In Memoriam, Ángel Varela Varas.

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In Memoriam, Ángel Varela Varas. 

El jueves 4 de marzo fallecía nuestro Consejero y Socio Ángel Varela.  

Ángel ha sido, ante todo, un gran amigo con el que he compartido los últimos 31 años. Desde nuestros comienzos en la primera promoción del IEB, donde empezamos la formación con los primeros ordenadores personales, hasta estos últimos meses en los que seguía compartiendo con criterios claros y serenos cómo incorporar la tecnología al Derecho, siempre ha destacado por su capacidad de búsqueda de la oportunidad en todo tipo de negocios.  

Como profesional, sus conocimientos legales eran insuperables y su capacidad de análisis única. Siempre dispuesto, nos sorprendía con soluciones legales que resultaban la mejor respuesta a nuestros problemas. 

Como amigo, siempre presente, y con Marta formaba una pareja feliz que aprovechaba todo el tiempo que su dedicación al despacho le permitía. Su swing era bastante defectuoso pero certero, gran “disfrutón” en las comidas con amigos, que siempre alargábamos para que luego se volviese al despacho.  

Un despacho donde él también disfrutaba, porque ante todo Ángel ha sido un gran hombre del Derecho Financiero en España con todo lo que ha aportado en tantas operaciones donde su presencia marcaba la diferencia. 

Angelote, nos acordaremos de ti siempre y en la memoria está el cariño. 

Antonio Banda 

CEO Feelcapital 

¿Qué pasa con las Opciones?

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El mercado de opciones está experimentando un crecimiento significativo en los últimos tiempos. De media en 2020 se negociaron 30 millones de opciones sobre acciones cada día en las bolsas estadounidenses, un crecimiento de más del 50% respecto a 2019 según datos de OCC, la mayor cámara de compensación de opciones del mundo. Con la polémica relacionada con el grupo WallStreetBets de Reddit y la subida del precio de las acciones de GameStop el volumen se incrementó hasta los 40 millones diarios. 

Es habitual que se hablase de las opciones como un seguro o una forma de cobertura, de hecho, su precio se conoce como “prima”. La necesidad de buscar un seguro o cobertura para las inversiones ha sido lo que ha marcado el crecimiento del mercado de opciones hasta que su demanda se ha visto alterada por pequeños “inversores” que las han usado como apuestas si de apuestas deportivas con pronósticos en contra se tratase. 

Para ponernos en contexto debemos saber que las opciones son derechos sin obligaciones. Una opción financiera es el derecho de comprar o vender un activo a un precio determinado (el strike price o precio de ejercicio) antes de una determinada fecha. Las opciones de tipo Call llevan derechos de compra y son rentables si el precio del subyacente supera el strike price. Las opciones tipo Put llevan derechos de venta y dan beneficios cuando el precio del subyacente cae. El dueño no tiene obligación de ejercer el derecho de la opción, lo ejecutará sólo cuando la opción esté en lo que los anglosajones llaman, in the money, que es cuando se rompe el strike price y se obtienen beneficios. 

Lo que determinará la prima de una opción será la diferencia entre el precio actual del subyacente y el strike price de la opción, así como la volatilidad esperada de este. Obviamente una diferencia pequeña hará que la opción sea más fácil de rentabilizar y de estar in the money por lo que su precio será mayor que una con una diferencia más grande. De igual manera las opciones con una mayor fecha de ejecución serán más caras ya que tendrán más posibilidades de estar in the money. La clave está en la volatilidad del precio del subyacente, cuanto más fluctúe el precio del subyacente más probabilidades de que se rompa el strike price. Cuando tienes opciones, la volatilidad juega a tu favor. 

Existen un tipo de opciones tipo Call, de compra, que están muy lejos de su strike price y cuya fecha de expiración está próxima en el tiempo que muchos pequeños inversores, especialmente en EE. UU. pero también en otras partes del mundo, están comprando. Por una pequeña cantidad de dinero una de estas opciones puede pagar una cantidad nada desdeñable si el precio del subyacente se dispara. Si no se da el caso, la opción caduca y sólo se pierde una cantidad pequeña, vendrían a funcionar como una apuesta deportiva combinada. 

En el mercado de derivados siempre hay una contraparte. Los brókers, hedge funds y otros actores especializados suelen aceptar las primas de los compradores de opciones y gestionar el riesgo de grandes pérdidas ocasionales si la apuesta le funciona al comprador. Una cobertura habitual para una opción tipo Call es simplemente comprar el activo subyacente. Con el acceso de los inversores retail a los mercados de opciones gracias a las nuevas plataformas tecnológicas los inversores institucionales están actuando casi como corredores de apuestas lo que está haciendo de este mercado un lugar cada vez más complejo. 

«Cecilia y otras mujeres que se creyeron muertas» un libro de Esther Arencibia Urien

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Desde Feelcapital apoyamos iniciativas como la de este libro publicado por Libros Indie y firmado por una inversora que confía en el asesoramiento de Feelcapital, hablamos de Esther Arencibia Urien. Dedicándole este espacio, apoyamos a todos los amigos de Feelcapital a que nos envíen sus proyectos, los cuales estaremos encantados de compartir en este espacio.

Aquí os dejamos la reseña de esta apasionante novela:

Para ser escritor hay que aprender a mirarse desde fuera, ver una ciudad como si fuese la primera vez y hacer hipótesis sobre vidas imaginarias. La idea es que la literatura será siempre una cuestión de punto de vista y de saber que no hay tema que se repita si se cuenta de otro modo. 
Acababa de releer un libro joya como el Domingo de las madres de Graham Swift editado por Anagrama y cae en mis manos Cecilia y otras mujeres que se creyeron muertas de la escritora Esther Arencibia Urien. El primero tiene como personaje central a Jane una suerte de cenicienta feminista con una poderosa intensidad emocional que se desarrolla en Inglaterra en los años veinte y en el otro, tenemos como personaje central, a la cenicienta Cecilia, que con catorce años empieza a trabajar en esa España de la postguerra y de la copla, como señala la propia autora. En clave de ironía y humor, como aquellas películas ácidas de la transición, Cecilia cuenta las idas y venidas de los muchos personajes que atraviesan su vida, hombres como su protector y abusador, Braulio y otros encantadores como la abuela Narcisa  “los sábados hay que madrugar, para alargar el fin de semana”. 
Esther ha escrito una novela con pinceladas costumbristas, que protagonizan además junto a Cecilia,  mujeres a veces algo ingenuas pero sabias, que aprendiendo caminan en la sororidad para interactuar en ese camino con la protagonista. Es la risa para calmar la tragedia. Recordando  las palabras de Aristóteles: la tragedia imita hombres mejores que los reales, la comedia, peores. Para los personajes de la novela de Esther, todo lo que fue terrible en un día,  es susceptible de convertirse en material cómico y eso lo sabe la autora y también sabe que los lectores vamos a tolerar todas las penitencias que sufren los personajes, porque sabemos que serán salvados de la desgracia. 
Al final, Cecilia se empodera y organiza una red de mujeres maltratadas y es así que las ultimas palabras de esta novela llena de ventanas, hablan de igualdad. 
Cuando terminé de leer las dos novelas, las coloqué juntas en mi librería. Por algo será y es así que las ultimas palabras de esta novela llena de ventanas, hablan de igualdad.