A la caza de rendimientos en el sector inmobiliario

Gestoras
Sector Inmobiliario

 

El sector inmobiliario europeo vuelve a presentarse como una opción atractiva para los inversores. El compromiso de los bancos centrales de apoyar un crecimiento económico esquivo y mantener la deflación a raya y sus divisas débiles se mantiene firme. Recordemos que el Banco de Inglaterra descartó una subida de los tipos de interés en el corto plazo, mientras el Banco Central Europeo rebajó en su reunión de marzo los tres tipos de interés principales, expandió su programa de flexibilización cuantitativa – tanto en volumen como en la lista de activos, añadiendo los bonos corporativos – y lanzó una nueva oleada de TLTRO.

El sector inmobiliario cotizado europeo ha tenido de nuevo el mejor comportamiento sectorial en marzo 2016 respecto a un plano Stoxx Europe 600. La actividad corporativa en el sector inmobiliario europeo continua intensa con nuevas salidas a bolsa, fusiones y colocaciones. Para aprovechar esta ventaja, Degroof Petercam AM cuenta con el fondo Petercam Real Estate Europe Dividend, que bate al índice europeo de referencia FTSE EPRA con inferior volatilidad, a través de una gestión activa de la cartera, ofrece una exposición a los títulos más representativos del sector inmobiliario europeo. El objetivo principal del fondo es proporcionar al inversor una ‘renta’ con menor volatilidad con respecto al resto de la bolsa, procedente de los alquileres y revalorización de los inmuebles. Por regiones, la zona euro acapara la mayor parte de las inversiones de la cartera, especialmente Francia.

El rendimiento medio del 4,97% en los dividendos de Petercam Real Estate Europe Dividend todavía es relativamente atractivo, en comparación con otros activos como los bonos corporativos con grado de inversión. Aún vemos un buen interés en el mercado de inversión directa y ésta sería una de las métricas clave para ver si el volátil entorno macroeconómico afecta a los valores de los inmuebles. Hasta ahora, no lo ha hecho. La todavía importante brecha de rendimiento o prima de riesgo entre los rendimientos de propiedad y los costes de financiación es un amortiguador para absorber las posibles subidas de los tipos de interés por parte de los bancos centrales, que todavía están relativamente lejos.

Consideramos que actualmente las compañías están cotizando por debajo de sus NAV (Net Asset Value) estimados. Todavía encontramos huecos por debajo del crecimiento medio en el flujo de caja y el NAV y preferimos estas compañías, siempre y cuando confiemos en la gestión y veamos que la implementación de su estrategia va por el buen camino. En este contexto, continuamos buscando buenas proposiciones de retorno de riesgo.

En un entorno con tipos de interés cambiantes, seguimos convencidos de nuestro criterio principal de buscar compañías que generen un crecimiento saludable en flujo de caja por acción. Este criterio debería dar como resultado un retorno total atractivo para el inversor. También buscamos bonos adicionales de compañías inmobiliarias. Cuando compramos, somos disciplinados en el nivel de entrada para mantener un rendimiento por dividendo relativamente alto en el fondo.

 

Olivier Hertoghe y Damien Marichal, gestores de Petercam Real Estate Europe Dividend

Robo advisor, el asesoramiento financiero ‘low cost’

Asesoramiento en Inversiones, Diario
Robo advisor, el asesoramiento financiero low cost

 

En Estados Unidos se ha puesto de moda el asesoramiento financiero ‘low cost’ de los robo advisor. En Europa, con la entrada en vigor de la directiva europea MiFIDII en enero de 2018, se espera que se multipliquen.

¿Qué es “low cost?”

Cuando hablamos de ‘low cost’ siempre lo asociamos a reducción de prestaciones y barato, ya que este tipo de compañías: “Ajustan al máximo los costes en toda la cadena de valor, para que su repercusión al cliente final en el precio sea la mínima. Dichos ajustes se realizan en la concepción del producto-servicio, así como optimizando y racionalizando la gestión, eliminando lo superfluo, introduciendo procesos innovadores y aplicando intensamente la tecnología para aumentar la productividad”.

Es decir, ‘low-cost’ es operar de manera económica en productos y servicios, por debajo de los niveles de la competencia. Es realizar una buena estrategia para iniciar un negocio. Es cubrir una carencia de alguien que ya esté en el mercado, un modelo de negocio que replique uno que ya existe y dé un valor añadido. Es ofrecer la mayor calidad posible al menor y mejor coste posible y, en muchos casos, gracias al uso intensivo de las nuevas tecnologías.

“Low cost” en asesoramiento financiero

Por eso, el asesoramiento financiero ‘low cost’ está teniendo tanto éxito en Estados Unidos. Tiene un coste mucho menor que el asesoramiento tradicional de las empresas convencionales de gestión de patrimonio, que suelen cobrar una cuota de un 1 % de los activos bajo gestión (por gestionar las inversiones de un cliente y asesorar en la planificación del patrimonio y otras cuestiones financieras, como el seguro). Los honorarios de los robo advisor, en general, cuestan un tercio de ese coste. Algunos cobran una tarifa plana en lugar de un porcentaje de los activos: este coste menor hace que el asesoramiento financiero sea asequible para patrimonios más pequeños.

 

Por qué los estadounidenses no quieren el TTIP

Diario
Por qué los estadounidenses no quieren el TTIP

 

Primero, para situarnos, saber qué es el TTIP. La Asociacion Transatlántica para el Comercio y la Inversión o TTIP por sus siglas en inglés (Transatlantic Trade and Investment Partnership) es una propuesta de tratado de libre comercio entre la UE y los EEUU.

En Europa se habían oído algunas voces en contra de este tratado, pero por lo general poco se ha escuchado y poco se conoce sobre cómo va a afectar a temas como las importaciones o la inversión.

Lo que está empezando a ser noticia es la aparición de este tratado en los medios estadounidenses debido a la proximidad de las elecciones presidenciales.

Los EEUU y la Inversión

Lo que preocupa a los estadounidenses es que se perdieron entre 1999 y 2011 casi 6 millones de empleos manufactureros. El tamaño de esta pérdida de empleos no es significativa, ya que la economía americana crea y destruye unos 5 millones de puestos de trabajo al mes.

Sin embargo, un estudio reciente llevado a cabo por los economistas de las más prestigiosas universidades americanas ha encontrado un dato preocupante. Un quinto de los empleos destruidos entre 1999 y 2011 se debió a la competencia China, y aquellos que perdieron su puesto de trabajo no volvieron a encontrar otro cerca. Tampoco buscaron un nuevo empleo en otras partes del país, ya que se observó un aumento o bien del número de parados o bien de aquellos que dejaban de ser mano de obra activa solicitando, en la mayoría de los casos, beneficios por discapacidad, que reciben un 5% de los americanos entre 25 y 64 años.

Miedo a la inversión extranjera

Las consecuencias de este estudio han hecho del tratado una piedra de toque en la carrera por la presidencia americana. Donald Trump, el controvertido candidato republicano favorito, ha prometido aplicar tarifas prohibitivas a las importaciones que vengan de China y México. Bernie Sanders, el rival de Hillary Clinton y uno de los posibles candidatos del partido demócrata, luce con orgullo su oposición a los tratados comerciales.

La propia Hillary Clinton ha dado marcha atrás a su apoyo al tratado transpacífico de cooperación económica negociado por Barack Obama, y se espera que haga algo similar con el TTIP para el comercio y la inversión con la UE.

El libre comercio fue uno de los motores de las décadas prósperas que se vivieron después de la segunda guerra mundial en Estados Unidos y otras partes del mundo. Sin embargo, los principales políticos americanos no solo tienen miedo de promulgarlo sino que echan más leña al fuego de los detractores.