. Destacar también la ampliación del control sobre nuevas actividades y productos financieros.

¿Por qué se ha demorado tanto la aplicación de MiFID II?

Aunque la Directiva se acordó en 2014, el Consejo de la Unión Europea decidió retrasar su entrada en vigor debido a los retos que suponía su implementación. Este retraso tenía por objetivo la preparación de los actores que se verían afectados por la misma, así como eliminar los posibles vacíos jurídicos que se pudieran producir. No obstante, que haya transcurrido un período de tiempo tan largo desde que se crease hasta que finalmente vaya a ser aplicada, pone de manifiesto una clara presión por parte de las entidades financieras para retrasar la fecha y así poder seguir cobrando retrocesiones a sus clientes sin tener que informarles de ello. Finalmente, entrará en vigor, tras casi 4 años, el 3 de enero de 2018.

¿Cómo afecta a cada parte?

 Lo que tenemos que tener claro es que esta Directiva gira en torno a los clientes minoristas, al inversor medio. Busca, por lo tanto, beneficiarles en materias como son los fondos de inversión, a los cuales se les va a dotar de una total transparencia en lo que se refiere a ingresos y costes. El inversor en fondos va a conocer al detalle todos los costes derivados de su inversión. Esto le permitirá tomar una decisión conociendo todos los datos.

Todo lo contrario ocurre con la banca. Desde el momento en que entre en vigor esta normativa, las entidades financieras se verán obligadas a detallar la totalidad de los costes que tiene la operación para el cliente, mostrando incluso algunos que hasta ahora habían conseguido esconder, como son los costes de asesoramiento; por lo general, muy superiores a los de otros actores independientes como pueden ser los Robo Advisor, lo que puede propiciar que el inversor busque asesoramiento independiente.

Cómo aprovechar las oportunidades que ofrecen las bolsas europeas

Gestoras

La renta variable global sigue registrando nuevos máximos, liderada por Estados Unidos y los mercados emergentes. Sin embargo, la bolsa estadounidense produjo un retorno negativo en euros, ya que la divisa europea se fortaleció significativamente. Las bolsas europeas registraron resultados mixtos, a pesar de que los indicadores de confianza económica alcanzaron sus niveles máximos en una década. Obviamente, el fuerte incremento en el euro está comenzando a tener un impacto en los mercados europeos, especialmente en los mayores exportadores.

Por su parte, el BCE se ha vuelto un poco más contundente en sus comunicaciones, alimentando la incertidumbre respecto a un posible tapering en las compras de activos hacia el final del año. En el lado político, las negociaciones del Brexit comenzaron con mal pie, mientras en Estados Unidos el presidente Trump sigue atascado en peleas políticas internas y no logró sacar adelante su reforma del sistema sanitario. En la renta fija, el rendimiento del bono alemán siguió aumentando y los diferenciales de la deuda periférica siguieron estrechándose, con un mejor resultado para los mercados español e italiano. El mes también estuvo marcado por el fuerte rebote del precio del petróleo.

A nivel sectorial, los materiales se beneficiaron de la estabilización en los precios de las materias primas y la recuperación en las acciones de compañías del acero y la minería, mientras el sector financiero contó con el apoyo del incremento de los rendimientos de los bonos. Los servicios de telecomunicaciones y la energía también estuvieron entre los mejores. Los sectores defensivos, como el consumo básico, la sanidad y los exportadores en general sufrieron. Los estilos cíclicos y factores como valor, alto riesgo y small-caps tuvieron un mejor rendimiento, mientras las acciones con alto rendimiento por dividendos tuvieron un momento más difícil debido al aumento de los rendimientos de los bonos y las grandes compañías de consumo básico y sanidad sufrieron con la fortaleza del euro.

En este contexto, el fondo DPAM Equities L Europe Behavioral Value tuvo otro mes fuerte en julio y superó al índice de referencia, MSCI Europe Net Return Index. También superó el índice equivalente value gracias a su mejor asignación por sectores y selección de compañías. El fondo se benefició principalmente de su selección de acciones en consumo básico, industria y el sector financiero. En general, la selección de acciones en cada sector contribuyó positivamente excepto para nuestras posiciones en servicios de telecomunicaciones, un segmento que tuvo un rendimiento relativamente plano para nosotros.

El objetivo de DPAM Equities L Europe Behavioral Value es el crecimiento del capital a largo plazo, invirtiendo en renta variable europea. La política de inversión se adhiere a los principios de las finanzas conductuales (Behavioral Finance), un campo académico basado en la psicología para el análisis de los mercados financieros. El fondo invierte en acciones que se consideran infravaloradas y muestran un buen precio.

La estrategia de inversión está guiada por la implementación estricta y disciplinada de una valoración propia y el momentum de los beneficios empresariales en cada grupo sectorial. El objetivo es estar completamente invertido (máximo 3% de efectivo), diversificado en cada sector e industria y respetar la disciplina de compra y venta del proceso. En lo que respecta al factor value, las evoluciones recientes de los mercados han empujado la dispersión en las valoraciones (esto es, el diferencial en la valoración entre la acción más cara y la más barata de cada sector) a niveles históricamente atractivos.

Philippe Denef, gestor de Degroof Petercam Asset Management

¿Por qué no puedo confiar la inversión de mis ahorros a mi banco?

Diario, Finanzas personales
Por qué no puedo confiar la inversión de mis ahorros a mi banco

Casi todos los días llama algún cliente contándonos lo mismo. “Yo tengo fondos de inversión que adquirí porque tenía unos ahorros, y en mi oficina bancaria me dijeron que estos productos financieros eran la mejor opción para mí y para mi dinero. Llevo 3 años con mi dinero invertido y no he obtenido apenas rentabilidad, y he oído hablar de Feelcapital y me gustaría probar cómo funcionáis”.

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Los fondos de inversión y la banca

Diario, Fondos de inversión
Los fondos de inversión y la banca

Cuando invertimos en fondos de inversión siempre hay que tener claro el banco o entidad comercializadora equivalente al que vamos a confiar nuestra inversión, ya que será este quien se encargue de custodiar nuestro patrimonio y con el que deberemos operar cada vez que queramos suscribir, reembolsar o traspasar las participaciones que consideremos.

Además, debemos tener en cuenta las comisiones que la entidad financiera nos va a cobrar. Las principales comisiones que soportan los inversores en fondos son tres (aunque existen más): gestión, que no podrá superar el 2,25% anual cuando se calcule en función del patrimonio; depósito o custodia (0,15% anual máximo); y suscripción y reembolso. Con estas últimas, que se cobran a discreción del banco y no como las anteriores que las cobra la gestora, la entidad bancaria podrá cobrar únicamente una de las dos (nunca ambas) y la comisión no podrá superar el 5% del precio de las participaciones.

Por otro lado, es importante tener en cuenta las retrocesiones. Las retrocesiones son el precio que pagan las gestoras a la entidad comercializadora para que vendan sus productos y se detraen de la comisión de gestión. Por tanto, lo que se critica es que lo que empuja a un banco a recomendar cierto fondo de inversión no es su rentabilidad o que ese fondo sea el que más se ajuste a tu perfil de riesgo, lo que de verdad les interesa a la mayoría de las entidades financieras es la retrocesión que cobrarán si te colocan dicho fondo.

Las entidades financieras tienen que empezar a ofrecer a sus clientes todos sus productos y no aquellos que les interesen. Al final, este comportamiento que, como hemos visto, no tiene en cuenta al cliente particular, afecta a la rentabilidad que le puedas sacar a tu fondo. Esto supone un problema: primero, para el ahorrador, porque sale perjudicado; y segundo, para el sector de los fondos, ya que provoca que sea menos atractivo para la gente entrar a invertir en fondos de inversión.

Pese a todo, confiamos en que con la entrada en vigor el próximo 1 de enero de 2018 de la nueva Directiva sobre Mercado de Instrumentos Financieros, más conocida como MiFID II, el cliente particular no tenga que estar preocupado de ese pobre asesoramiento y, además, pueda acceder sin trabas a todos los fondos comercializables en España. A fin de cuentas, esta normativa lo que va a otorgar al sector es algo muy importante en cualquier negocio: transparencia. Transparencia porque van a tener que fijar y reflejar el precio de los servicios financieros que lleven a cabo. Y eso es algo de lo que seguro sacaremos provecho tanto los inversores particulares como el sector de los fondos de inversión.