Un buen momento para las compañías europeas

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Un buen momento para las compañías europeas

La mayoría de los mercados europeos de renta variable finalizaron mayo al alza, tomándose un respiro después de varios meses de fuertes ganancias. Los inversores habían anticipado ampliamente la victoria de Emmanuel Macron en las elecciones presidenciales francesas. Al mismo tiempo, los indicadores económicos se han mantenido en modo expansionista en Europa. En el lado corporativo, la temporada de publicación de resultados del primer trimestre cerró con buena nota, con 10 de 11 sectores publicando más resultados por encima de las previsiones del consenso que por debajo.

Con las elecciones en Francia y Países Bajos ya pasadas, los obstáculos políticos importantes han sido superados en la zona euro. Además, la posibilidad de un resultado sorpresa en las elecciones de Alemania, previstas para otoño, cada vez es más baja.

Fuera de Europa, el impulso está reduciéndose en Estados Unidos y China. El presidente estadounidense, Donald Trump, se está enfrentando a retrasos en la aprobación de sus reformas, lo que está haciendo retroceder la agenda reflacionaria. Por su parte, las autoridades chinas mantuvieron el endurecimiento de la política monetaria, mientras el gasto fiscal ha dejado de acelerar. A nivel global, se espera que la inflación retroceda ya que los precios de las materias primas están dándose la vuelta.

En este contexto, nos centramos en compañías que tengan previsiones de beneficios superiores gracias a los vientos de cola temáticos o a través de posibles fusiones y adquisiciones o reestructuraciones. Siguiendo esta línea, Degroof Petercam AM cuenta con DPAM Invest B Equities Euroland. El fondo aplica una estrategia activa, seleccionando y combinando valores de calidad, tanto por su estabilidad en resultados, su gestión y su ventaja corporativa.

En mayo, la clase F del fondo avanzó un 2,89% frente al 1,56% del índice de referencia (MSCI EMU Net Return) y acumula un 14,08% desde el comienzo del año hasta cierre de mayo frente al 11,26% del índice. La asignación por sectores realizó una contribución positiva, principalmente debido a nuestra sobreponderación al sector tecnológico y al menor peso de los materiales. Junto con el efecto positivo de esta asignación por sectores, tuvimos una gran contribución de nuestro stock-picking.

Creemos que la recuperación de los beneficios empresariales continuará para las compañías europeas, con volúmenes más elevados que a su vez se traducirán en un mejor apalancamiento operativo. Sin embargo, un frenazo en el resto del mundo claramente no será de ayuda.

 

Guy Lerminiaux, gestor de Degroof Petercam AM

El asesoramiento robótico cierra el primer semestre del año con rentabilidades positivas en la mayoría de sus carteras

Diario, Robo Advisor
asesoramiento robótico

LA CARTERA DE MÁS RIESGO, FEELCAPITAL 100, ACUMULA UNA RENTABILIDAD DEL 11,73%, SUPERANDO AL ÍNDICE DE REFERENCIA.

FEELCAPITAL CUENTA CON MÁS DE 1.700 MILLONES DE EUROS DE PATRIMONIO ASESORADO DE PARTICULARES E INSTITUCIONES.

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Los grandes bancos se están pasando a las ‘fintech’

Diario, Robo Advisor
Los grandes bancos se están pasando a las fintech

Cada día las ‘fintech‘ suenan con más fuerza. Nadie que trabaje en el sector financiero puede decir que no conoce el término, y en el resto de sectores cada vez están teniendo más protagonismo. Por eso los bancos se están pasando cada vez más al ‘fintech’.

Hemos presenciado el nacimiento de pequeñas empresas capaces de discutirle el protagonismo a las más grandes. Empresas de crowdlending que ofrecen mejores condiciones que los bancos a la hora de dar y recibir crédito, agencias inmobiliarias que permiten a pequeños inversores comprar una pequeña participación de un inmueble y obtener una rentabilidad por ello; y por supuesto, Robo Advisor, capaces de gestionar carteras de inversiones usando un algoritmo matemático. Tanta ha sido la repercusión de las empresas que aplican tecnología en las finanzas, que grandes empresas financieras de distintos sectores están empezando a introducir esta tecnología en su estructura.

Openbank, el banco online del Banco Santander, es un claro ejemplo de ello. Además de ser un banco puramente online que no dispone de oficinas físicas, ha anunciado hace poco su intención de crear un Robo Advisor para gestionar las carteras de sus clientes. Este Robo Advisor seguramente funcionará con carteras modelos que irán asignando a distintos perfiles de riesgo, y aunque no sea un gran avance tecnológico, sí que les permitirá automatizar todo el proceso de la selección de activos para sus clientes.

Otro ejemplo de esta revolución podemos verlo en grandes gestoras como Blackrock y Goldman Sachs. Blackrock adquirió el año pasado un Robo Advisor americano (FutureAdvisor – 150M$), y hace poco acaba de adquirir uno anglo-alemán (Scalable Capital – 40M€). Estas adquisiciones nos demuestran la apuesta de futuro de Blackrock por introducir la tecnología en su negocio.

De igual modo, Goldman Sachs también está comenzando a introducir la tecnología en su operativa. El banco estadounidense utiliza Big Data en la toma de decisiones de inversión. El Big Data permite obtener gran cantidad de información sobre una empresa y sus predicciones de negocio futuras, lo que otorga una gran ventaja a la hora de valorar las inversiones.

Las empresas cada vez necesitan más de la tecnología para no quedarse atrás. En el sector financiero siempre va a ser necesario un factor humano que sepa analizar los datos y darle sentido en el entorno económico que se esté viviendo, por lo que esta tecnología no debemos considerarla como una amenaza que pueda quitarnos nuestra profesión, sino como una herramienta que nos ayudará a tomar mejores decisiones.

 

Los inversores en bonos extranjeros y Estados Unidos siguen siendo muy buenos amigos

Gestoras
inversores en bonos extranjeros

Si analizamos las entradas de dinero en deuda corporativa este año, resulta evidente que el crédito sigue siendo una clase de activo muy popular. En particular, el mercado americano ocupa la primera posición acaparando la mayor parte de los activos globalmente. Una pregunta que a menudo recibimos es, ¿quién es el dueño de este mercado inmenso y cuáles son los motores detrás de esta globalización en la asignación de activos?

Se estima que el tamaño total del mercado de bonos corporativos a nivel mundial asciende a más de 20 billones de dólares, y el mercado de bonos corporativos estadounidenses supone más de la mitad de dicha cantidad. El mercado de crédito corporativo norteamericano ha crecido de forma significativa en la última década, alimentado por el interés de inversores no americanos, cuya cuota de mercado ha crecido desde el 12% en 1990 hasta el 30% en 2016, según Morgan Stanley Research. El segundo gran propietario en el mercado corporativo estadounidense (y que anteriormente ocupaban el primer puesto del ranking) son las compañías de seguro con un porcentaje de cerca del 22%, seguido por los fondos de inversión (15%) y fondos de pensiones (11%).

El crecimiento experimentado en el porcentaje de inversores no norteamericanos es el fenómeno más interesante. Dentro de este grupo de inversores el principal interés procede de países europeos como Reino Unido, Alemania y Suiza. El otro gran grupo de inversores corresponde a clientes asiáticos, en particular de Japón y Taiwán. En concreto en este último caso, algunas grandes compañías de seguros de vida taiwanesas han aumenta de forma consistente su exposición tras un impulso regulatorio que alentaba las asignaciones en bonos extranjeros. Por su parte en Japón, los gestores de activos, como el Fondo de Pensiones del Gobierno, han anunciado un aumento en las asignaciones a bonos internacionales, incluyendo los bonos corporativos norteamericanos.

Ahora la principal duda radica en si estos flujos pueden continuar. En nuestra opinión este crecimiento está motivado por tendencias tanto seculares como cíclicas. Las tendencias seculares se ven impactadas por la naturaleza cada vez más global de la base de inversores a lo que se suman las tendencias demográficas a largo plazo. Esto debería seguir atrayendo fondos hacia los mercados corporativos globales, en especial al mercado estadounidense, ya que este es considerado como el mercado de bonos corporativos más amplio y líquido.

El motor más cíclico se encuentra en la falta de rendimiento a nivel general en los mercados desarrollados, lo que ha empujado a los inversores hacia el mercado americano. Tradicionalmente el tipo de cambio y los niveles de los rendimientos relativos han sido factores clave en la determinación de la dirección y la fortaleza de la demanda de los inversores no americanos. El diferencial de rentabilidad en los rendimientos estadounidense frente a otros mercados como el japonés o el europeo debería mantenerse en el futuro cercano y, por tanto, debería respaldar la actual demanda por bonos corporativos estadounidenses. Tras un largo período de estabilidad en los tipos de cambio, la volatilidad está aumentando y por ello es probable que más inversores cubran sus posiciones en divisa extranjera. Sin embargo, incluso aunque los elevados costes de las coberturas podrían reducir la demanda de crédito estadounidense, los flujos actuales siguen siendo sólidos. De hecho, en lo que llevamos de año, los flujos han sido importantes, situándose en 119.000 millones de dólares (Well Fargo).

Por tanto no caben dudas de que Estados Unidos tiene unos amigos muy poderosos dispuestos a comprar bonos estadounidenses. Esto ha dado lugar a inmensos flujos de capital y a un cambio en la estructura de propiedad del mercado de bonos corporativos estadounidense. En nuestra opinión, no se trata de un fenómeno temporal. Por el contrario, es un cambio estructural en el que los inversores están buscando liquidez y rendimientos a nivel global y, en este sentido, el mercado de crédito corporativo estadounidense seguirá siendo uno de los principales beneficiarios.

Christian Hantel, gestor del fondo Vontobel Fund- Global Corporate Bond Mid Yield en Vontobel AM