La inflación en Europa vuelve a preocupar a gobiernos, mercados e inversores. El conflicto entre Irán e Israel ha incrementado la tensión sobre los precios de la energía y amenaza con generar nuevas presiones inflacionistas en un momento especialmente delicado para la economía global.
Durante la reunión del G7 celebrada en París, los principales responsables económicos internacionales analizaron cómo frenar el impacto de la guerra sobre el crecimiento económico, el precio del petróleo y las cadenas de suministro. La preocupación principal es clara: un encarecimiento prolongado de la energía podría afectar directamente al consumo, la inversión y la estabilidad financiera.
CONTINUAR LEYENDO

