Finanzas personales: La pasión por emprender

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Emprender: Empezar a hacer una cosa determinada, en especial cuando exige esfuerzo o trabajo o cuando tiene cierta importancia o envergadura.

Como vemos en la definición, emprender supone un esfuerzo por lo que hay que tener en cuenta algunas claves para llevar a cabo una idea de negocio. Al principio, el hecho de ejecutar esa idea que tenemos en la cabeza ilusiona, pero en el momento de llevarla a cabo todo son problemas, limitaciones e impedimentos que van desilusionando el proyecto.

Para empezar, habrá que valorar si emprender es para ti. No todo el mundo vale. ¿Cuánto tiempo y dinero estás dispuesto a sacrificar por tus sueños? ¿Estás preparado para un alto grado de incertidumbre a largo plazo? ¿Eres capaz de tomar decisiones todos los días?

También habrá que proteger la idea. Ni contarla a cada persona ni guardarla bajo siete llaves, con el fin de buscar inversores.. Hay que buscar el equilibrio para compartirla cuando sea necesario sin correr el riesgo de divulgación antes de tiempo. No se trata de ser el único, si no de ser el mejor. Vale mucho más una ejecución buena de una idea mediocre que una ejecución mediocre de una idea brillante.

Lo más importante es fabricar lo que se vende, no vender lo que fábricas. Hay que focalizarse en atraer al cliente, reportarle una verdadera utilidad con el negocio.

Todos pensamos que asociarse con amigos puede ser muy divertido, pero si lo pensamos fríamente puede ser un impedimento si no fijamos por escrito unas pautas o reglas con el fin de formar un equipo. Crea un equipo. Dicen que “si quieres ir rápido ve sólo, pero si quieres llegar lejos ve acompañado”. Tus socios deben aportar mucho valor al núcleo del proyecto y ser complementarios. Además, los recursos humanos son el alma de la empresa. Invertir tiempo y dinero en captarlos, contratarlos o retenerlos tiene que ser una prioridad. La mayoría de los inversores mira más al equipo que a la idea, contratar a personas proactivas, inquietas, innovadoras y que tengan experiencia en el sector.
Conocer la regulación también es fundamental para saber qué normas reglamentan la industria en donde quiere insertarse e incorporarlas al plan de negocios. Fallar en esto puede traer mayores costes, o incluso acabar con la start up.

Valorar la inversión. La evaluación del proyecto es siempre un factor de discusión, sobre todo teniendo en cuenta que en la mayoría de los casos se venden proyecciones futuras. Hay que establecer mecanismos flexibles, ajustables contra resultados concretos, para evitar problemas en la relación con el inversor.

Habrá que seducir al inversor, ya que no hay una segunda oportunidad para dar una buena primera impresión. Para visitar al inversor debemos firmar un acuerdo de confidencialidad, elaborar un resumen ejecutivo y presentar el plan de negocios en no más de veinte minutos. La búsqueda de inversores es un proceso que lleva tiempo y no hay que esperar a quedarse sin caja para hacerlo, ya que se perderá poder de negociación.

Instalar la sede en un centro de coworking donde controlar el negocio.
Poner atención a los impuestos. A la hora de estructurar el negocio, uno de los factores que en general no se analiza con profundidad es la cuestión fiscal. Un mal cálculo en este tema puede dejaros afuera del negocio o, en el mejor de los casos, del negocio que esperabáis tener.

Validar el modelo de negocio con clientes reales. Hay que validar las hipótesis sobre las que se basa el negocio lo antes posible. Habría que ver si se ha captado la atención de potenciales clientes y si estos están dispuestos a pagar por lo que se ofrece. Lo mejor que puede ocurrir en caso de equivocación es descubrir cuanto antes que las hipótesis son incorrectas, así se podrá focalizar el negocio hacia un nuevo modelo lo antes posible. Un fallo rápido supone un fallo barato. Hacer una campaña de crowdfunding con la idea será la forma más rápida de saber si tiene demanda.

En el caso de que tenga éxito el negocio, habrá que darlo a conocer mediante inversiones muy fuertes en publicidad y marketing para mejorar vuestros ingresos y finanzas personales. Nunca hay que dejar que el proyecto ni las circunstancias puedan con uno mismo. Emprender es una carrera de fondo. Habrá muchos días negros pero hay que disfrutar con lo que se hace, la pasión puede con todo. No quedarse quietos. Muchos emprendedores se vuelven locos por proteger lo que ya crearon e invierten fortunas en hacerlo. Si junto a eso no hay innovación permanente, la competencia estará cada día más cerca.

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